Chica más atractiva que chico

Chica busca chico: Un chico regular que no sufre de testosterona baja siempre encontrará una chica femenina más atractiva que una chica que piensa que la feminidad está sobrevalorada y muestra rasgos que tradicionalmente se consideran viriles. Encuentra más información en nuestro artículo Mujer busca Hombre Cómo ser atractiva. Cualquier persona quiere sentirse atractiva y tú mereces verte y sentirte bien. Por suerte, hay muchas formas de atraer a otras personas, de modo que cualquiera puede ser una mujer atractiva. La mejor forma de volverte... Ricky Merino les pregunta a los 16 concursantes quién es la más atractiva de la Academia y votan que es Nia. El estudio encontró que la mujeres piensan más en un hombre cuando se aseguran de que realmente les gustan. Así se llegó a la conclusión de que si un chico nos gusta “no lo podemos sacar de nuestra mente”. En general si los hombres no retienen sus sentimientos y crean misterio atraerán más rápido al sexo opuesto. 9. Encuentra profesionales chico atractivo o inserta tus ofertas de empleo chico atractivo. Publica gratis ofertas de trabajo chico atractivo que serán vistas por miles de candidatos. En nuestra bolsa de empleo, busca tu profesión y encuentra un empleo chico atractivo. Todo tipo de empleos y trabajos chico atractivo. Una repentina explosión de confianza siempre hace que una chica tímida sea más atractiva. # 4 Aprende a decir no. Si no te gusta algo, solo di que no. No necesitas explicarte. Hará que el chico trabaje más duro para complacerte porque teme ofenderte. # 5 Intenta relajarte y no ser distante. Si me preguntas qué hace que un chico sea físicamente atractivo, probablemente diría que idealmente es alguien más alto que yo. No estoy sugiriendo que tenga que medir seis pies o más, pero no es difícil ser más alto que yo, así que no es realmente un problema. Sí, estoy de acuerdo con los ojos. Sentirte feliz y plena te hará lucir más atractiva para los hombres. Además, tener pasatiempos te proporcionará más temas de conversación así como más oportunidades para entablar un vínculo con el chico que te gusta en caso de que también comparta los mismos intereses. Incluso podrías conocer a alguien por medio de tus pasatiempos. Seguramente sí. Siempre es importante saber que le gusta y que no le gusta a un chico. Ya tenemos un artículo sobre cosas que te hacen menos atractiva. Si no lo has leído, aquí te dejamos el link: Según estudios, estas 6 cosas te hacen menos atractiva. Ahora es el turno de las cosas que te hacen más atractiva para un hombre. ¡Sonríe! Ser atractiva a los ojos del sexo opuesto es un tema que ha pasado por la mente de cualquier mujer al menos una vez en la vida ya que no es exactamente el tipo de habilidades que incluye nuestro mapa genético. Es un talento que se fortalece poco a poco con cada experiencia a

Sobre mi situación... y petición de consejo

2020.09.25 17:29 ariadnav Sobre mi situación... y petición de consejo

Hola!
Llevo unos días pensando en 1) si escribir esto y 2) si publicarlo en los subs en inglés o aquí. Al final, creo que va a ser más productivo hacerlo aquí, más que nada por temas culturales y porque, coño, al final una es argentina, vive en España y esta es nuestra lengua y forma de ser, ¿no?
Mi situación es muy vulnerable. Si sobrevivo es porque... ni idea por qué. Debo de tener una misión importante reservada en este mundo, porque no tiene explicación racional El resumen es que llevo desde julio vagando por el "espacio", después de pasar un último año en Barcelona que fue un desastre. Estoy en Pamplona, donde vive mi familia, pero como mi familia es "entorno Opus", pues... evidente que lo de "hija trans y lesbiana" como que no les gusta mucho... Me alojo en un albergue porque los dueños son muy majos, pero no sé ni cómo voy a pagarlo. Tengo un descubierto en la cuenta (pequeño, pero lo hay), debo un recibo y estoy comiendo poco o nada. Aparte, en el albergue soy [deadname], tengo la sensación de que no me conviene mucho decirles nada (por pequeños "tests" que he lanzado) y me está destrozando por dentro.
Mi red de apoyo es muy frágil e insuficiente. Tengo a varios amigos de la carrera aquí que me han ido echando un cable como han podido, pero, vamos, que ellos también la están pasando mal con el COVID-19, la falta de empleo, familiares que han muerto, etc. Entonces yo he sido bastante cautelosa con a quién le he pedido qué. Me han aconsejado que tire de Cáritas, pero Cáritas está totalmente colapsada: no atiende en persona por el virus de los cojones y tampoco telefónicamente (que en teoría sí) porque van que no pueden... Además, Cáritas, por muy buena gente que tengan a "ras de suelo", no deja de ser el Arzobispado de Pamplona... así que... ¿me presento como chico o como chica... y delante de un organismo de la Iglesia? Buen punto en el que mis amigos no recaen y que, por mucho que lo intente hacer entender, no lo ven. El apoyo económico, escaso, lo he recibido por un amigo de Barcelona que, de vez en cuando, me gira algo. Él es bailarín, así que tampoco le sobra el dinero en estos tiempos.
Los navarros son muy navarros (eso es así) y, por ejemplo, la falta de un "hogar" se hizo clara el miércoles, que era mi cumpleaños. ¿Saludos? Pocos como Ari, demasiados como [deadname] (la mayoría, por desconocimiento de la situación...) y demasiadas ausencias... Y yo había avisado de que quería hacer algo, pero llega un momento en que no quieres insistir porque la señal que recibes es "bueno, están liados". Solo me felicitaron bien mi hermano (fundamental), mi sexóloga (que es un amor de mujer), une amigue que es no binarie y algunas de las chicas que estáis por aquí (que sois un encanto!). Pero respecto de "tener un círculo", me sentí sola y acabé llorando por TransyTalk.
Y, en general, explicar qué es la disforia, por qué se me hace muy complicado algunos días tirar para adelante, etc. dificulta todo. Ellos (todos cis) asumen que todo se arregla "tirando de huevos" y "aguantando" ("sé práctica"), pero todes vosotres sabéis que eso... simplemente no funciona. Mi amigue no binarie está preocupade, pero como no sufre de disforia, es difícil también.
En Navarra hay un grupo bastante guerrillero de personas trans. De hecho estoy en el grupo de WhatsApp. Cuando he pedido ayuda, han estado, pero se me hace muy difícil pedirles ayuda. Principalmente porque (y sé que es cosa mía) me siento totalmente inválida. Soy una chica trans que no tiene un duro y, por tanto, ha tenido que priorizar comida a maquillaje, ropa o una simple pinza para el pelo. Sé que me aceptan, pero es a mí la que me da corte... porque, soy sincera, es que tengo a estas personas en un pedestal... y yo me veo muy poquita cosa comparada con elles. Sí, sé que no debería ser así.
Mi sexóloga siempre me dice que admira mi total determinación y que le jode que el servicio del cual ella depende está bajo mínimos por recortes. Ha sido uno de esos apoyos que, siendo lesbiana cisgénero ella, ha sido de las que me ha dicho "Haz entender a tus amigos que eso de 'Calma, Ari' te hace daño". Explicar a personas cis que no es una cuestión de nombre, pronombres ni de sentimientos... sino de identidad en el sentido más pleno, es muy complejo. Si hablamos de identidad, es que no hay calma que valga; una quiere ser una y punto. Ella no me mete prisa, pero le da forma a objetivos (que me pongo yo) para que los cumpla en 15 días. De no ser por ella, estaría sin esperanza ninguna. Le voy a tener que comprar un jamón en Navidad, supongo.
Laboralmente estoy atrapada (esa es la palabra) en la formación de una conocida compañía de seguros española que es de lo más conservador que hay, aparte de explotar "falsos autónomos". Necesito un trabajo, pero también necesito un lugar donde yo pueda ser yo. Ese trabajo es una jaula (porque soy [deadname]) y, encima, hacen un curro que veo demasiado agresivo. Para más inri, resulta que hoy quedo con las chicas antes de la formación y yo me veía obligada a presentarme como chico "no fuera cosa que", mientras por dentro tenía ganas de gritarles que soy una de ellas. Total, que con un doctorado en Lingüística y una vida laboral 100% académica, con mil habilidades poco atractivas para el mundo laboral español actual, rezo para que me salga algún teletrabajo de los que pido en EE.UU. y otros lugares del mundo. (Mudarme no quiero... no de momento... no tengo fuerzas).
Normalmente, el lugar de "refugio" sería la casa, pero ¡si no tengo casa! Una pareja bisexual vio una carta de socorro que en su día escribí en Harrotu (centro LGTBI de la ciudad; "harrotu" en euskera significa 'orgullo') y me contactó diciéndome que, si quería yo, me acogían y que la mujer se ofrecía a ayudarme con maquillaje, ropa, etc. Lo único es que no tienen la habitación lista, de momento. Hoy les he escrito para tomar un café (y así conocernos antes de tomar ninguna decisión... es cautela, después de cosas raras que ya he tenido que sufrir). Si eso saliera adelante, sería un paraíso donde sería yo, además de que sería tener el padrón de inmediato y se me resolverían muchísimos problemas logísticos de cara a la transición médica en el Servicio Navarro de Salud (de momento la psicóloga clínica me atiende).
Pero en general veo que las cosas van mucho mejor cuando soy Ariadna sin pedir permiso de nadie, pero sé que hay muchos riesgos. Y ser Ariadna es complicado cuando no tengo cómo experimentar ni siquiera con un pintalabios (que no tengo).
Quizás la pregunta es ¿cómo lo veis? Yo vivo con la sensación (y la debilidad física de estar comiendo mal) de que no llegaré a la semana que viene... luego sí, pero debo parar esta locura. Me lo debo a la mujer que sé que soy.
Un beso!!
submitted by ariadnav to TransEspanol [link] [comments]


2020.05.25 01:31 UnUsuariomas2 NO PUEDO MÁS CON MI VIDA

Hola soy un usuario nuevo de reddit y a lo largo de mi vida he querido suicidarme muchas veces.
Sonará seguro que quiero llamar la atención y puede que sea así. Bueno no lo sé estoy muy confundido ahora.
Quiero explicar como he llegado a este momento y porque lo hago. Aunque seguramente no sea nada del otro mundo y gente tengas problemas más graves q yo pero me quiero desahogar.
Mi vida:
La verdad desde mi infancia siempre he sido un niño muy risueño. Siempre estaba en mi mundo y era bastante querido. Pero por alguna razón siempre atraía a los bullys... No sé como lo hacía pero siempre atraía a alguno, ya sea de un curso superior o inferior (Sí es triste que hasta niños más pequeños q tu te hicieran bullyn). Lo más común era burlarse de mi nombre e insultarme pero por suerte nunca llegó a algo más grave. Pero lo q si me hacía daño era q mi ex mejor amigo tuviera q defenderme siempre y q yo nunca pudiera hacer nada por lo débil q era.
Con el pasó del tiempo me fui enamorando de varias chicas en la escuela pero nunca tuve suerte jaja. No te voy a mentir dolía pero lo q si me causo un duro golpe fue perder a mi mejor amigo y crush del momento el mismo año... Es curioso q de las tres chicas q me gustaron todas de cambiaron de escuela, excepto la última q fui yo quien se cambio.
Bueno a lo q iba, el curso que me cambié yo fue duro ya que pude aprender a vivir sin mi mejor amigo pero al final fui yo el q tuvo q irse. Mis calificaciones bajaron bastante y era un niño de muy buenas notas, por lo tanto mi padre se enfado mucho conmigo y dijo q la excusa de perder a mis amigos era una estupidez y bueno desde ese día empezaron deslices con mi padre.
Al cambiarme de escuela me sentía súper inseguro ya q era gente nueva y curiosamente me volví tímido. Digo yo antes no era tan tímido q lo fui en cuanto cambien de escuela aparte de perderme 2 meses q eso lo hizo mucho peor. Pero seguramente solo sería eso no?? Pues q equivocado q estaba. Gracias a la profesora q había en ese curso toda mi autoestima de arruinó. Os diré solo lo siguiente, la primera reunión a tuvo con mi padre le digo q de donde había salido este chico q si era inútil y tal... ¿Y adivináis qué? Mi padre estuvo totalmente de acuerdo de q era un inútil y se burlaba porque no sabía hacer algún problema.
Eso me destruyó por dentro... Pero para bien en esa época el Internet había evolucionado y de ahí descubrí You Tube y no os voy a mentir. You Tube fue mi refugio del exterior. Como no hacía amigos y veía a los demás jugando en el parque y yendo a casas de otros mientas yo estaba todos los días en casa solo me deirimia mucho, y encima sumale q me metí un poco en lo edgy y angsty de You Tube.
Secundaria: Después de pasar esa etapa y llegar a auto lesionarme llegó la ESO y yo pensando q sería diferente jaja...
Mis primeras notas era buenas a excepción de una catalán la cual la profesora me tenía una manía horrible. Me odiaba con toda sus ganas y sin saber porque. Aprobó el trabajo a dos personas q tenían el mismo trabajo y a mi no (tampoco hice un gran trabajo pero joder por lo menos no copie sabes) y encima siempre q mandaba deberes cuando los tenia hechos no me preguntaba pero cuando no me preguntaba la muy puta. Pero sabéis lo puto peor escuchar decir a mi padre "vaya mierda de notas" y solo había suspendido uno y todas las demás de 6 para arriba.
Ese momento me derrumbó. Si mi padre no va a felicitar mis méritos en otras áreas para q me esfuerzo ah y encima siempre me criticaba cuando hacía algún deporte. ¿Y creéis q es lo peor de todo? El día q me tiro al suelo, me pateo y me quiso tirar una silla solo porque estaba enfadado JAJA. Diooos como tenía la espalda jaja, me la dejó roja!!
Desde esos momentos mis calificaciones bajaron mucho. Mis notas era súper mediocres y siempre pasaba de curso por los pelos. Y encima lo peor es q me esforzaba. Soy un inútil jaja.
Pero conseguí novia ¿es algo bueno no? Pffff gracias a esa relación me di cuenta en lo q me convertí. Literalmente estuve con mi ella solo para desatar mi tensión sexual. Hasta la llegué a masturbar en público nuestro quinto día de relación oficial. Joder con lo sumisa q era me sentía un rey me encantaba tenerla a mis pies ¿No soy un monstruo?
Bueno si seguimos con mi relación con mis compañeros nunca fue buena o eso creo. Siempre sentí q algunos me miraban con desprecio y como escoria. No sé si era verdad o no pero eso me hizo muy desconfiado de los demás y sobretodo reservado con mis emociones.
Al llegae a tercero entre en la clase adaptada donde empezó todo bien pero terminó mal. Todo era risas y alegrías aunque despreciara a mis compañeros ya q yo era el más listo. Me hacía fotos con las reoetiduras q la verdad eran las chicas más atractivas de la clase y hasta volví a jugar con lo sentimentos de una. Por suerte pare a tiempo pero le hice un poco de daño.
¿Y como acabó todo mal? Fácil porque una de las gordas de nuestra clase compartió un secreto entre la clase cuando hicimos un taller de círculo de confianza y era libre de querer decirlo o no. Y adivinad de quién sospechaban sin razón alguna... Yes de mi jaja. Y también me enemiste con un amigo de primaria de la misma clase viendo q todos son escoria.
Y bueno puede entre todod esto acontecimientos me he querido suicidar varias veces, jugar más con los corazones de las chicas (ahora ya tengo otro objetivo y somos muy cercanos... Bueno dos), matar a mi padre y ver la puta escoria q soy.
Pero por más importante ver como la gente dice q sufre por amor, q tiene "depresión" o algo así y lo publican en sus historias de insta y encima luego reciben apoyo de sus amigos pero vuelven a caer. Joder q hasta tienen pareja o follamigos.
Odio esa mierda, alguien como yo q ha pasado miles de veces cosas peores porque creo q tengo un psycho. Pero nunca lo digo porque siempre me pongo una máscara de felicidad y empatizo con vosotros y os ayudo. Y nunca recibo nada a cambio.
Y por último q la vida me parece algo aburrida y monótona, quiero acabar con mi sufrimiento de manera rápida. Pero prefiero q lo haga otra persona en serio.
Si alguien quiere hablarme q lo haga, no creo q me vaya a suicidar dentro de poco pero es posible q en algún momento lo haga
Y tampoco quiero preocupar a mi gente cercana sabéis 🙃
submitted by UnUsuariomas2 to u/UnUsuariomas2 [link] [comments]


2020.04.22 14:41 Crimson6969 ¿El amor de mi vida no es atractiva?

Hola, gracias por tomarte un tiempo para leer esta pregunta. La verdad antes que nada debo de aclarar que esta chica y yo fuimos mejores amigos durante varios meses, la cosa es que poco a poco me fui enamorando de su persona. Ella no es especialmente linda, de hecho no es como que físicamente hablando sea de mis gustos. Pero una vez que a un chico le empezó a gustar mi mejor amiga, me dolió. Para no enredarme más, le confesé mis sentimientos (decidí arriesgar la amistad por que se que algo hermoso va a salir de ahí) y de momento nos tratamos como novios, no nos podemos ver por la cuarentena. La cosa es que en verdad la amo y es la primera vez que siento un sentimiento tan fuerte por alguien que no es físicamente atractiva. Les quiero pedir ayuda para que me den su opinión o consejos, pues a veces me da miedo que por mi inseguridad termine dejando a la persona más hermosa que conozco. Andaré respondiendo si me quieren preguntar cosas.
submitted by Crimson6969 to preguntaleareddit [link] [comments]


2019.10.14 21:33 Comtecart COMTECART: TRES EQUIPOS, TRES HISTORIAS, TRES VIDEOJUEGOS

¡Hola hola!, Bienvenidos todos y todas. Hoy os traemos, por fin, la presentación de nuestros chicos y chicas que forman las productoras de este año. Cómo ya os comentamos anteriormente, este año la inspiración temática viene del relato breve del Profesor Miguel Anxo Fernández, Timo Calixtino. Se trata de una trama detectivesca en la que Frank Soutelo intenta descubrir un crimen ¿Quién ha robado el códice?. Partiendo de una misma historia, nuestros creadores han desarrollado diversos conceptos para contar cada historia a su manera ¡y no nos pueden gustar más!.... Aquí os dejamos unos breves resúmenes y os presentamos a sus intengrantes ☺
AutoEim Entertainment es nuestra primera productora, su juego trata de una oleada de crímenes que asola a la pequeña, y muy tranquila, ciudad de Shingleton. En esta trama, el afamado detectiva Frank Perkins decide acabar con ella investigando los asaltos al margen de la ley. Su experiencia le facilita enfrentarse a todos los peligros que aparecen pero también le han hecho ganarse a unos cuantos enemigos en el departamento de criminología, tras sacar a la luz varios casos de corrupción. Podrá elegir su propio camino: resolver los casos siguiendo la ética de un buen investigador… o por la malas maneras de un policía corrupto.
Grupo:
Por otra parte, Mica Games, utiliza la historia de Miguel Anxo Fernández para proponer una versión diferente y atractiva de la historia del Timo Calixtino. La creación del videojuego busca poner a prueba las destrezas de cada jugador desde la perspectiva del electricista, protagonista del Timo, que intentará llegar a la catedral sin perder su fortuna en el camino. La hazaña será presentada por los estudiantes en un videojuego de aventura con matices de humor que mantendrán al jugador inmerso en una historia de intriga que merece la pena vivir en primera persona.
Grupo:
Hauska, se decanta por una temática religiosa en la que el protagonista tendrá que luchar con curas satánicos que intentan volverle católico en contra de su voluntad, a la vez que encontrar los ingredientes necesarios para hacer un pastel satánico, cuya receta se encuentra dentro del códice calixtino, con el que conquistar a Lilith y así poder llegar al infierno, su objetivo final.
Grupo:
Sin mucho más que añadir (por ahora), nos despedimos, dejándoos con las ganas de que lleguen con las ganas de que llegue el momento de poder probarlos.
Un saludo detectivesco,
Comunicación COMTECART 2019.
submitted by Comtecart to videojuegos [link] [comments]


2019.10.14 21:17 Comtecart Presentación Productoras

¡Hola hola!, Bienvenidos todos y todas. Hoy os traemos, por fin, la presentación de nuestros chicos y chicas que forman las productoras de este año. Cómo ya os comentamos anteriormente, este año la inspiración temática viene del relato breve del Profesor Miguel Anxo Fernández, Timo Calixtino. Se trata de una trama detectivesca en la que Frank Soutelo intenta descubrir un crimen ¿Quién ha robado el códice?. Partiendo de una misma historia, nuestros creadores han desarrollado diversos conceptos para contar cada historia a su manera ¡y no nos pueden gustar más!.... Aquí os dejamos unos breves resúmenes y os presentamos a sus integrantes ☺
AutoEim Entertainment es nuestra primera productora, su juego trata de una oleada de crímenes que asola a la pequeña, y muy tranquila, ciudad de Shingleton. En esta trama, el afamado detectiva Frank Perkins decide acabar con ella investigando los asaltos al margen de la ley. Su experiencia le facilita enfrentarse a todos los peligros que aparecen pero también le han hecho ganarse a unos cuantos enemigos en el departamento de criminología, tras sacar a la luz varios casos de corrupción. Podrá elegir su propio camino: resolver los casos siguiendo la ética de un buen investigador… o por la malas maneras de un policía corrupto.
Grupo:
Por otra parte, Mica Games, utiliza la historia de Miguel Anxo Fernández para proponer una versión diferente y atractiva de la historia del Timo Calixtino. La creación del videojuego busca poner a prueba las destrezas de cada jugador desde la perspectiva del electricista, protagonista del Timo, que intentará llegar a la catedral sin perder su fortuna en el camino. La hazaña será presentada por los estudiantes en un videojuego de aventura con matices de humor que mantendrán al jugador inmerso en una historia de intriga que merece la pena vivir en primera persona.
Grupo:
Hauska, se decanta por una temática religiosa en la que el protagonista tendrá que luchar con curas satánicos que intentan volverle católico en contra de su voluntad, a la vez que encontrar los ingredientes necesarios para hacer un pastel satánico, cuya receta se encuentra dentro del códice calixtino, con el que conquistar a Lilith y así poder llegar al infierno, su objetivo final.
Grupo:
Sin mucho más que añadir (por ahora), nos despedimos, dejándoos con las ganas de que lleguen con las ganas de que llegue el momento de poder probarlos.
Un saludo detectivesco,
Comunicación COMTECART 2019.
submitted by Comtecart to u/Comtecart [link] [comments]


2019.08.29 21:54 Pepe-Argento [Mega Thread] Origen de palabras y frases argentinas

Estimados rediturros, en base al post del usuario que hoy descubrió la etimología de Michi (gato), vengo a hacerles entrega del thread que se merecen aquellas personas curiosas.
Seguramente faltan varias palabras pero dejo las que fui recolectando. ----
A CADA CHANCHO LE TOCA SU SAN MARTÍN.
Alude al 11 de noviembre, día de San Martín de Tours, patrono de Buenos Aires, que se celebra comiendo lechón. Significa que a todos les llega en algún momento la compensación por sus buenos o malos actos.
A SEGURO SE LO LLEVARON PRESO.
Viene de Jaén, España, donde los delincuentes eran recluídos en el Castillo de Segura de la Sierra. Originalmente se decía `a (la prisión de) Segura se lo llevaron preso`, que advertía de no robar, para no terminar en Segura. Hoy significa que nadie está libre de alguna contingencia.
AL TUN TÚN.
Con la expresión `al tun tún`, los paremiólogos no se ponen de acuerdo: para unos deviene de `ad vultum tuum`, que en latín vulgar significa `al bulto`, y para otros, es una voz creada para sugerir una acción ejecutada de golpe. De cualquier forma, hoy `al tun tun` indica algo hecho sin análisis ni discriminación.
ANANÁ.
Es una fruta nativa de América del Sur, deliciosa, decorativa y habitualmente asociada con los climas tropicales. El vocablo ananá proviene de nana, que en guaraní significa perfumado. Y fueron los colonizadores portugueses quienes adaptaron esta voz original guaraní para acercarla al modo en que hoy la usamos en la Argentina. Otra de sus nominaciones, piña, se debe a Cristóbal Colón, quien al verla por primera vez (en 1493, en la isla de Guadalupe) pensó erróneamente que había encontrado un tipo de piñón de pino.
ATORRANTES.
Lo de `atorrantes` viene de principios del siglo pasado, cuando colocaron unos grandes caños de desagüe en la costanera, frente a la actual Casa de Gobierno, en lo que hoy es Puerto Madero. Éstos tenían la leyenda `A. Torrant et Cie.` (nombre del fabricante francés) bien grande a lo largo de cada segmento de caño, y estuvieron casi más de un año hasta que, por fin, los enterraron. Mientras tanto `se fueron a vivir a los caños` cuanto vago, linyera y sujetos de avería rondaban por la zona y así surgió este dicho. Cuando la gente se refería a las personas que vivían en esos caños, los llamaban "A-Torran-tes". Más adelante se llamó así a toda persona vaga o de mal comportamiento.
BACÁN.
Aunque casi ya no se emplea, podemos escuchar esta palabra en muchísimos tangos de comienzos del siglo XX. “Mina que de puro esquillo con otro bacán se fue”, dice la letra de Ivette, compuesta por Pascual Contursi. “Hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta”, reza Mano a mano, el clásico de Celedonio Flores. Del genovés baccan (jefe de familia o patrón), el término alude a una persona adinerada, elegante, amante del buen vivir y acompañó un fenómeno social: el surgimiento de la clase media y la figura del hombre capaz de darse ciertos lujos y exhibirlos.
BANCAR.
Con frases como “Yo te banco” o “No te banco más”, bancar es uno de los verbos que más usamos los argentinos para expresar si aguantamos, toleramos o apoyamos a algo o alguien. El origen del término es bastante discutido. Algunas opiniones señalan que alude al banco en el que nos sentamos, en el sentido de que este soporta nuestro cuerpo. Sin embargo, otros argumentan que se trata de una expresión popularizada gracias a los juegos de azar. Es que “bancame” era la súplica que hacían los apostadores a los responsables de la banca en los casinos.
BARDO.
Esta voz comenzó a utilizarse en la década del 80 y se propagó rápidamente, incluso con su verbo derivado: bardear. Se aplica para indicar la ocurrencia de problemas, líos, desorden o embrollos. Para algunos es una especie de “lunfardo del lunfardo” porque se trata de una simplificación del término balurdo, otra locución coloquial que tomamos del italiano (balordo: necio o tonto). Así que están avisados: la próxima vez que digan que algo “es un bardo”, sepan que del otro lado del océano pueden interpretar que se refieren simplemente a una tontería.
BERRETÍN.
Una obsesión, un capricho, una esperanza acariciada sin fundamento racional… eso es un berretín. De origen genovés, donde beretín alude a una especie de gorro o sombrero, la creatividad popular nombró así a los deseos intensos que llevamos en la cabeza. El tango supo recoger esta palabra. Por ejemplo, Niño bien arranca: “Niño bien, pretencioso y engrupido, que tenés el berretín de figurar”. Esta voz, hoy casi en desuso, también llegó al cine. En 1933 se rodó Los tres berretines, la segunda película argentina de cine sonoro que narraba tres pasiones porteñas: fútbol, tango y cine.
BOLÓ.
Sin lugar a dudas, boludo es una de las palabras que identifican a los argentinos y que más transformó su sentido a lo largo de las últimas décadas. De ser agresiva e insultante, se convirtió en una expresión inocente y típica empleada para llamar la atención del otro. En la provincia de Córdoba evolucionó de tal modo que terminó teniendo una sonoridad totalmente diferente: boló. Y la frase “¿Qué hacé’ boló?” podría ser perfectamente el saludo entre dos cordobeses que se tienen la más alta estima.
BOLUDO [Mención especial].
Convertida en un verdadero clásico argentino, boludo (y sus derivados, boludez, boludeo, boludear) fue mutando su significado a través del tiempo.
En el siglo XIX, los gauchos peleaban contra un ejército de lo que en aquella época era una nación desarrolla como la española.
Luchaban contra hombres disciplinados en las mejores academias militares provistos de armas de fuego, artillería, corazas, caballería y el mejor acero toledano, mientras que los criollos (montoneros), de calzoncillo cribado y botas de potro con los dedos al aire, sólo tenían para oponerles pelotas, piedras grandes con un surco por donde ataban un tiento, bolas (las boleadoras) y facones, que algunos amarraban a una caña tacuara y hacían una lanza precaria. Pocos tenían armas de fuego: algún trabuco naranjero o arma larga desactualizada.
Entonces, ¿cuál era la técnica para oponerse a semejante maquinaria bélica como la que traían los realistas? Los gauchos se formaban en tres filas: la primera era la de los "pelotudos", que portaban las pelotas de piedras grandes amarradas con un tiento. La segunda era la de los "lanceros", con facón y tacuara, y, la tercera, la integraban los "boludos" con sus boleadoras o bolas. Cuando los españoles cargaban con su caballería, los pelotudos, haciendo gala de una admirable valentía, los esperaban a pie firme y les pegaban a los caballos en el pecho. De esta forma, rodaban y desmontaban al jinete y provocaban la caída de los que venían atrás. Los lanceros aprovechaban esta circunstancia y pinchaban a los caídos.
En 1890, un diputado de la Nación aludió a lo que hoy llamaríamos "perejiles", diciendo que "no había que ser pelotudo", en referencia a que no había que ir al frente y hacerse matar. En la actualidad, resemantizada, funciona como muletilla e implica un tono amistoso, de confianza. El alcance del término es tan grande que, en el VI Congreso de la Lengua Española, realizado en 2013, el escritor argentino Juan Gelman la eligió como la palabra que mejor nos representa.
BONDI.
A fines del siglo XIX, los pasajes de tranvía en Brasil llevaban escrita la palabra bond (bono en inglés). Por eso, las clases populares comenzaron a referirse al tranvía como bonde (en portugués la “e” suena como nuestra “i”). A partir de entonces, el recorrido del vocablo fue directo: la trajeron los italianos que llegaban desde Brasil y, cuando el tranvía dejó de funcionar en Buenos Aires, se convirtió en sinónimo popular de colectivo.
CAMBALACHE.
Es el título del emblemático tango escrito por Enrique Santos Discépolo en 1935. Pero, ¿sabés qué significa exactamente esta palabra? Originalmente deriva del verbo cambiar y en nuestro país se utilizó para nombrar a las antiguas tiendas de compraventa de objetos usados. Este es el sentido que se le da en el tango cuando dice: “Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remache, vi llorar la Biblia junto al calefón”. Por eso, el significado se transformó en sinónimo de desorden o mezcla confusa de objetos.
CANA.
Existen diferentes versiones para explicar cómo surgió este vocablo que en lunfardo significa unívocamente policía. Una dice que proviene de la abreviatura de canario, que se empleaba en España para designar a los delatores. Aunque la historia más extendida lo ubica en el idioma francés, del término canne, y alude al bastón que portaban los agentes del orden. Como sea, cana pasó a nombrar a la policía y, más tarde, se empleó como sinónimo de cárcel (“ir en cana”). Hoy también se utiliza la expresión “mandar en cana” para decir, con picardía, que dejamos a alguien en evidencia.
CANCHA.
Apasionados por el deporte, los argentinos repetimos frases que ya forman parte de nuestra genética. “El domingo vamos a la cancha” es una de ellas. Como es sabido, cancha es el espacio que se destina a eventos deportivos y, en ocasiones, a algunos espectáculos artísticos. Pero lo que pocos conocen es que esta palabra proviene del quechua, lengua originaria en la que kancha significa lugar plano. La acepción que en la actualidad le damos a esta expresión llegó con la práctica de la lidia de toros y pronto se expandió a todos los deportes.
CANILLITA.
El origen de esta palabra es literalmente literario. La voz se toma de Canillita, una pieza teatral escrita por Florencio Sánchez en los primeros años del siglo XX. El protagonista es un muchacho de 15 años que trabaja en la calle vendiendo periódicos para mantener a su familia. Como sus piernas son muy flaquitas y lleva unos pantalones que le quedaron cortos por los que asoman sus canillas, lo llaman Canillita. Desde 1947, el 7 de noviembre se celebra el Día del Canillita en homenaje a la muerte del gran escritor uruguayo, autor de otra obra emblemática M’hijo el dotor.
CATRASCA.
Puede que, a menudo, muchos de los que utilizan esta palabra para referirse socarronamente a las personas torpes o propensas a los pequeños accidentes no tengan cabal idea de su significado literal. Sucede que esta expresión se establece como síntesis de la frase “Cagada tras cagada”. En la Argentina, se hizo popular en 1977 a partir de la película El gordo catástrofe, protagonizada por Jorge Porcel, quien personificaba un hombre que vivía de accidente en accidente y al que todos llamaban Catrasca.
CHABÓN.
Desde el tango El firulete, de Rodolfo Taboada, que dice “Vos dejá nomás que algún chabón chamuye al cuete y sacudile tu firulete…”, hasta After chabón, el último disco de la banda de rock Sumo, esta voz del lunfardo se instaló en la cultura argentina como sinónimo de muchacho, tipo o pibe. El término deriva de chavó (del idioma caló, usado por el pueblo gitano), que significa joven, muchachuelo. De allí provienen, también, algunas variantes como chavo y chaval, empleadas en diferentes países de habla hispana.
CHAMAMÉ.
La palabra chamamé proviene del guaraní chaá-maì-mé (“estoy bajo la lluvia” o “bajo la sombra estoy”). Según Antonio Sepp, musicólogo jesuita, los nativos se reunían bajo un enorme árbol y, en forma de ronda, hablaban y cantaban ordenadamente a lo largo de la noche; respetaban así la sabiduría de los años, sin negarles un lugar a los más jóvenes. Muchas veces terminaban danzando y desplazándose como en un rito de adoración o gratitud. Es en esos espacios de encuentro donde se cree que nació el chamamé, esa marca de identidad musical de la Mesopotamia.
CHAMIGO.
La oralidad reunió che y amigo en un solo término para dar origen a una tercera palabra: chamigo. En este caso, el vocablo che proviene del guaraní, y no del mapuche ni del valenciano, donde tiene otros significados. En guaraní, che es el pronombre posesivo mi, y por eso chamigo quiere decir mi amigo o amigo mío. Esta voz se emplea en Chaco, Corrientes, Misiones y Entre Ríos, provincias donde la cultura guaranítica tiene mayor peso. “El chamigo es algo más que lo común de un amigo, es esa mano que estrecha con impulso repentino”, canta el chamamecero Antonio Tarragó Ros.
CHANGO.
En el noroeste se usa la palabra chango, o su diminutivo changuito, como sinónimo de niño o muchacho. El término deriva de una voz quechua que significa pequeño. Una zamba dice “Cántale, chango, a mi tierra, con todita tu alma, con toda tu voz, con tu tonadita bien catamarqueña; cántale, changuito, lo mismo que yo”. Nieto, Farías Gómez y Spasiuk son solo tres de los Changos que ha dado el folklore argentino y que llevan este vocablo como apodo, indisolublemente unido a su apellido.
CHANTA.
Se trata de la abreviatura de la voz genovesa ciantapuffi, que significa planta clavos; es decir, persona que no paga sus deudas o que no hace bien su trabajo. Pero en nuestro país, cuando le decimos chanta a alguien, nos referimos a que no es confiable o creíble, que es irresponsable o no se compromete. Aunque también se asocia a la picardía si se emplea para nombrar a aquel que finge y presume cualidades positivas. En otras palabras, un chanta sería un charlatán, un chamuyero. En cambio, “tirarse a chanta” es abandonar las obligaciones o, como se dice en la actualidad, “hacer la plancha”.
CHAUCHA Y PALITO.
Se estima que esta frase nació en nuestro campo y se la usa para referirse a algo de poco beneficio económico o ínfimo valor. El palito alude al de la yerba que flota en el mate mal cebado: aquello que no sirve, que está pero molesta. En el caso de chaucha refuerza el sentido: para el gaucho, básicamente carnívoro, la chaucha era un vegetal sin importancia, barato, del que prefería prescindir. Además, en tiempos de la colonia, chaucha se denominaba una moneda de poco valor. Como decir “poco y nada”, pero referido unívocamente al valor monetario.
CHE.
Es una de las palabras que más nos identifica en el mundo. Casi como una seña personal. La usamos para llamar la atención del otro, para quejarnos o simplemente como interjección. La historia más difundida sostiene que es una voz mapuche que significa gente. Sin embargo, otra teoría señala que proviene de Valencia (España), donde le dan usos similares a los nuestros. Ernesto Guevara, ya que de Che hablamos, debe su apodo a la recurrencia con que empleaba la muletilla en su discurso coloquial.
CHORIPÁN.
A mediados del siglo XIX, los gauchos que habitaban las zonas rurales del Río de la Plata dieron origen a una de las minutas que más caracteriza los domingos de los argentinos: el choripán. El término, que es un acrónimo de chorizo y pan, nació en los tradicionales asados gauchescos cuando comer una achura entre dos trozos de pan empezó a ser costumbre. Hoy, a esta denominación que ya es un símbolo identitario de nuestro vocabulario, se le acoplaron dos sándwiches más: vaciopán y morcipán.
COLIFA.
Colifa es un término muy popular que empleamos para expresar, con cierta ternura, que alguien está loco, piantado o rayado. Aunque el sentido común nos lleva a pensar que proviene del término colifato, los estudiosos explican que coli deriva del vocablo italiano coló (que significa, justamente, chiflado). A su vez, colo es loco al vesre ()al revés en lunfardo). Entonces, colifato, y su apócope colifa, aparecen como transformaciones de ese término original que en el habla de la calle sumó sílabas con fines únicamente creativos.
CROTO.
La expresión `Croto` se remonta a la década del `20, cuando el entonces Ministro de Obras Públicas y Transporte, Crotto, implementó una especie de certificado de pobreza y cuyo portador podía viajar gratis en los tranvías y trenes. Hoy en día se denomina con este nombre a toda persona mal vestida que con su apariencia denota su estado de indigencia.
CUARTETO.
En cualquier lugar del mundo se denomina cuarteto a un conjunto de cuatro integrantes, pero para los argentinos se trata, además, de un género musical con influencias de la tarantela y el pasodoble. Este ritmo tropical, que comenzó a bailarse en las zonas rurales de la provincia de Córdoba durante la década del 40 y se popularizó en todo el país en los 90, es una creación cien por ciento argentina. Sus dos exponentes más emblemáticos, Carlos “La Mona” Jiménez y Rodrigo Bueno, convirtieron a este género en una alegre y festiva marca de identidad.
DEL AÑO DEL ÑAUPA.
Se trata de una expresión muy antigua y, decirlo así, puede parecer redundante. Porque ñaupa es una voz quechua que significa viejo o antiguo. En general, se emplea para aludir a un acontecimiento que data de tiempo atrás. La creencia popular considera que Ñaupa fue una persona que tuvo una existencia asombrosamente prolongada. Muy utilizado en la década del 30, suele asociarse al lunfardo, en especial cuando se dice que un tango es “del año del ñaupa”. Su equivalente en España es “del tiempo de Maricastaña”. La versión moderna sería "del año del orto"
DESPIPLUME.
Muchas veces, los medios de comunicación masiva logran instalar expresiones en el habla cotidiana gracias a memorables personajes de ficción y, también, a los guiones de algunas publicidades. Es el caso de despiplume, una voz que nació en la década del 70 en un spot de la famosa marca de coñac Tres plumas protagonizado por Susana Giménez. A través de un juego de palabras, la idea fue asociar el término despiole al producto. Sin dudas, lo lograron, pues si bien hoy la expresión casi no se usa, cualquiera sabe qué queremos decir cuando afirmamos que “esto es un despiplume”.
DULCE DE LECHE.
“Más argentino que el dulce de leche”, dice la expresión popular. Sin embargo, son varios los países que se atribuyen su creación. Nuestra versión cuenta que esta delicia nacional nace de una casualidad. En 1829, Juan Manuel de Rosas esperaba a Juan Lavalle, su enemigo político, en una estancia. La criada hervía leche con azúcar para cebar el mate y olvidó la preparación por largo tiempo en el fuego. Aún así, Rosas quiso probar la sustancia espesa y amarronada que se había formado en la olla. Para sorpresa de la criada, le encantó y decidió bautizarla dulce criollo.
EN PAMPA Y LA VÍA.
Quedarse sin un peso, agotar los recursos, tener que vender la casa… Cualquiera de estas circunstancias puede expresarse con el mismo dicho: “Me quedé en Pampa y la vía”. ¿Alguna vez escuchaste de dónde viene este dicho? Tiene una ubicación geográfica muy precisa porque la calle La Pampa se cruza con la vía del tren muy cerca del hipódromo de Buenos Aires. Cuenta la leyenda que los jugadores que apostaban a los caballos, cuando tenían un día de mala racha y lo perdían todo, se iban del barrio en un ómnibus que salía del cruce de Pampa y la vía.
FIACA.
La historia de esta palabra –que todos asociamos a la pereza y desgano– se origina en el habla de los almaceneros de barrio procedentes de Italia. En genovés, fiacún alude al cansancio provocado por la falta de alimentación adecuada. Y fueron estos comerciantes quienes diseminaron el término que, con el uso coloquial, se transformó en fiaca. Como habrá sido que se instaló, que una de las famosas Aguafuertes porteñas de Roberto Arlt se refiere al tema: “No hay porteño, desde la Boca a Núñez, y desde Núñez a Corrales, que no haya dicho alguna vez: ‘Hoy estoy con fiaca”.
GAMBETA.
Proviene de gamba, que en italiano significa pierna, y es un término que usamos en diferentes contextos. Por ejemplo, “hacer la gamba” es ayudar a otra persona. Claro que, si las cosas no salen bien, decimos que lo que hicimos fue “meter la gamba”. Puntualmente, gambeta refiere a un movimiento de danza que consiste en cruzar las piernas en el aire. Pero en el Río de la Plata funciona como metáfora de otro arte, el fútbol: porque en el campo de juego, gambeta es el movimiento que hace el jugador para evitar que el contrario le arrebate la pelota. Por eso, en el uso cotidiano, cuando sorteamos obstáculos decimos que gambeteamos.
GAUCHADA.
En nuestro lenguaje cotidiano, hacer una gauchada es ayudar a alguien sin esperar nada a cambio. La gauchada era una actitud típica de los gauchos, un gesto completo de solidaridad. Es que estos hombres cumplieron un rol clave en la guerra de la Independencia por su valentía, habilidad para cabalgar y gran conocimiento del territorio. Por el contrario, hacer una guachada es cometer una traición, aunque detrás de esta expresión haya un sentido más trágico que desleal. Y es que guacho refiere a la cría animal que perdió a su madre, y por extensión, a los niños huérfanos.
GIL.
A la hora de dirigirse a alguien en forma peyorativa, gil es una de las expresiones preferidas por los argentinos. Asociada a la ingenuidad o a la falta de experiencia, algunos sostienen que proviene de perejil, otra voz coloquial que en una de sus acepciones puede emplearse con un significado parecido, puesto que hasta hace unos años era una hortaliza tan barata que los verduleros directamente la regalaban. Sin embargo, gil proviene del caló, una antigua lengua gitana en la que gilí quiere decir inexperto.
GUACHO.
En el campo se denomina como guacho al ternero que queda huérfano.
GUARANGO.
Es lamentable, pero algunas palabras que usamos cotidianamente provienen de situaciones históricas de discriminación y exclusión. Es el caso de guarango, que si bien en la actualidad se emplea como sinónimo de grosero, maleducado o malhablado, fue instalada por los españoles de la conquista como referencia despectiva y racista hacia los nativos que hablaban en guaraní. Decirle guarango a la persona que emplea un vocabulario soez es ofensivo pero no por la adjetivación que pretende, sino porque su origen alude a una descalificación arbitraria.
GUASO.
La frecuencia con que se emplea el término guaso en Córdoba lo convierte en un cordobesismo. Pero ser guaso en esta provincia tiene por lo menos dos niveles. Cuando alude a un hombre: “El guaso estaba tomando algo en el bar”, la palabra solo sirve para definirlo como individuo masculino (en este caso, guaso funciona como sinónimo de tipo, chabón, etc.). Pero también se emplea para hacer referencia a alguien grosero o de poca educación: “No seai guaso vo’”. Y es tal la dinámica del vocablo que permite hiperbolizarlo, de manera que algo guaso pueda crecer hasta ser guasaso.
GUITA.
En lunfardo, el dinero tiene infinidad de sinónimos: mango, viyuya, morlaco, vento, mosca, tarasca. También existe un lenguaje propio para hablar de su valor: luca es mil, gamba es cien y palo es millón. Sin embargo, el origen del término guita es difícil de rastrear. Una de las versiones más difundidas sostiene que proviene del alemán, específicamente del germano antiguo, de la voz witta, usada para denominar algo fundamental sin lo cual no se puede vivir. A su vez, witta también proviene del latín vita que significa vida.
GURÍ.
¿Alguna vez te dijeron gurí o gurisa? Seguramente fue cuando todavía eras un chico. Porque el término proviene de la voz guaraní ngiri y significa muchacho, niño. Es una palabra que podemos escuchar en Corrientes, Misiones y Entre Ríos, y por supuesto también en la República Oriental del Uruguay. “¡Tu recuerdo ya no es una postal, Posadas! Ni tu yerbatal, ni tu tierra colorada. Con un sapukay siento que tu voz me llama porque tengo en mí, alma de gurí”, dice la letra del chamamé Alma de gurí.
HUMITA.
La humita es mucho más que un gusto de empanada. Pero son pocos los que saben que la palabra proviene de la voz quechua jumint’a, un alimento que preparaban los antiguos pueblos indígenas del continente (incas, mayas y aztecas). Hecho a base de choclo triturado, la preparación incorpora cebolla, tomate y ají molido, se sirve envuelto en las mismas hojas de la planta del maíz. Este delicioso y nutritivo plato es típico de Chile, Bolivia, Ecuador, Perú y el norte argentino.
IRSE AL HUMO.
“Se me vino al humo” es una imagen cotidiana en el habla de los argentinos. El dicho alude al modo en que los indígenas convocaban a los malones y figura en el Martín Fierro, de José Hernández: “Su señal es un humito que se eleva muy arriba / De todas partes se vienen / a engrosar la comitiva”. Pero también la registra Lucio V. Mansilla en Una excursión a los indios Ranqueles: “El fuego y el humo traicionan al hombre de las pampas”, escribe dando a entender que una fogata mal apagada o la pólvora que quemaban los fusiles bastaban para que lanzas y boleadoras acudiesen a la humareda.
LABURAR.
Laburar surge naturalmente del verbo lavorare (trabajar en italiano), que a su vez deriva de labor en latín, cuyo significado es fatiga, esfuerzo. La connotación negativa se encuentra también en los orígenes del término en español ya que trabajar proviene del vocablo latín tripalium, traducido como tres palos: un instrumento de castigo físico que se usaba contra los esclavos. De modo que si bien el laburo dignifica y es salud; el origen de su locución nos remonta a situaciones que poco tienen que ver con esos significados.
MATE.
La propuesta es natural en cualquier parte: “¿Y si nos tomamos unos mates?”. Esta infusión, la más amada por los argentinos, toma su nombre, como muchas otras palabras, de la lengua quechua. Porque mati es la voz que empleaban los pueblos originarios para referirse a cualquier utensilio para beber. Y es que mate tiene la particularidad de aludir al contenido, pero también al continente. Un término que para los rioplatenses significa mucho más que una bebida. Porque la mateada es un ritual, un espacio de encuentro y celebración.
MORFAR.
Proviene de la palabra italiana morfa que significa boca. Con el tiempo y el uso, la expresión adquirió nuevos sentidos: padecer, sobrellevar, sufrir: “Me morfé cuatro horas de cola”. En el ámbito del deporte, especialmente en el terreno futbolístico, suele emplearse el giro “morfarse la pelota”, algo así como jugar solo sin pasar el balón a los otros jugadores. Pero tan instalado estaba el término en la década del 30, que el historietista Guillermo Divito creó un personaje para la revista Rico Tipo que se llamaba Pochita Morfoni, una señora a la que le gustaba mucho comer.
MOSCATO.
Quizás los más jóvenes asocian el término a la famosa canción de Memphis La Blusera, Moscato, pizza y fainá. Sin embargo, el tradicional vino dulce, llamado así porque está hecho con uva moscatel, perdura más allá del blues local y sigue siendo un clásico de los bodegones y pizzerías de todo el país. El hábito llegó con los inmigrantes italianos a fines del siglo XIX, pero la costumbre de servirlo cuando se come una buena porción de muzzarella es propia de nuestro país y comenzó a establecerse allá por 1930.
NO QUIERE MÁS LOLA.
Lola era el nombre de una galleta sin aditivos que a principios del siglo XX integraba la dieta de hospital. Por eso, cuando alguien moría, se decía: `Este no quiere más Lola`. Y, desde entonces, se aplica a quien no quiere seguir intentando lo imposible.
ÑANDÚ.
De norte a sur y hasta la provincia de Río Negro, el ñandú es una de las aves que más se destaca en los paisajes de la Argentina. Este fabuloso animal de gran porte, que puede llegar a medir hasta 1,80 m de altura, toma su nombre de la lengua guaraní, en la que ñandú significa araña. La explicación alude a las semejanzas entre los elementos de la naturaleza. Los pueblos originarios veían un notorio parecido entre el plumaje del avestruz americano -y las figuras que se forman en él- y los arácnidos que habitan las regiones subtropicales.
NI EN PEDO.
Para ser tajantes, a veces decimos que no haremos algo "Ni en pedo", "Ni mamado", o “Ni ebrios ni dormidos”. Algunos sostienen que la expresión nació cuando Manuel Belgrano encontró a un centinela borracho y dormido. Enseguida, habría establecido una norma por la que “ningún vigía podía estar ebrio o dormido en su puesto”. Otra versión dice que, tras el triunfo en Suipacha, alguien alcoholizado propuso un brindis “por el primer Rey y Emperador de América, Don Cornelio Saavedra”. Mariano Moreno se enteró y lo desterró diciendo que nadie “ni ebrio ni dormido debe tener expresiones contra la libertad de su país”.
NO QUIERE MÁS LOLA.
Cuando no queremos más complicaciones, nos cansamos de participar en algo, o necesitamos cesar alguna actividad, decimos: “No quiero más lola”. En la Buenos Aires de 1930 se fabricaban las galletitas Lola. Elaboradas con ingredientes saludables, eran indicadas en las dietas de los hospitales. En ese contexto, cuando un enfermo podía empezar a ingerir otro tipo de alimentos, se decía que “No quería más lola”. Otro uso, más oscuro: cuando fallecía un paciente internado, obviamente, dejaba de comer. De ahí el dicho popular: “Este no quiere más lola”.
PANDITO.
Los mendocinos emplean muchos términos propios que pueden escucharse en su territorio y también, debido a la cercanía, en Chile (y viceversa). Una de las voces más representativas de este intercambio lingüístico es guón, apócope del huevón chileno. Existen algunas otras, pero menos conocidas. Por ejemplo, pandito. ¿Pero qué significa? Proviene de pando y quiere decir llano o poco profundo. “Me quedo en lo pandito de la pileta” o “Donde topa lo pandito”, que alude a donde termina el llano y comienza la montaña.
PAPUSA.
El lunfardo, la creatividad de la calle y el tango se ocupan de piropear y resaltar la belleza de la mujer. Quizá, una de las palabras que mejor lo hace sea papusa, empleada para referirse a una chica bonita, atractiva o espléndida. Este término, que también funciona como sinónimo de papirusa, se puede encontrar en clásicos del tango rioplatense como El ciruja, de Alfredo Marino, o ¡Che, papusa, oí!, de Enrique Cadícamo, que inmortalizó los versos “Che papusa, oí los acordes melodiosos que modula el bandoneón”.
PATOVICA.
Llamamos patovicas a quienes se ocupan de la seguridad de los locales bailables. Pero esta expresión nació lejos de las discotecas y cerca de los corrales avícolas. Allá por 1900, Víctor Casterán fundó en Ingeniero Maschwitz un criadero de patos y lo llamó Viccas, como las primeras letras de su nombre y su apellido. Alimentados con leche y cereales, los patos Viccas eran fornidos y sin grasa. La semejanza entre estos animales y los musculosos de los gimnasios surgió enseguida. Que los hercúleos custodios de los boliches terminaran cargando con ese mote, fue cuestión de sentarse a esperar.
PIBE.
Los rioplatenses suelen utilizar la expresión pibe como sinónimo de niño o joven. Existen diferentes versiones sobre su origen. La más difundida señala que proviene del italiano, algunos creen que del lombardo pivello (aprendiz, novato) y otros que se tomó del vocablo genovés pive (muchacho de los mandados). Pero la explicación española aporta el toque de humor. La palabra pibe, del catalán pevet (pebete), denominaba una suerte de sahumerio que gracias a la ironía popular y la subversión del sentido pasó a nombrar a los adolescentes, propensos a los olores fuertes.
PIPÍ CUCÚ.
Este argentinismo se usa para decir que algo es espléndido o sofisticado. La divertida leyenda cuenta que se popularizó en la década del 70 cuando Carlos Monzón llegó a París para pelear con el francés Jean-Claude Bouttier. Antes del combate, el argentino recibió la llave de la ciudad y, al tomar el micrófono para agradecer el honor, se dispuso a repetir el discurso que había ensayado largamente. La carcajada de la platea se desató cuando Monzón, en lugar de decir “merci beaucoup” (muchas gracias en francés) tal como lo había practicado, expresó algo nervioso: “pipí cucú”.
PIRARSE.
Pirarse es piantarse. Es decir, “irse, tomarse el buque”. Y literalmente así nace este verbo. El piróscafo era un barco a vapor que, en los primeros años del siglo XX, constituía la forma más rápida de viajar de un continente al otro. Por eso, la expresión “tomarse el piro” empezó a usarse para decir que alguien se marchaba de un lugar de manera apresurada. Sin embargo, el tiempo le otorgó otro significado: el que se iba, podía hacerlo alejándose de la realidad: “Está pirado”, “No le digas así que se pira”. Entonces, pirarse pasó a ser sinónimo de enloquecer.
PONCHO.
El poncho es una prenda sudamericana típica por definición que forma parte de la tradición criolla. Por simpleza, comodidad y capacidad de abrigo, es utilizado hasta el día de hoy en la Argentina, Chile, Ecuador y Bolivia. El origen de la palabra que lo denomina tiene muchísimas variantes, pero una de las más difundidas explica que proviene del quechua, punchu, con el mismo significado. Otra versión la relaciona con punchaw (día en quechua), como una analogía entre el amanecer de un nuevo día y la acción de emerger la cabeza a través del tajo del poncho.
PORORÓ.
Si algo destaca al maíz y a sus distintas preparaciones en todo el mundo, especialmente en Latinoamérica, es la gran cantidad de voces que lo nombran. Lo que en Buenos Aires se conoce como pochoclo y en otros países son rosetas de maíz; en Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Formosa y Santa Fe se le llama pororó. Esta palabra encuentra su origen en el guaraní. Es que los nativos le decían pororó a todo aquello que generaba un sonido estruendoso y, como es sabido, la preparación de este alimento, provoca la idea de pequeñas explosiones.
TANGO.
El tango es uno de nuestros géneros musicales y de danza más tradicionales. Sin embargo, la etimología de su nombre es objeto de fuertes controversias. Hay quienes dicen que el término proviene de tangomao, un africanismo con el que se definía a los traficantes de esclavos en la época colonial. De este modo, en América se llamó tango a los sitios donde se reunían los africanos para bailar y cantar. Otra teoría señala que el mismo vocablo entró en la segunda mitad del siglo XIX, desde Cuba y Andalucía, para denominar un género musical que en el Río de la Plata adquirió su propia idiosincrasia.
TENER LA VACA ATADA.
“Vos tenés la vaca atada”, le decimos a quien disfruta de un garantizado bienestar económico. El dicho nace en el siglo XIX, cuando en la Argentina se impuso el modelo agroexportador y muchos estancieros se enriquecieron gracias a la vasta cantidad de hectáreas que podían explotar. En aquellos tiempos, era común que los nuevos ricos viajaran a Europa con sus familias. Era costumbre que también llevaran a su personal de servicio y una vaca para obtener la leche para sus hijos durante el viaje. El animal tenía que viajar sujeto en un rincón de la bodega del barco. Esa es la famosa vaca atada.
TILINGO.
Hay palabras que, como si se tratara de una moda, aparecen y desaparecen del uso cotidiano según el contexto histórico. Es el caso de tilingo, la expresión popularizada por Arturo Jauretche, quien la instaló en el habla de los argentinos como un adjetivo para calificar a las personas que se preocupan por cosas insignificantes y ambicionan pertenecer a una clase social más alta. Además, este pensador emblemático del siglo XX actualizó el empleo de cipayo e introdujo los términos vendepatria y medio pelo.
TIRAR MANTECA AL TECHO.
Seguramente más de una vez le habrás dicho a alguien: “Dejá de tirar manteca al techo”. El giro busca expresar la idea de un gasto ostentoso e innecesario y su origen se ubica en la Buenos Aires de 1920. Por entonces, los jóvenes adinerados se divertían en los restaurantes de moda arrojando rulitos de manteca con el tenedor. Le apuntaban al techo y el objetivo era competir para ver quién era capaz de dejar pegados más trozos al cielo raso, o cuál de todos se mantenía adherido por más tiempo. Una práctica absurda de la que, afortunadamente, solo nos queda la expresión cotidiana.
TODO BICHO QUE CAMINA VA A PARAR AL ASADOR.
Tomado del Martín Fierro, el libro de José Hernández icono de la literatura gauchesca, este refrán se basa en la idea de que cualquier animal se presta para ser asado y comido. Sabido es que en la Argentina amamos los asados y todo el ritual que los envuelve. Pero, además, con el tiempo el dicho “Todo bicho que camina va a parar al asador” evolucionó sumando otros significados. Durante las décadas del 40 y 50, la frase fue utilizada también para hacer alusión a las cosas o personas cuyas acciones tienen un final previsible.
TRUCHO.
Desde hace algunas décadas es un término de uso ineludible en nuestro lenguaje cotidiano. Para los argentinos, las cosas falsas, tramposas o de mala calidad son truchas. Y dentro de esa categoría entran también las personas fraudulentas. Deriva de la palabra truchimán, muy común en el español antiguo y que refiere a personas sin escrúpulos. El empleo de trucho se hizo popular en 1986 cuando, a raíz de la crisis ecológica causada por algunas empresas en el río Paraná, el periodista Lalo Mir comentó en su programa radial que los funcionarios debían dar la trucha (cara) porque si no eran unos truchos.
VAGO.
Córdoba tiene su propia tonada, su propia forma de hablar y, claro, su modo particular para usar las palabras. En cualquier otra región, el término vago hace referencia a alguien perezoso, a un holgazán que nunca tiene ganas de hacer nada. Pero en esta provincia, vago puede ser cualquiera. Es que la palabra se utiliza para dirigirse a otra persona en forma totalmente desenfadada. Así, una frase como “El vago ese quiere trabajar todo el día” no encierra ninguna contradicción si es pronunciada dentro de los límites del territorio cordobés.
VIVA LA PEPA.
Contra lo que pudiese creerse, `viva la Pepa` no es el grito de alegría de un buscador de oro, sino el que usaban los liberales españoles en adhesión a la Constitución de Cádiz, promulgada el 19 de marzo de 1812, en la festividad de San José Obrero. Como a los José se los apoda Pepe, en vez de decir `viva la Constitución` -lo que conllevaba llegar a ser reprimidos- los liberales gritaban `viva la Pepa`. Hoy, en Argentina, su significado se ha desvirtuado y se parece a `piedra libre`.
YETA.
Significa mala suerte y se cree que deriva de las palabras napolitanas jettatura (mal de ojos) y jettatore (hombre maléfico que con su presencia produce daño a los demás). En 1904 se estrenó la obra ¡Jettatore!, de Gregorio de Laferrere, sobre un hombre con un aura funesta, y, desde entonces, los supersticiosos mantienen viva la palabra yeta. Por ejemplo, se emplea la expresión “¡Qué yeta!” en lugar de “¡Qué mala suerte!” ante una situación desafortunada. También se dice que alguien es yeta cuando se sospecha que trae mala suerte o que está enyetado cuando todo le sale mal.
ZAMBA.
No hay que confundir zamba, género folklórico argentino, con samba, música popular brasileña. Porque el simple cambio de una letra nos puede hacer viajar de una cultura a otra. La historia cuenta que durante la conquista española se denominaba zambo al hijo varón de un negro con una indígena. Por extensión, la música y la danza de esta comunidad pasó a llamarse zamba, ya que las coplas que se cantaban iban dirigidas a las mujeres. Esta danza proviene de la zamacueca peruana que, al llegar a la Argentina, incorporó el pañuelo como elemento característico.
submitted by Pepe-Argento to argentina [link] [comments]


2019.05.27 22:01 DcRojopastillado Esa verdad incomoda: NUNCA SALGAS CON MUJERES ARRIBA DE ~~30~~ 25 AÑOS.

Hola Republicargentinianos, los saluda el DcRojopastillado, diciéndote esas cosas que nadie te dice porque son "políticamente incorrectas".
Hoy vamos a abordar un tema importante a tener en cuenta, un tema tan controversial como vital para cualquier hombre de unos, 25 a 45 años que busca una pareja estable, tener familia y desarrollarse mejor como individuo dentro de una sociedad con demandas constantes.
Igualmente si sos mas chico o mas grande, también aplica! estos escritos van dirigidos a todos los hombres heterosexuales por igual, que busquen independencia emocional, económica y crecimiento como persona.
Y quien es el que escribe estas palabras en internet? Un hombre adulto, con muchas cosas resueltas en la vida, con bastante experiencia en cuanto a relaciones personales y suelo ser una fuente de consejo de la gran mayoría de amigos y conocidos del ámbito de los negocios.
No porque sea una persona brillante, ni por ser un distinto, simplemente por la experiencia que llevo bajo las suelas de mis zapatos.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Dejando de lado esta breve introducción, pasemos a el quid de la cuestión:
NUNCA SALGAS CON MUJERES POR ARRIBA DE LOS ~~30~~ 25 AÑOS.
Es el consejo de cabecera que le doy a todos mis amigos (ya divorciados) que quieren volver a formar una pareja estable.
Por que? por varios motivos, vamos por partes como dijo Jason:
PRIMERO: Los hombres y las mujeres no maduran al mismo tiempo.
Esto se ve reflejado en los primeros años de la adolescencia y de la juventud. Te diste cuenta que a tus compañeras del colegio más lindas, siempre se las empomaban los pibes de cursos mas altos? O las chicas de la facultad que ven a los chicos de años mas grandes y se babean? Cuantas mujeres "los prefieren mayores"? Esto no es "porque si", quieran o no tanto hombres como mujeres tenemos carga genética de años de evolución por nuestro cuerpo, y por mas que quieras reprimirlos o hacer de cuenta que no existen, los genes están ahí, esperando el momento. Y cuando una mujer entra en la pubertad y este reloj biologico se despierta, empieza la cuenta regresiva (tictactictactictac).
Y quien va a ser una pareja deseable? Lógicamente, quien pueda darle una mejor vida al fruto de su vientre, de su hijo. Instintivamente Micaela, de 19 años que recién entra en la facultad, va a sentir mucha mas atracción por Jorge, que tiene 32 años, un kiosquito en una esquina céntrica de Carapachay, su casita y su autito que por Lucas, un pibe de 20 años compañero de ella, que cuenta las monedas para viajar a la facultad, comprarse un café con leche y vive con los viejos.
Hey! si sos un Lucas, no te desesperes, seguí estudiando, que ya vas a tener vos tus 30, si dios quiere recibido, con tu estudio, tu casa diseñada por vos, y te van a llover mujeres. El esfuerzo da sus frutos a largo plazo.
Pero DcRojopastillado, yo voy a la facultad y me garcho a mis compañeras! Podrá decirme alguno.
Si, claro, tenes razón, pero en este thread estamos hablando de relaciones a largo plazo, duraderas, donde el fin es poder formar un vinculo fuerte donde los dos se apoyan mutuamente con metas en conjunto a futuro, no para el boludeo de una noche o esas relaciones de mierda de 4 meses. Eso lo hace cualquiera, te bajas tinder y te garchas una peliverde el fin de semana. Listo? te la garchaste? te seguis sintiendo vacio? y si mono, lo que facil viene no da gratitud.
Para cerrar el concepto, las mujeres maduran antes que los hombres, se desarrollan antes, y tienen una madurez que no es acorde a la madurez que tiene un hombre a su misma edad. Por eso son tan raras las relaciones (largas) donde el hombre y la mujer tienen la misma edad (45 por ejemplo). Sin mirar estadísticas me atrevería a decir que en promedio de concubinatos y matrimonios exitosos son esos donde se llevan de 5 a 10 años de diferencia entre el hombre y la mujer.
SEGUNDO: Pero la madurez DcRojopastillado!!
La madurez es tan relativa como la velocidad de un chancho en una curva. Si tenes unos 30 años vas a notar que hay MUCHISIMAS pibas de 22, 23 muy MUY centradas, amorosas, con planes a largo plazo y comprometidas con sus fines. Y por otro lado, tenes cada mujer de 33 34 35 que tienen berrinches de adolescentes indispuestas, que son capaces de volverte la vida imposible (lo veo todo el tiempo con mis amigos divorciados, hacen malabares judiciales para quitar la tenencia de hijos en común, si encuentran pareja nueva la vieja vuelve loca a la pendeja) cosas así, realmente es para asustarse de lo que son capaces muchas mujeres grandes despechadas.
Si buscas madurez, no lo vas a encontrar en mujeres viejas, va por otro canal la madurez. Va por el canal de los valores, de la crianza, de no ser una daddy issues ARRUINADA (después hago un thread sobre las mujeres ARRUINADAS, como detectarlas y evitarlas a toda costa).
TERCERO: Las mujeres arriba de 27 25, ya fueron lastimadas por algún cabeza de chota.
Así como tenes mujeres que son una mierda, también hay hombres que son una mierda, y oh! casualidad, los hombres que mas mierda son, los mas egocéntricos, los mas hijos de puta, los mas individualistas, son los que mas éxito tienen con las mujeres.
Por que? porque la seguridad en uno mismo despierta una atracción mas fuerte que la guita o la facha, transmite SEGURIDAD. Un hombre SEGURO DE SI MISMO tiene el mundo en sus manos.
Así también, algunos se pasan de rosca, y terminan forreando a cuanta pendeja se les cruce. No los juzgo, acá no se juzga a nadie, si vos tendrías a disposición 3 4 5 pendejas veintiañeras, para que vas a enroscarte con solo una? que viva la joda Pisculichi!.
Si salís con una piba de 20, 21, 22, las chances de que se haya topado con algún cabeza de chota que las haya hecho sufrir y le genere resentimiento puro al falo, son infinitamente menores que con una mujer de 32.
Si sumamos el resentimiento al falo por los cabeza de chota, mas el reloj biológico haciendo tic tac tic tac, la verdad no quisiera estar nunca en los zapatos de una mujer soltera a los 28, debe ser un caos emocional por donde se lo vea.
CUARTO: Fertilidad y belleza.
Cae de maduro pero no vamos a obviar este topico, el punto de esplendor de una mujer tanto en fertilidad como en belleza natural, es de los 19 a los 24. Si, existen excepciones que confirman la regla, pero es una realidad.
Entonces vos, pequeño padawan que tiene que romperse la cola laburando para mantener uno (o varios) hijos, un hogar, pagar su salud, su educación, vas a hacerlo con una mujer mayor a 30 con resentimientos y mambos del pasado, con un reloj que le esta por explotar en la cara y que quizás con suerte pueda darte solo un hijo, o vas a ir por el trofeo mayor? Una chica joven con vitalidad, que pueda agacharse a agarrar el pibe sin que le tire el ciatico. Pensalo, hijos y familia son lo mejor que te puede pasar como ser humano si es buscado, consensuado y en un marco de responsabilidad. Y por sobre todo es una INVERSIÓN de tiempo y GUITA, y el tiempo no vuelve.
Tengo un amigo muy cercano que salia con una mina medio feminista de 35, una relación de unos 5 años aproximadamente, una relación llena de veneno y de resentimientos. Este amigo se hincho los huevos de las idas y vueltas de sus mambos emocionales y mambos adoctrinados, le pego un puntinazo en el hoyo y ahora es papá de una nena hermosa de 1 año, se junto con una piba de 25 y es mas feliz que nunca.
La vida es una, no te la arruines.
QUINTO: El reloj biológico no perdona.
Tictactictac, el reloj empieza en su pubertad, pero se pone realmente insoportable a los 26.
Si vos conoces a una mujer antes de los 25, se va a mostrar tal cual es, aun no esta pendiente de la caducidad de su fertilidad y por eso no tienen problemas en abrirse a vos emocionalmente.
Ya después de los 26/27, sin un hombre a su lado, la cosa empieza a ponerse turbina. Va a mostrarse de una forma que no es esencialmente, sino que fue mutando para poder ser mas atractiva y poder competir con otras mujeres mas jóvenes, bellas y fértiles.
No me crees? casate con una treintañera o mudate con ella. Contame como son las cosas cuando la estas conociendo, cuando están saliendo, y como resultan las cosas en realidad en la practica. No te suena? "pensé que era una cosa, y termino siendo otra muy distinta" "vive de mal humor, no se que le pasa" "vive con ataques de ansiedad y se violenta", Papá, tiguer, no te metas ahí, HACEDME CASO.
Para cerrar el thread, pensalo dos veces, hay muchas minas que valen la pena apostar por algo serio y a largo plazo, no te dejes llevar solo por los placeres momentáneos que te quieren vender. No seas cogote, borrá el tinder, cortate el pelo, formate, ESTUDIA, INVERTÍ EN VOS, las minas van a llegar de a poco, y vas a poder darte el lujo de elegir con quien tener el bello regalo que es una familia, te vas a sentir un hombre completo.
Si tienen algún problema, acá estoy, me mandan un mensaje al privado que puedo ayudar en lo que pueda. Oreja las 24 horas para mis muchachos.
Que prefieren en el próximo thread?
Esa verdad incomoda: NUNCA SALGAS CON GORDAS? o Esa verdad incomoda: NUNCA SALGAS CON UNA MAMA LUCHONA?
💊💊💊
submitted by DcRojopastillado to RepublicaArgentina [link] [comments]


2018.06.22 00:49 master_x_2k Interludio V

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

Interludio V

"¿Esto es lo que querías?", El adolescente con barba en su mentón y la capucha arriba, le entregó la bolsa de papel.
Manos anchas con las uñas arruinadas y podridas de color marrón recorrieron el contenido. “Lo es. Aquí.” La voz era ligeramente acentuada, las palabras y los sonidos eran muy cuidadosos, como si no se sintiera cómodo con el inglés.
El joven extendió la mano y sus ojos se agrandaron cuando un manojo de billetes se presionó en sus manos.
“Esto es... más de lo que pensé que sería.”
“¿Te estás quejando?”
El joven negó con la cabeza.
Gregor el Caracol se metió las manos en los bolsillos, como para esconder las uñas y los bultos que le salpicaban el dorso de las manos como costras. Cada uno de las protuberancias duras, que podrían haber sido conchas o escamas, ninguna más grande que un dólar de plata, tenía una prominente forma de espiral. Por mucho que pudiera meterse las manos en los bolsillos, no podía ocultar su rostro. No tenía cabello en la cabeza, ni siquiera cejas o pestañas, y las protuberancias duras le cubrían la cara como un caso terminal de acné. Lo más extraño y desconcertante de todo era el hecho de que su piel pálida era lo suficientemente translúcida como para poder ver las sombras de su esqueleto, sus dientes y la lengua en su boca.
“Como puedes ver”, dijo Gregor, sin ninguna afectación, “sería difícil para mí entrar a una tienda y hacer simples compras. No me gusta depender de mis amigos para esto. Me hace sentir en deuda con ellos, y eso no es bueno para las amistades. Si estás interesado en repetir este tipo de transacción, estando de guardia para hacer diligencias por mí durante un tiempo, podría arreglarse.”
“¿En serio?” El chico se frotó la barbilla, “¿Por cuánto tiempo?”
“Hasta que llamé y no puedas o no quieras hacer mi mandado. Si esto sucediera más de una vez, o si la razón no fuera buena, encontraría a otra persona, como lo hice con la última persona.”
“¿No lo lastimaste ni nada?”
“No. No lo hice. Decidió que prefería pasar la noche con su novia. No lo he llamado nuevamente.”
“¿Esto no será nada ilegal?”
“No. Sin drogas, sin prostitutas, sin armas.”
“Entonces me llamas, salgo corriendo y te consigo alimentos, o ropa, o comida para llevar, o champú, o lo que sea, y me pagas tres-”
“Eso es cuatro. Y no tengo pelo, así que no necesitarías preocuparte por el champú.”
“Claro. Lo siento. Entonces, ¿cuatrocientos dólares cada vez? ¿Cuál es el truco?”
“Sin trucos. Tengo dinero, me gusta que las cosas sean convenientes. Solo una pequeña posibilidad de problemas. Mi primer asistente, ella renunció porque estaba preocupada de que mis enemigos la usen para llegar a mí. No negaré que esto es posible.”
“¿Tienes enemigos?”
“Sí. Pero todavía no ha habido un caso en que alguno de mis asistentes tuvo problemas con ellos.”
“¿Alguno de ellos se metió en problemas?”
“El último asistente, el chico con la novia. Pensó que podría conseguir más dinero, porque podría ir a la policía y contarles lo que sabía de mí. Tuvo la suerte de intentar esto cuando estaba de buen humor. Yo lo disuadí. Trabajó para mí durante dos meses después de eso sin ninguna queja. No fuimos amistosos, fue puro negocio. Recomendaría, amablemente, que no intentes lo mismo.”
“Oye. Vive y deja vivir, ¿verdad?”
“Ese es un buen dicho.”
“Bueno. Quiero ir a la universidad este otoño, y esto suena muchísimo mejor que trabajar por el salario mínimo de durante cincuenta horas a la semana. Aquí, mi número de teléfono celular”, él entregó su teléfono.
Gregor el Caracol se tomó un segundo para poner el número en su propio teléfono. “Lo tengo. Llamaré.”
Fueron cada uno por su camino.
Gregor caminó por las calles laterales del centro de Brockton Bay con la capucha de su sudadera proyectando su rostro en la sombra. Cualquiera que se cruzara en su camino y mirara debajo de su capucha se apresuró a mirar hacia otro lado. Avergonzado, asustado. Aquellos que lo vieron desde lejos lo consideraban también como monstruoso, pero de una manera diferente. Para ellos, él era simplemente uno de los obesos mórbidos. Un hombre en de entre veinte largos o pocos treinta, casi tres veces el peso que debería tener para su altura de metro setenta y ocho. Su peso, lo sabía, era una de las cosas raras en este mundo moderno que alguien podría usar para burlarse de él abiertamente.
Le había llevado años llegar a aceptar esto. El ser uno de los monstruos.
Cuando llegó a su destino, el palpitante latido de la música llegó a sus oídos. El club estaba a dos cuadras de Lord Street, y había una línea que se extendía por el costado del edificio. Letras amarillas que brillaban intensamente en una letra casi intencionalmente simple deletreaban 'Palanquin'.
Se saltó la línea y se dirigió directamente hacia la puerta de entrada. Un fornido portero hispano con una barba que trazaba los bordes de su mandíbula desabrochó la cerca de la cadena para dejarlo pasar.
“¿Qué demonios?”, Se quejó una de las chicas que estaba al frente de la fila. “Estuvimos esperando cuarenta y cinco minutos, ¿Y dejaste entrar a ese gordo de mierda?”
“Fuera de la fila”, dijo el portero, su voz aburrida.
“¿Qué carajo? ¿Por qué?”
“Acabas de insultar al hermano del dueño, idiota”, le dijo el portero, “Fuera de la fila. Tú y tus amigos están vetados.”
Gregor sonrió y negó con la cabeza. La línea que el portero había usado era basura, por supuesto, él no era el hermano del propietario. Pero fue agradable ver a uno de los imbéciles recibiendo lo que merecían.
Había trabajado como gorila para clubes que buscaban a alguien más exótico y llamativo, cuando se estaba poniendo de pie por primera vez, por lo que sabía que la línea que veías por la puerta rara vez indicaba cuántas personas había en el interior. Un club vacío podría tener una fila de personas esperando para entrar, para dar la imagen correcta. A pesar de que era martes por la noche, Palanquin no tenía necesidad de tales engaños. Estaba lleno de gente. Gregor navegó con cuidado entre la multitud de bailarines y personas que sostenían tragos, hasta que llegó a una escalera custodiada por un portero. Al igual que con la puerta de entrada, su entrada a la escalera era automática, incuestionable.
El balcón del piso de arriba no estaba lleno de gente, y los que estaban presentes, una docena más o menos, estaban casi deshuesados ​​en su letargo. Sobre todo chicas, yacían boca abajo en los sofás y en las cabinas de todo el balcón que daba a la pista de baile. Solo tres personas estaban más o menos alerta cuando Gregor se acercó.
“¡Gregor, mi muchacho!” Newter sonrió de oreja a oreja. Gregor captó el más breve destello de disgusto en la cara de una de las chicas que estaban sentadas con Newter, mientras lo miraba. Ella era una rubia con lápiz labial azul y reflejos rosados ​​en su cabello. Si Gregor hubiera estado trabajando como portero, habría revisado su identificación, la habría comprobado dos veces, y aunque pareciera real, la habría echado de todas maneras por ser demasiado joven. Ella no podría haber tenido más de dieciséis años.
Aún así, eso era más o menos la edad de Newter, y no podía culpar al chico por estar interesado en alguien de su edad.
La otra chica, de cabello oscuro, tenía un aspecto europeo en sus facciones. Ella no mostró tal disgusto. Cuando ella le sonrió, no había señales de que la expresión fuera forzada. Eso fue raro e interesante.
“Traje tu cena”, dijo Gregor.
“¡Buen hombre! ¡Trae una silla!”
“Los otros también querrán su comida.”
“Levanta una silla, vamos. Aquí tengo dos chicas deslumbrantes, y no me creen cuando les estoy hablando de algunos de los trabajos más geniales que hemos realizado. Necesito respaldo aquí, hermano.”
“Yo no creo que sea una buena idea hablar de estas cosas”, dijo Gregor. Él permaneció de pie.Newter tomó la bolsa y agarró un sándwich de adentro. “Todo bien. Faultline se unió a la conversación hace un rato, por lo que obviamente no le parece un problema. No van a hablar, ¿verdad, Laura? ¿Mary?”
Cada chica negó con la cabeza cuando Newter les preguntó por su nombre. Eso le permitió a Gregor etiquetar a la chica de cabello oscuro como Laura y la chica con el lápiz labial azul como Mary.
“Si Faultline dijo que estaba bien”, dijo Gregor. Cogió la bolsa de Newter y encontró su propio sándwich. “Laura y Mary, lo siento, los otros sándwiches que tengo aquí están reservados. Podría ofrecerles algo del mío, si quisieran.”
“Está bien, no tengo hambre”, respondió Laura, “Me gusta tu acento. ¿Es noruego?”
Gregor terminó su primer bocado, tragó saliva y negó con la cabeza, “No estoy seguro. Pero he hablado con un experto y él dice que el otro idioma que hablo es islandés.”
“¿No lo sabes?”
“No”, respondió Gregor.
Su respuesta brusca solo detuvo la conversación por un momento antes de que Newter lo pusiera en marcha de nuevo, “De acuerdo, hermano, diles a estas chicas contra quién nos enfrentamos el mes pasado.”
“¿El trabajo de la caja de juguetes?”, Preguntó Gregor, “¿con el mercado negro de Artesanos? No habia nadie-”
“El otro. El trabajo en Filadelfia.”
“Ah. Chevalier y Myrddin.”
Newter juntó sus manos, meciéndose en su asiento, “¡Te lo dije!”
“Y los vencieron”, dijo la chica de cabello oscuro, incrédula.
“¡No perdimos!” Gritó Newter.
“Estuvo muy cerca”, Gregor agregó sus propios dos centavos. “Chevalier es el líder del Protectorado en Filadelfia. Myrddin lidera el Protectorado de Chicago. Estas son personas que el mundo entero reconoce. Obtuvieron puestos protegiendo ciudades grandes en Estados Unidos porque son fuertes, porque son inteligentes y talentosos. Cumplimos el trabajo, como siempre hacemos, y nos marchamos.”
Newter se echó a reír, “Paguen.”
Ni Laura ni Mary parecían molestas cuando metieron la mano en el bolsillo y el bolso, respectivamente, y sacaron algunos billetes.
“¿Cuál fue la apuesta?” Preguntó Gregor.
“Les dije que no tenían que pagar si mentía.”
“¿Y si no estuvieras mintiendo? ¿Pagan más?”
“Ninguna penalización. Obtuve compañía y conversación por un tiempo”, sonrió Newter. Extendió la mano hacia la parte posterior de la cabina, agarró una bolsa que estaba allí y sacó un par de cucharas de plástico y una botella de agua. Con un gotero de agua que sacó de su bolsillo, extrajo agua de la botella y colocó unas gotas en cada cuchara. El último paso fue sumergir la punta de la lengua en cada gota de agua.
“Lámanlo”, les dijo a las chicas.
“¿Eso es todo?”, Le preguntó Laura.
“Es suficiente. Más, y es posible que vuelen por un tiempo inconvenientemente largo. Eso justo allí”, señaló Newter a la cuchara con la punta de la cola, “Es un poco menos de una hora de viaje psicodélico. Sin resaca, sin efectos secundarios, no es adictivo, y no se puede sufrir una sobredosis. Créeme, he intentado hacer que alguien tenga una sobredosis antes, en una situación de combate, y no pude lograrlo.”
Mary fue la primera en tomar la cuchara y meterla en su boca. Momentos después, sus ojos se abrieron de par en par y ella cayó inerte sobre el respaldo de la cabina.
“Oye”, dijo Laura, volviéndose hacia Gregor. Metió la mano en el bolsillo, encontró un recibo y un bolígrafo, y garabateó en la parte posterior en blanco del papel. Ella se lo entregó. “Mi número. Si quieres hablar, o, ya sabes, algo más.”
Ella le guiñó un ojo y luego se metió la cuchara en la boca.
Gregor parpadeó en una leve confusión mientras su cabeza cayó hacia atrás.
“Parece que has causado una buena impresión, Gregster”, se rió entre dientes.
“Tal vez”, dijo Gregor. Puso la mitad de su sándwich que quedaba en la bolsa de papel, luego hizo una bola con la envoltura. Después de un momento de vacilación, arrugó el recibo con el número de Laura en la bola. Lo lanzó a un cubo de basura a medio camino a través de la habitación.
“¡Oye! ¿Qué diablos?”
“No creo que yo le gustara porque soy yo”, dijo Gregor, “creo que le gustaba porque soy un monstruo."
“Creo que te estás saboteando, hombre. Esta buena. Mírala.”
Gregor lo hizo. Ella era atractiva. Él suspiró.
“Newter, ¿sabes lo que es un devoto?”
Newter negó con la cabeza.
“Es un término del argot para alguien que se siente atraído por personas con discapacidades debido a la discapacidad. Creo que se trata de poder, atracción por alguien porque de alguna manera son débiles. Creo que es probable que esta Laura me considere débil por la forma en que me veo, la forma en que puedo tener problemas día a día, y esto es atractivo para ella de una manera similar a la que un lisiado o un ciego seria para un devoto. Esto no me atrae.”
“De ninguna manera. Tal vez le gustes por la persona que está debajo.”
“No me vio lo suficiente como para saber quién podría ser esa persona”, respondió Gregor.
“Creo que te estás menospreciando. Yo aprovecharía esa oportunidad.”
“Eres una persona más fuerte que yo de muchas maneras, Newter. Debería llevarle la cena a los demás”, Gregor se dio vuelta para irse.
“Oye, haz una señal a Pierce para que envíe a otra chica o dos, ¿quieres?”
Gregor hizo lo que le pidió, llamando la atención del portero al pie de las escaleras. El portero, a su vez, llamó la atención de un grupo de chicas en la pista de baile.
Mientras las chicas se abrían paso, Gregor se volvió hacia Newter, “¿Estás feliz?”
“Oh hombre. No vas a entrar en una fase filosófica de nuevo, ¿verdad?”
“Te ahorraré eso. ¿Lo estás?”
“Tipo. Mírame. Tengo dinero para gastar, tengo a las chicas más calientes de la ciudad pidiendo probarme. ¡Literalmente queriendo probarme! ¿Qué piensas?”
“¿Estás feliz, entonces?”
“La época de mi vida, hermano.” Newter abrió sus brazos para saludar a un trío de chicas cuando llegaron a la cima de las escaleras.
“Me alegra.” Gregor se giró y entró al pasillo en la parte posterior del balcón. Cuando la puerta se cerró tras él, el sonido de la música detrás de él se atenuó.
Su siguiente parada fue la primera puerta a su izquierda. Él golpeó.
“Adelante.”
La habitación tenía una cama a cada lado, en las esquinas opuestas. Un lado de la habitación estaba atestado de carteles, fotos, una estantería repleta de libros, una computadora Apple con dos estantes para CD que se alzaban sobre ella y dos sistemas de altavoces. La música de los altavoces de la computadora apenas logró ahogar la música del club de abajo. La chica que estaba recostada en la cama tenía una densa capa de pecas en la cara y las manos, y cabello castaño rizado. Las revistas estaban amontonadas a su alrededor en la cama, amenazando con derrumbarse al menor movimiento.
El otro lado de la habitación era espartano. Nada adornaba las paredes, no había libros, ni computadora o parafernalia de computadora. Había una cama, una mesita de noche y una cómoda. El único toque de personalidad era una colorida colcha y una funda de almohada. Gregor sabía que había sido un regalo de Faultline. La propietaria no habría salido a buscarla ella misma. La residente de ese lado de la habitación estaba sentada en la esquina, mirando a la pared. Ella era rubia, el tipo de cabello rubio platinado que raramente duraba pasando la pubertad. Su suéter púrpura era un poco demasiado grande para ella, cayendo sobre sus manos, y sus jeans claros estaban claramente destinados a ser más cómodos que a la moda.
“Traje tu cena, Emily.”
“Gracias”, le respondió la chica pecosa. Cogió el sándwich que le lanzó y comenzó a pelar el paquete.
“¿Está bien?”, Le preguntó, haciendo un gesto a la chica de la esquina.
“No es uno de sus mejores días.”
El asintió.
“Elle”, habló, suavemente, “¿Puedo acercarme?”
Habían aprendido por las malas, que cuanto más distante estaba la niña, más fuerte era su poder. Esto la hacía particularmente peligrosa cuando estaba tan perdida que no podía reconocerlo. Una cruel ironía, observó Gregor, que prácticamente no tenía ningún poder cuando era más ella misma. Era un problema al que esperaban encontrar una respuesta, algún día.
La chica en la esquina se volvió para mirarlo a los ojos. Lo tomó por consentimiento, se le acercó y le puso un sándwich en las manos.
“Come”, la instruyó.
Ella lo hizo, casi mecánica en sus movimientos.
Después de que Faultline lo enlistó a él y a Newter, un trabajo los había llevado a un asilo de alta seguridad. Habían estado allí para interrogar a alguien sobre los Dragonslayers, un grupo de villanos que utilizaba tecnología de Artesano robada del Artesano más poderoso y de mayor perfil del mundo para el hurto y el trabajo mercenario. Su invasión del asilo no había ido tan bien como podría haberlo hecho, y había llevado a un cierre de alta tecnología de la instalación. No solo extendió su misión por varias horas, sino que también generó problemas con uno de los residentes, una parahumana que aparentemente tenía que ser movida regularmente, para que su influencia sobre su entorno no se extendiera más allá de los límites de su celda, convirtiéndola en una un problema serio para el personal, otros residentes y espectadores involuntarios.
Al final, después de tratar con el escuadrón enviado del Protectorado de Boston y obtener la información que necesitaban sobre los Dragonslayers, habían reclutado a la chica.
Miró y esperó lo suficiente para asegurarse de que estaba en camino de terminar su sándwich, luego se dio vuelta para irse. Emily le dio un pequeño saludo con la mano en señal de despedida, y él asintió una vez en reconocimiento.
Su última parada fue la oficina al final del pasillo del segundo piso. Miró por la ventana, luego se dejó entrar tan silenciosamente como pudo.
Faultline, propietaria de Palanquin y varias otras empresas de cobertura en Brockton Bay, estaba sentada en un gran escritorio de roble. Frente a ella, en medio de los libros de contabilidad, cuadernos y libros de texto de la universidad, había algo similar a un xilófono, una serie de varillas alineadas una al lado de la otra, atadas firmemente a una tabla.
Faultline estaba en su ropa profesional; una camisa de vestir blanca con las mangas arremangadas y pantalones negros metidos en brillantes botas de montar negras con dedos de acero. Su ondulado cabello negro estaba recogido en una cola de caballo. No llevaba máscara: los empleados de Palanquin que se aventuraban tan lejos como esta oficina estaban demasiado bien pagados para traicionarla. Sus rasgos eran tal vez demasiado agudos como para llamarlos convencionalmente atractivos, pero Gregor sabía que ella era ciertamente más atractiva que Newter o él mismo.
Mientras Gregor observaba, ella cerró los ojos, luego deslizó su mano por los extremos superiores de las varillas. La energía roja y azul crepitaba, y piezas de madera, metal, piedra y plástico en forma de moneda caían al escritorio. Otras varillas, varias de las cuales eran de madera verde, quedaron intactas.
“Carajo”, murmuró. Barrió los trozos de varios materiales en forma de moneda en un cubo de basura que estaba al lado de su escritorio. Echando un vistazo hacia donde estaba Gregor justo al lado de la puerta, levantó una ceja.
“No deseaba interrumpirte.”
“No te preocupes por eso. Tal vez distraerme ayudará.”
“Si estás segura.” Se acercó al escritorio, dejando la bolsa de papel sobre ella, “Eran las siete en punto, nadie había comido todavía. Nos conseguí unos sandwiches.”
“Gracias. ¿Cómo está Elle?”
“Spitfire dijo que estaba teniendo un mal día, pero que ha comido ahora. Quizás mañana será mejor.”
Faultline suspiró, “Esperemos. Es muy fácil volverse unido a esa chica, ¿sabe a qué me refiero?”
“Sí.”
“¡Carajo!”, Maldijo, mientras pasaba la mano por las varillas y, una vez más, la madera verde se negaba a cortarse.
“¿Qué estás haciendo?”
“Hemos hablado sobre el efecto Manton.”
“La regla que impide que algunos poderes afecten a los seres vivos. Has estado tratando de eliminar esas restricciones de ti misma.”
“Sin suerte. Es cuestión de tiempo antes de que tengamos un trabajo, las cosas se pongan feas, y sea demasiado débil, debido a esta limitación arbitraria.”
“Me resulta difícil creer que cualquiera que haya derrumbado un edificio sobre alguien pueda llamarse a sí mismo débil.”
“Eso fue más suerte que cualquier otra cosa", suspiró, mientras ajustaba las posiciones de las varillas.
“Si tú lo dices.”
“No es que no haya precedente para esto. Sabemos a ciencia cierta que algunas capas que alguna vez fueron retenidas por el efecto Manton han descubierto una forma de evitarlo o superarlo. Narwhal es el caso más obvio.”
“Sí.”
“Hay una rama teórica que dice que el efecto Manton es un bloqueo psicológico. Que, debido a nuestra empatía por los seres vivos, detenemos nuestros poderes en un nivel instintivo. O, tal vez, nos retenemos contra otros seres vivos porque hay una limitación impuesta inconscientemente que nos impide herirnos con nuestros propios poderes, y es demasiado general, abarcando a otros seres vivos en lugar de solo a nosotros mismos.”
“Ya veo.”
“Así que estoy tratando de engañar a mi cerebro. Con esta configuración, paso de material inorgánico a material orgánico muerto a tejidos vivos. Madera verde, en este caso. O lo mezclo para que vaya de uno a otro sin ningún patrón. Si puedo engañar a mi cerebro para que cometa un error, anticipando el material equivocado, tal vez pueda atravesar ese bloqueo mental. Hacerlo una vez, y sería más fácil para futuros intentos. Esa es la teoría, de todos modos.”
Ella lo intentó de nuevo. “¡Mierda!”
“No parece estar funcionando.”
“No me digas. Hazme un favor. Reorganiza estos. No me dejes verlos.”
Se acercó al escritorio, desató las varillas, las barajó y luego las ató en su lugar mientras ella estaba sentada allí con los ojos cerrados.
“Adelante”, le dijo.
Lo intentó de nuevo, con los ojos cerrados. Cuando ella los abrió, ella maldijo varias veces seguidas.
Gregor dio un paso alrededor del escritorio, la agarró por el cuello con su mano izquierda, y la sacó de la silla. La empujó al suelo y se subió encima de ella para que él estuviera a montando sobre ella, sus rodillas presionando sus brazos hacia abajo. Su agarre se apretó incrementalmente.
Los ojos de Faultline se agrandaron y su rostro comenzó a cambiar de color mientras luchaba. Le puso las rodillas en la espalda, pero uno podría haber tenido más éxito golpeando un lecho de agua. El efecto fue el mismo. Debajo de su piel, que era más dura de lo que uno podría imaginar, su esqueleto, músculos y órganos flotaban en un mar de fluidos viscosos. Su esqueleto, había aprendido, era más parecido al de un tiburón que un humano. Era un cartílago flexible que se doblaba donde el hueso se rompería y cicatrizaba más rápido que el hueso. Había sido atropellado por un automóvil y se puso de pie poco después. Sus patadas no tendrían mucho efecto.
“Lo siento”, le dijo.
Su lucha gradualmente se debilito. Tardó un tiempo antes de que empezara a flaquear.
Esperó un segundo más, luego la soltó. Ella comenzó a toser mientras vertía aire en sus pulmones.
Esperó pacientemente a que se recuperara. Cuando ella parecía tener más o menos el control de su propia respiración, habló: “Hace meses, estábamos hablando sobre este tema, el efecto Manton. Tu mencionaste cómo podría ser posible que alguien como nosotros tenga un segundo evento detonante. Un cambio radical o mejora en sus poderes como resultado de un momento de vida o muerte. Tal podría explicar cómo romper la regla de Manton.”
Ella asintió, tosiendo de nuevo.
“No habría funcionado si te hubiera advertido de antemano. Lo siento.”
Ella negó con la cabeza, tosió una vez, y luego le respondió con voz ronca: “No funcionó de todos modos.”
“Lo siento.”
“¿Y si hubiera funcionado, gran lunático? ¿Qué esperabas que te hiciera? ¿Corta tu mano? ¿Matarte?”
“Pensé que tal vez mi mano o mi brazo, en el peor caso. No creo que me mates, incluso en un momento como ese. Has hecho mucho por mí. Incluso si resultara imposible volver a conectarlo, no diría que es una mano muy atractiva”, examinó la mano que acababa de utilizar para estrangular a Faultline, “Perderla, por algo en lo que has estado trabajando durante mucho tiempo no es algo lamentable.”
“Idiota”, se puso de pie, tosiendo de nuevo, “¿Cómo diablos se supone que me vaya a enojar contigo cuando dices algo así?”
Él permaneció en silencio.
“Bueno, o eso no va a funcionar, o necesito algo que me acerque aún más a la muerte... en cuyo caso lo estoy tachando de la lista de todos modos.” Ella movió su silla y se sentó en su escritorio, empujando el aparato con las barras en la basura. “Me gusta estar viva demasiado para bailar en ese filo de la navaja.”
“Sí”, su voz era tranquila.
“Gracias, por cierto, por intentar eso”, le dijo, mientras vaciaba la bolsa de un sándwich y medio. Le devolvió el medio sándwich de Gregor a la bolsa y dejó la suya a un lado, sin abrir. “Creo que fuera fácil.”
Él sacudió la cabeza.
“Así que, estoy devolviendo el favor, entonces. Siéntate.”
Él acercó una silla y se sentó al otro lado del escritorio.
“Hace un año, accediste a darme una parte de tus ganancias en nuestro pequeño grupo, si las usaba para responder algunas preguntas que teníamos.”
“Recuerdo.”
“Hablaré con los demás sobre esto, pronto, pero ya que tú fuiste el que más pagó, pensé que era correcto que primero lo compartiera contigo.” Abrió un cajón y sacó un archivo. Ella lo empujó sobre el escritorio. “Esto es lo que he encontrado, hasta ahora.”
Él abrió el archivo. La primera página era una imagen, de alta resolución, de una 'u' estilizada, o una 'c' girada noventa grados en el sentido contrario a las agujas del reloj. Tocó su brazo, donde un tatuaje idéntico a la imagen lo marcaba.
“Sea quien sea”, explicó Faultline, “Ya sea una o varias personas, es muy, muy bueno para cubrir sus huellas.”
Pasó las páginas. El siguiente conjunto de páginas eran imágenes, informes de la escena del crimen, archivos oficiales y artículos de noticias sobre varios parahumanos, cada conjunto de páginas relacionadas con uno específico. El primero era un hombre monstruo con un caparazón parecido al de un escarabajo cubriendo su cuerpo. Gregor mismo era el segundo.
“Tú y Newter, como ya sabes, no están solos. De manera constante, los parahumanos han aparecido en toda América del Norte. Amnesia retrógrada, todos marcado por el mismo tatuaje que se encuentra en varias partes de su cuerpo. Cada uno fue abandonado en un lugar apartado en un área urbana. Callejones, zanjas, tejados, debajo de puentes.”
“Sí”. Gregor pasó más páginas. Cada conjunto de páginas tenía más personas como él.
“Aquí está la cosa, sin embargo. Al principio, la mayoría eran extraños en apariencia. Hasta cuatro de cada cinco parahumanos monstruosos, si puedes disculpar el término, siguen el patrón, y ese número podría aumentar si tuviera la oportunidad de examinar o conseguir una entrevista decente con los demás. El tatuaje, la amnesia, sus primeros recuerdos es despertar en algún lugar de una ciudad extraña.”
“¿Al principio, dijiste?”, Preguntó Gregor, “¿Esto cambió?”
“Pasa a la pestaña roja.”
Encontró la pestaña roja que sobresalía y se volvió hacia esa página. Una imagen de alta calidad de una atractiva chica pelirroja.
“Ella apareció en Las Vegas. Todo el negocio de los casinos ha mordido el polvo, casi, desde que los parahumanos que pueden jugar con las probabilidades o hacer trampa comenzaron a aparecer. Pero aún hay juegos clandestinos. Ella participó en algunos, y le pusieron una recompensa a su cabeza en cuestión de días. Se está llamando a sí misma Shamrock, y yo apostaría buen dinero en el hecho de que tiene poderes que le permiten manipular probabilidades.”
“Ya veo. ¿Por qué estamos hablando de ella?”
“Siguiente página.”
Pasó la página. “Ah”
Era una imagen granulada de una cámara de vigilancia. Shamrock estaba en medio de cambiarse de ropa en lo que parecía un estacionamiento subterráneo, y, aunque parcialmente oscurecido por la correa de su sostén, el tatuaje era visible en su omoplato. Una 'u' estilizada.”
“Esa es la pieza del rompecabezas número uno. Dadas las fechas, y eres libre de mirarlas en tu propio tiempo, pasando por los primeros avistamientos, las personas que aparecen con estos tatuajes son cada vez menos monstruosas con cada año que pasa. No siempre, pero es una tendencia. Entonces, boom, encontramos a Shamrock. No hay características extrañas de que hablar.”
Dio vuelta unas páginas.
“Pieza número dos. Me temo que es uno de esos casos en que las cosas se han cubierto demasiado bien para que podamos verificarlas, pero te diré lo que escuché. Tallahassee, Florida, hace solo tres meses, circuló un rumor sobre alguien que se hacía llamar Dealer.”
“¿Qué estaba traficando?”
“Poderes.”
“Poderes”, se hizo eco de Gregor.
“Pagale una cantidad en el vecindario de treinta y cinco mil dólares, el vendedor te da algo para beber, y te unes a las filas de los héroes y villanos en la comunidad de capas. Poderes en una botella.”
“Ya veo. ¿Cómo se relaciona esto?”
“Porque una persona que afirma ser cliente hizo una publicación en un blog sobre su transacción. Está cerca del final de ese archivo. En su publicación, describió que Dealer tenía un maletín de metal lleno de frascos. Grabado en el interior de la tapa...”
“El mismo símbolo que el tatuaje”, adivinó Gregor.
Faultline asintió, “Y eso es lo que sabemos.”
“Ya veo. ¿Podemos rastrear a este individuo con el blog?”
“Él está muerto. Asesinado por dos capas sin nombre menos de un día después de que hizo la publicación.”
“Ah.”
“Lo que creo es que alguien ha descubierto cómo las personas obtienen poderes, y han hecho un negocio de ello. Pero los primeros intentos no fueron tan bien. Podría ser que, si la química es mala, las personas que beben esas cosas se vuelven como tú, como Newter, como Sybill y Scarab.”
“Entonces esta persona o personas. Crees que están experimentando. Han estado perfeccionando su trabajo y los cambios físicos se han reducido.”
“Y este Dealer era su vendedor, o más probablemente, alguien que se robó parte de su trabajo e intentó sacar provecho de él. Las personas con las que hizo negocios no se hicieron los tatuajes.”
La silla de Gregor gimió dolorosamente mientras se inclinaba hacia atrás.
“¿Qué sigue?”
“Nadie ha visto u oído hablar de este Dealer desde que el blogger fue asesinado. El Dealer está muerto o está manteniendo un bajo perfil. Entonces seguimos nuestra otra pista. Tengo investigadores privados buscando a Shamrock. Estoy pensando en concluir nuestro contrato con Coil aquí, entonces, si tenemos la suerte de que nuestros detectives la encuentren antes que los cazarrecompensas, le hacemos una visita. O puede decirnos algo, o podemos ofrecerle un puesto en el equipo.”
“O ambos”, dijo.
“En un mundo ideal”, Faultline sonrió.

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.16 00:44 master_x_2k Colmena III

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Colmena III

Hubo un largo chirrido de retroalimentación, seguido del sonido apenas audible de un hombre aclarándose la garganta.
“Atención compradores. Tenga en cuenta que las tiendas cerrarán a las cinco y media esta tarde, en cooperación con el toque de queda de toda la ciudad. Asegúrese de cooperar con las autoridades en las entradas y salidas del centro comercial Weymouth y regrese a sus hogares antes de las seis en punto. Gracias.”
La multitud de personas que habían detenido en la conversación y paseo para escuchar el anuncio comenzó a moverse y hablar nuevamente, como si alguien hubiera detenido un video y hubiera presionado el botón Reproducir para que las cosas comenzaran una vez más.
Miré a mi papá, “¿Deberíamos irnos? ¿Ganarle al tráfico de último minuto?”
“Por supuesto. Si no hay nada más que necesites.”
Regresaría a la escuela mañana, y mi padre tal vez había sentido lo estresada que estaba, porque se ofreció a llevarme de compras. Se sintió un poco redundante después de haber estado con Lisa y los chicos hace una semana, pero me dio la oportunidad de recoger algunos elementos esenciales y pasar un momento de calidad con mi padre.
En las bolsas que sostenía mi padre, tenía una mochila nueva, algunos cuadernos, bolígrafos, media docena de libros y un par de zapatillas nuevas. El tipo de cosas que no habría comprado con Lisa, porque eran tan aburridas, como los cuadernos, o porque eran el tipo de cosas que siempre me tomaba una eternidad en decidirme, como los libros y los zapatos.
En general, el viaje al centro comercial fue un gesto agradable, y de alguna manera significó más para mí que Lisa cubriéndome con ropa de unos cientos de dólares. Tal vez porque era algo para .
Nos dirigimos a la salida, y tuve que contener un gruñido. Aún faltaban más de media hora para que se cerraran las puertas, pero a la salida había un tumulto de cuerpos. Tal vez la mitad estaba tratando de irse, pero la otra mitad estaba boquiabierta.
Tanto dentro como fuera de las puertas de vidrio de la entrada del centro comercial, había soldados. Sus pistolas estaban enfundadas, pero parecían bastante intimidantes de todos modos. En medio de los soldados había dos capas; Battery y Shadow Stalker. Sabía que los miembros del Protectorado, los Custodios y varios voluntarios estaban estacionados en lugares donde había grupos de personas, especialmente en áreas dentro y alrededor del territorio de ABB. Los Custodios, supuse, eran demasiado jóvenes para manejar un solo lugar por sí solos, que era probablemente la razón por la cual Shadow Stalker estaba en un rol de 'compañera' aquí.
Había tenido mucho tiempo para ver las noticias ya que estaba en reposo en cama. Bakuda estaba haciendo honor a lo que ella había estado diciendo sobre maximizar el miedo y el pánico combinando la imprevisibilidad con la certeza sombría. Todos los días, hubo informes de que entre una y cinco bombas explotaban, y aunque cada una de ellas probablemente era una ventaja para el ABB de alguna manera, no había forma de saber qué golpearía a continuación o por qué. Un artículo en línea había conjeturado que a medida que la presencia militar y de superhéroes obligaba a el ABB contra una esquina, los ataques solo aumentarían. Las escuelas, los centros comerciales y los edificios de oficinas eran objetivos potenciales. Justificación suficiente para una presencia armada aquí en el centro comercial.
Lo bueno fue que el centro comercial había organizado grandes ventas en prácticamente todas las tiendas para mantener el negocio en marcha. Quizás no sea la cosa más brillante o más lógica, pero demasiadas empresas y empleados vivían con lo que ganaban día a día por aquí.
Entrar había sido como pasar por la seguridad del aeropuerto, nuestras bolsas fueron revisadas y mostramos una identificación. Nada muy malo. Había sido solo Manpower de New Wave parado cuando llegamos, y no había mucha gente. Esto era algo más, dos heroínas atractivas y peligrosas, ambas con cierta controversia a su alrededor. Por mucho que pudiera entender por qué los héroes estaban aquí, podría decir que estaban reduciendo la velocidad de las cosas, ya que los curiosos se interponían en el camino de las personas que realmente se estaban yendo. La mitad de la presencia militar que estaba dentro del centro comercial estaba ocupada trabajando para mantener a la multitud alejada de las puertas y de los dos héroes e intentando organizar a la gente en líneas.
El progreso a través de la línea fue lento, pero lo admito, fue interesante poder ver a Shadow Stalker y Battery haciendo su trabajo desde una perspectiva segura.
Battery era un miembro del Protectorado. Cuando comencé en la secundaria, ella había sido la líder de los Custodios por un breve tiempo, y pronto se había graduado al Protectorado. Podía suponer que ella tenía veintidós o más ahora, si alteraron la fecha de graduación o algo así para que sea más difícil adivinar la edad real de la heroína. Su poder se cargaba mientras se mantenía quieta y concentrada, con cada segundo que pasaba cargando otorgándole unos pocos segundos de velocidad enormemente mejorada, algo de fuerza extra y algunos poderes electromagnéticos. Su traje era blanco y gris oscuro, con líneas azul cobalto que lo trazaban como se puede ver en una placa de circuito. Las preguntas sobre si su compañero de equipo Assault era su novio o su hermano se habían topado con respuestas evasivas, lo que llevó a que una pequeña fracción de los fanáticos de superhéroes locales a suponer que él era ambos. Cada vez que ella hacía algo en público, podías confiar en que los tableros de mensajes en línea explotarían con especulaciones y teorías.
Ese drama al estilo de la telenovela / paparazzi nunca me llamó la atención. Ignorando la vaga posibilidad de que tal vez hubiera algo de verdad en lo que decían, pensaba que ella era la clase de héroe que podía admirar. Era agradable, trabajaba duro, y en esas situaciones inevitables en las que se encontraba en la televisión con un imbécil tratando de molestarla, manejaba las cosas bastante bien.
Battery se inclinó para poner su mano sobre la oreja de Shadow Stalker y susurrarle algo. Shadow Stalker asintió y luego se volvió para atravesar la puerta de cristal y decir algo a los soldados apostados afuera. Literalmente atravesó de la puerta. Mientras lo hacía, se puso un poco humeante, como si estuviera hecha de arena y no de algo sólido. No me pareció constructivo. En sus zapatos, creo que me habría comportado como de costumbre, sin darles más razones para mirar. Habría usado una puerta normalmente.
Tal vez era parcial. Sentí que no me gustaba o la odiaba por principio, ya que ella era la autoproclamada némesis de Grue. Lisa y Alec explicaron que Shadow Stalker era un vigilante[1] que accedió a unirse a los Custodios en lugar de ir a la cárcel, después de ir demasiado lejos en la búsqueda de la justicia. Se suponía que debía estar usando armas no letales, pero no lo hacia.
Las capas siempre parecían mucho más grande e impresionante en las noticias. Una vez que mirabas más allá de la capucha y capa de camuflaje urbano gris oscuro, y el metal pintado de negro de su máscara, Shadow Stalker seguía siendo una adolescente. Solo aproximadamente tan alta como yo. Battery era solo cinco centímetros más alta que Shadow Stalker o yo, lo que significaba que aún era más baja que la mayoría de los hombres de la multitud. Ahora que había estado involucrada en cosas de capa, sentía que podía mirar más allá del disfraz de una manera que la mayoría no veía. Se veían normales, más o menos.
“Alan”, mi padre habló, “Ha pasado mucho tiempo.”
Me volví para mirar. Debería haberme sorprendida, o conmocionada, pero cuando me di cuenta de con quién nos habíamos topado, me sentí demasiado desganada.
“Es bueno verte, Danny. He querido entrar en contacto.”
“No es un problema, no es un problema”, mi padre se rió fácilmente. Estrechó la mano del hombre de mejillas rojas y pelirrojo. Alan Barnes. “En estos días, podemos considerar algo bueno el estar ocupados. ¿Tu hija está aquí?”
Alan miró a su alrededor, “Tenía sed, así que estoy manteniendo nuestro lugar en la fila mientras ella... ah, aquí está.”
Emma se unió a nosotros, una Sprite dietética en una mano. Ella pareció momentáneamente sorprendida al verme. Luego sonrió, “Hola Taylor.”
No respondí. Hubo unos momentos de silencio incómodo.
“Tenemos que volver a contactarnos, Danny”, el papá de Emma sonrió, “Tal vez podrías venir para una barbacoa alguna vez. Cuando esté un poco más cálido, el clima será perfecto para ello.”
“Me gustaría eso”, estuvo de acuerdo mi papá.
“¿Cómo está el trabajo?”
“Mejor y peor. Hay trabajo para los trabajadores portuarios, con tareas de limpieza y reconstrucción, así que está bien.”
“¿Y tus proyectos? ¿El ferry?”
“Me he resignado a esperar unos meses más antes de volver a hacer ruido. Las elecciones municipales son este próximo verano, y habrá elecciones para el consejo de la ciudad este otoño. Espero ver algunas caras nuevas, personas que no descarten algunos esfuerzos de reactivación como opciones.”
“Te deseo suerte, entonces. Sabes que mi empresa está allí si nos necesitas.”
“Lo aprecio.”
Emma desvió su atención de mirar distraídamente a las heroínas y al ejército trabajando a la conversación de nuestros padres. Mi papá la vio mirando hacia él y decidió incluirla en la conversación.
“Así que. ¿Emma todavía está modelando?”
“¡Así es!” Alan sonrió orgulloso, “Y lo está haciendo bastante bien, pero esa no es la razón por la que estamos aquí hoy. Solo estuvimos aquí por las ofertas”, Alan se rió un poco, “Mi hija no me permitió relajarme en cuanto oyó hablar de eso.”
“Ah. Nosotros también. De compras, quiero decir. Taylor fue atrapada al borde de una de las explosiones, cerca de cuando comenzó todo este espectáculo”, respondió mi padre, “Ha estado en casa por una semana recuperándose. Pensé que iríamos de compras antes de que ella volviera a estar al corriente de las cosas.”
“¿No hay nada serio en cuanto a lesiones? Espero”, Preguntó Alan.
“Estoy en una sola pieza”, le respondí, sin quitar los ojos de Emma.
“Eso es bueno. Dios mío, eres la tercera persona que conozco que ha sido afectada por esta anarquía. Uno de mis socios está recuperándose de la cirugía. Una explosión cristalizó su brazo, lo convirtió en vidrio. Terrible.” Alan le dijo a mi padre: “¿Cuándo termina esto?”
Mientras nuestros papás hablaban, Emma y yo nos mirábamos la una a la otras.
Entonces Emma sonrió. Era una mirada que había visto tantas veces en los últimos años.Era la sonrisa que me había recibido cuando volví a la escuela desde el hospital, en enero, esa mirada que me hizo saber que no había terminado. La misma expresión que tenía cuando me estaba mirando, cubierta de jugo y cola en el cubículo del baño de la escuela. La que ella tenía usando cuando salí de las duchas para encontrar mi ropa metida en los inodoros, tanto mi ropa de gimnasia como las normales.
La misma sonrisa que había tenido antes de que ella me recordara cómo mi madre había muerto, frente a todos.
El sonido del impacto fue como un chorro de agua en mi cara. Sentí una punzada de dolor por la hendidura que uno de los perros de Perra había hecho en mi brazo, cuando la conocí. Aún seguía dolorida.
Emma se cayó, chocando con su padre, quien dejó caer las bolsas que sostenía. Hubo suspiros de la multitud que nos rodeaba.
“¡Taylor!” Mi padre gritó, horrorizado.
Mi mano estaba ardiendo. Extendida frente a mí, como si fuera a estrechar la mano de alguien. Me llevó unos segundos conectar los puntos. ¿La había golpeado?
Emma me miró, con los ojos muy abiertos, la boca abierta, una mano al lado de su rostro. Estaba tan sorprendida de lo que había hecho como ella. No es que me sintiera mal. Una gran parte de mí quería reírse en su cara. ¿No estabas esperando eso? ¿Calculaste mal cómo reaccionaría?
Las manos me tomaron con un agarre de hierro y me hicieron girar. Shadow Stalker. Ella se interpuso entre Emma y yo. Ojos marrones oscuros me fulminaron con la mirada desde detrás de su máscara.
“¡¿Por qué fue eso?!” Alan protestó, “¡Emma ni siquiera dijo nada!”
“Lo siento mucho”, mi padre se apresuró a explicarle a la superheroína y al padre de Emma: “Todavía se está recuperando de una conmoción cerebral, ha afectado su estado de ánimo. No esperaba nada tan extremo.”
Shadow Stalker lo regañó, “Este no es el momento ni el lugar para las discusiones. Si tu hija está así de... mal, esa es tu responsabilidad.”
Me dio ganas de reír. Parte de eso era estar eufórica por hacer algo para vengarme de Emma. La otra parte era que todo este escenario era tan ridículamente al revés. Shadow Stalker no era realmente nada especial. Ella era solo una adolescente, dando disciplinando a mi padre, un adulto. La multitud que estaba observando estaba viendo a Emma como la víctima, a mí como el malo. Pero si te removieras el traje, si todos supieran la historia real, todo esto se juzgaría de manera diferente. Emma sería la mala persona, y mi padre no sería tan conciliador con esta chica que lo regañaba.
Tuve la presencia de la mente para no reírme en voz alta. Tal vez fue la adrenalina, el alivio que fluyó de lo que acababa de hacer. Tal vez fue la conmoción cerebral, de nuevo, pero encontré la convicción de hacer otra cosa.
Señalé a Emma, ​​volví a mi padre, “¿Quieres saber por qué la golpeé?”
Shadow Stalker puso una mano en un lado de mi cara, me obligó a mirarla, impidiéndome hablar en el proceso. “No. Estoy deteniendo esto aquí mismo. Sin argumentos, sin excusas sobre por qué acabas de agredir a alguien. Estamos separando esto ahora. Date vuelta.”
“¿Qué?” Me reí a medias, incrédulo, “¿Por qué?”
“Taylor”, dijo mi padre, pareciendo agotado, “Haz lo que ella dice.”
Realmente no importaba, porque ella me obligó a darme la vuelta de todos modos, torciendo mi brazo hasta que lo hice, luego tirando de mis brazos detrás de mi espalda.
“Por favor, señorita”, dijo mi papá, “Esto no es necesario.”
Shadow Stalker ató mis muñecas con lo que supuse que era una muñequera de plástico. Demasiado apretado. Luego se volvió hacia mi padre y su voz se calló. “Mira a esta multitud. Estas personas. Están asustados. ¿Un lugar como este, con este pánico, temor y preocupación tan reprimidos, esta gente tan cerca? No me importa si tu hija es una idiota o simplemente está enferma. Ella ha demostrado ser volátil en una situación que es un barril de pólvora. Es peligroso y estúpido tenerla aquí. Puede cortarle las esposas plasticas cuando este lejos de alguien a quien pudiera lastimar.”
“No soy peligrosa”, protesté.
“No me parecío así a mí.” Shadow Stalker negó con la cabeza y me dio un empujón hacia la salida, “vete a casa y sé agradecida de que tu papá no tenga que pagar fianza para que duermas en tu propia habitación esta noche.”
Mi padre sostenía sus bolsas con una mano para que él pudiera ayudar a guiarme hacia la puerta. Miró por encima del hombro a Alan, “Lo siento mucho. Es la conmoción cerebral.”
Alan asintió, compasivo. Sus rubicundas mejillas estaban rojas por la atención que nuestra escena había dibujado, “Lo sé. Está bien. Solo... tal vez debería quedarse en casa por un poco más de tiempo.”
Mi padre asintió, avergonzado. Me sentí mal por eso. Me sentí peor al ser llevada como un criminal, mientras que Shadow Stalker le tendió una mano a Emma para ayudarla a levantarse. Emma estaba radiante, sonriendo con una de las sonrisas más amplias que le había visto dar, a pesar de la marca roja en un lado de su rostro. Sonriendo tanto por cómo resultaron las cosas, imaginé, como por tener la oportunidad de hablar con la superheroína preocupada.
Nos dirigimos al auto, lejos de la multitud, los soldados y Emma. Me quedé de pie junto a la puerta abierta del acompañante durante dos minutos antes de que mi padre recogiera un cortaúñas para cortar las esposas plásticas.
“No estoy enojado”, me dijo, en voz baja, después de que nos hubiésemos acomodado, mientras encendía el automóvil y nos sacaba del estacionamiento.
“Bueno.”
“Es perfectamente comprensible. Estas emocionalmente sensible, después de ser golpeada por la explosión, y ella te recuerda lo que está sucediendo en la escuela.”
“Más de lo que sabes”, murmuré.
“¿Hm?”
Me miré las manos, me froté las muñecas donde la cinta de plástico las había cortado.
Si no se lo decía ahora, no creo que lo haga nunca.
“Es ella. Emma.”
“¿Oh? ¿Qué?” Él sonaba confundido.
No tenía la fuerza para aclarar las cosas. Solo le dejé pensarlo.
Después de una larga pausa, él solo dijo: “Oh.”
“Desde el principio. Ella y sus amigos”, agregué innecesariamente.
Las lágrimas brotaron, inesperadas. Ni siquiera me había dado cuenta de que tenía ganas de llorar. Levanté mis gafas para frotarlas, pero salieron más.
“Estúpida lesión en la cabeza”, murmuré, “cambios de humor estúpidos. Se supone que debo estar mejor ahora.”
Mi papá negó con la cabeza, “Taylor, pequeña, no creo que sea la única razón.”
Él se detuvo.
“¿Qué estás haciendo?” Pregunté, limpiándome ineficazmente la mejilla, “Tenemos que llegar a casa antes del toque de queda.”
Se desabrochó el cinturón de seguridad y me abrazó, mi rostro contra su hombro. Mi aliento se detuvo con un sollozo.
“Está bien”, me aseguró.
“Pero-”
“Tenemos tiempo. Tómate el tiempo que necesites.”
[1] El termino vigilante se refiere a los héroes que actúan fuera de la ley, o al menos mas fuera de la ley que lo que se acepta en el mundo. Osea que lastima de más, mutila o hasta mata.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.16 00:40 master_x_2k Colmena I

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Colmena I

El lugar era olvidable. Un lugar de mal muerte en una larga calle de negocios de mala. Todo estaba deteriorado. Era difícil de adivinar si las tiendas y restaurantes con las que uno se cruzaría estaban abiertos o no.
El pub tenía un cartel que decía 'Somer's Rock'. Había barras de hierro en las ventanas y las cortinas estaban cerradas, pero hubiera sido más inusual si ese no fuera el caso. Era ese tipo de área. La pintura del exterior se estaba pelando, y el óxido de los barrotes había sangrado sobre la pintura gris blanquecina debajo de las ventanas.
Cuando entramos, quedó claro que Somer's Rock era un libro que debería ser juzgado por su portada. Era oscuro, lúgubre y deprimente. El suelo de madera estaba manchado del mismo gris oscuro que el mostrador de la barra, las cortinas y los manteles eran de color verde oscuro, y el único color o brillo real, por así decirlo, era la luz amarilla emitida por las antiguas bombillas quemadas.
Había tres personas en Somer's Rock cuando llegamos. Una de ellas era una chica de unos veintitrés años con aspecto huraño, cabello castaño y un uniforme de mesera ligeramente arrugado, que nos miró cuando entramos, pero no hizo ningún intento por darnos la bienvenida. Había dos gemelos idénticos detrás de la barra en el rincón más alejado, probablemente sus hermanos mayores, que se ocupaban de lavar los vasos y nos ignoraban intencionalmente. Uno de ellos vestía una camisa de vestir y un delantal, parecía el barman, mientras que el otro tenía una camiseta negra debajo de una camisa hawaiana. Además del contraste en la moda, eran idénticos en altura, corte de pelo, rasgos y expresión.
Habían reunido un grupo de mesas con sillas dispuestas a su alrededor, pero pasamos junto a ellas hasta un cubículo en la esquina. Tattletale, Perra, Grue, Regent y yo nos acomodamos en los desgastados bancos acolchados. En realidad, los estaba llamando así en mi cabeza, porque no eran Lisa, Brian, Rachel y Alec. Todos estábamos de traje.
Cuando nos acomodamos, la chica con la expresión arisca se acercó a nosotros, dejó su bloc de notas sobre la mesa y me miró, la mirada en sus ojos casi desafiante. Ella no dijo una palabra.
“¿Coca-Cola?”, Me aventuré, sintiéndome incómoda bajo la mirada.
“No, Skitter”, Tattletale me dio un codazo, “Ella es sorda. Si quieres algo, escríbelo en el bloc.”
Para demostrarlo, extendió la mano sobre la mesa, tomó el bloc y escribió ‘té, negro’. Seguí su ejemplo y anoté mi orden, luego pasé la nota sobre la mesa a los chicos y a Perra. La chica me dio una mirada fea mientras se alejaba con nuestras órdenes.
Había pasado una semana desde el incidente con Bakuda. Lisa y Brian se habían detenido varias veces mientras yo pasaba mis días en la cama, dándome actualizaciones sobre la situación a medida que se desarrollaba. En un momento dado, incluso trajeron a Alec y Perra, y me sentí muy aliviada de que mi padre no hubiera estado en casa en ese momento. Alec y Perrano eran los amables invitados que Lisa y Brian eran, y yo sospechaba que su presencia y personalidades habrían planteado más preguntas con mi padre de las que habrían respondido.
Al parecer, alguien en el CGP había llamado a mi yo de traje 'Skitter'. Lung había oído algo al respecto, y ahora se había extendido por la ciudad después de su escape, lo que implicaba que probablemente me estaba buscando. Como un artículo de periódico planteó nuestra posible participación en los bombardeos que tuvieron lugar, como adversarios de Bakuda, mi nuevo nombre había aparecido una vez más, por lo que parecía que se estaba volviendo permanente. No me gustaba, pero no amaba ninguno de los nombres que se me ocurrían, así que podía soportarlo.
Parecía que habíamos llegado unos minutos antes, porque el resto de los invitados llegaron en cuestión de segundos el uno del otro, mientras la camarera nos trajo nuestras bebidas.
Kaiser entró por la puerta con una chica en cada brazo, rubias con medidas como modelos de Playboy. Kaiser llevaba una armadura de la cabeza a los pies, elaboradamente trabajada y coronada con una corona de cuchillas. El líder de Imperio Ochenta y Ocho. Las gemelas usaban los nombres de Fenja y Menja[1], y estaban vestidas con una armadura al estilo valkiria con innumerables alas de acero, junto con yelmos de cara cerrada. Tenía que admitir que a Kaiser le gustaban sus pesos pesados. Estas dos podían crecer hasta tener tres pisos de altura, y eran cien veces más resistentes cuando lo hacían.
Purity entró unos pocos pasos detrás de él con varios otros siguiéndola. Estaba vestida con un traje blanco sin marcas ni símbolos, pero la tela brillaba suavemente. Su pelo blanco y sus ojos brillaban también, pero era más como si estuvieran hechos de magnesio caliente que cualquier otra cosa. No podía mirar en su dirección sin tener manchas en mis ojos, y mi máscara tenía lentes tintados diseñados para reducir el brillo.
Las personas que habían venido con Purity eran otros miembros de Imperio Ochenta y Ocho. Krieg, Night, Fog y Hookwolf.[2] Era interesante de ver, porque hasta donde yo sabía, aunque cada uno de ellos había sido miembro de Imperio Ochenta y Ocho en algún momento, Purity había echo su propio camino, mientras que Night y Fog se habían separado para formar su propio duo en Boston no mucho después. Todos reunidos, aparentemente.
Ni siquiera era el equipo completo de Kaiser. Aparte de la rara excepción como Lung reclutando a Bakuda cuando estaba en Cornell, parecía que la mayoría de los grupos reclutaban nuevos miembros desde dentro de su propia ciudad. Kaiser era diferente. Era uno de los villanos estadounidenses más conocidos con una agenda de supremacía blanca, y las personas que compartían sus ideales o bien eran reclutados de otros estados o acudían a él. La mayoría no se quedó con él demasiado tiempo, por la razón que sea, pero aún así lo convirtió en el residente de Brockton Bay con el más músculo parahumano a su entera disposición.
Kaiser se sentó en un extremo de la mesa en el centro de la sala, su gente encontró asientos y sillas en las mesas detrás de él. Sin embargo, Purity no se relajó ni pidió bebidas. Se sentó en una silla unos metros detrás de Kaiser, se cruzó de brazos y cruzó un tobillo sobre el otro, sentándose para ver el proceso. A partir de mi investigación en línea y de buscar artículos de periódicos antiguos, sabía que Purity podía crear luz y cargarla con energía cinética. Ella era como una linterna humana, si la luz de la linterna pudiera atravesar las paredes de ladrillo y destrozar los autobuses de la ciudad a la mitad. En cuanto a potencia de fuego bruta, estaba cerca de la parte superior de la lista, una torre de artillería voladora.
Coil[3] entró después del Imperio Ochenta y Ocho, más llamativo porque estaba solo. Sin respaldo, sin mostrar fuerza. Era más alto que Grue, pero estaba delgado hasta el punto de ser esquelético. Su traje ceñido lo cubría de la cabeza a los pies, carecía incluso de agujeros para los ojos y aberturas para la nariz y la boca, y la forma en que se adhirió a su piel te permitia ver sus costillas y articulaciones individuales. El traje era negro, y el único diseño era una serpiente blanca, con su cabeza comenzando en la frente de Coil, la cola extendiéndose por la parte posterior de su cabeza, dando vueltas y vueltas por todo su cuerpo antes de finalmente terminar en uno de sus tobillos. Se sentó al final de la mesa frente a Kaiser.
“¿Qué puedes decirme sobre él?”, Le susurré a Tattletale.
“¿Coil? No puedo decir cuales serán sus poderes, pero él es uno de los jugadores más poderosos de la ciudad. Se considera un maestro de ajedrez. Ya sabes, como un maestro estratega, táctico. Controla más de la mitad del centro de la ciudad con escuadrones de personal de primera clase con equipo de última tecnología. Ex militares de todo el mundo. Si siquiera tiene poderes, es el único en su organización que los tiene.”
Asenti. Casi lo contrario de Kaiser en ese departamento. Pude haber preguntado más, pero otros entraban a la habitación.
Faultline. La conocí de mi investigación. Tenía veintitantos años y su pelo negro y liso estaba recogido en una coleta larga y erizada. Su disfraz era extraño, se aproximaba a algo así como una mezcla de antidisturbios, un uniforme de artes marciales y un vestido. Cuatro personas entraron a la habitación con ella, y los dos tipos del grupo fueron instantáneamente las personas más raras de la sala. Los conocía por su nombre también. Newter no llevaba puesta una camisa, zapatos o guantes, lo que hacía que fuera más evidente que su piel era de color naranja neón de pies a cabeza. Tenía ojos azul claro, cabello rojo oscuro que parecía mojado y una cola prensil de metro y medio de largo. Gregor el Caracol tenía obesidad mórbida, estatura promedio, sin pelo en todo el cuerpo. Su piel era de un blanco lechoso y ligeramente translúcida, por lo que podía ver sombras debajo de ella donde estaban sus órganos. Al igual que alguien más podría tener acné malo, tenía trozos de concha o escamas que le costraban la piel. Parecían casi percebes, pero tenían forma de espiral.
No hubieras pensado que eran cercanos por su lenguaje corporal, el silencio y la gran diferencia en apariencia, pero ambos tenían tatuajes a juego. El de Newter estaba justo encima de su corazón, mientras que el de Gregor estaba en su brazo. Parecía el símbolo griego 'Omega', pero al revés. Tal vez una 'u' estilizada.
Las otras dos chicas en el grupo de Faultline eran muy normales en contraste; Labyrinth vestía una túnica verde oscura y una máscara con líneas por todas partes. Spitfire vestía un traje rojo y negro con una máscara de gas.
Me sorprendió cuando Faultline caminó deliberadamente por nuestra mesa camino a su asiento, tomando el camino más largo. Cuando pasó junto a nosotros, nos miró a Tattletale y a mí, y nos miró con desprecio un poco antes de tomar la silla a la derecha de Kaiser.
“Voy a ir antes de que se lleven todos los asientos, ¿está bien?” Grue habló, y el resto de nosotros asintió. Grue se sentó entre Faultline y Coil.
“¿Qué fue eso con Faultline y tú?”, Murmuré a Tattletale, “¿Historia?”
“Nada importante”, respondió ella.
Regent se inclinó hacia adelante. “Ella y Tattletale han estado peleándose un poco. Faultline subió la apuesta cuando nos sacó a Spitfire cuando estábamos en el medio de intentar reclutarla. No puedo decir por qué a Faultline no le gusta Tattle, pero sé que Tattletale odia cuando las personas actúan como si fueran más inteligentes que ella, y Faultline es más inteligente que ella. Ay. Carajo, eso dolió.”
Tattletale lo había pateado debajo de la mesa.
“Son mercenarios, ¿verdad?”, Le pregunté.
Tattletale asintió, “La Cuadrilla de Faultline hace todo menos asesinato. Puedes decir que su personalidad apesta, puedes decir que sus poderes apestan, pero admito que es muy buena para encontrar fortalezas ocultas en las personas que trabajan para ella. ¿Ves esos dos tipos? Cuando se trata de poderes, fueron poco privilegiados. Se convirtieron en monstruos que no podían vivir en la sociedad normal, terminaron sin hogar o viviendo en las alcantarillas. Hay una historia detrás de ello, pero se convirtieron en un equipo, ella los hizo efectivos, y hasta ahora solo han echado a perder uno o dos trabajos.”
“Entendido”, dije, “Impresionante.”
“Sin embargo, ten en cuenta que no hemos echado a perder ninguno. Llevamos un 100%.”
“Han hecho algo así como tres veces más trabajos que nosotros”, señaló Regent.
“Pero no hemos fallado en ningún trabajo, es lo importante”, enfatizó Tattletale.
Llegó otro grupo, y era como si vieras una ola de disgusto en las caras de la habitación. Había visto referencias en la web y artículos de noticias sobre estos tipos, pero no eran del tipo de los que tomas fotos. Skidmark, Moist, Squealer.[4] Dos hombres y una chica, todos demostrando que las capas no eran necesariamente atractivas, exitosas o inmunes a las influencias del abuso de sustancias. Adictos serios y traficantes que pasaron a tener superpoderes.
Skidmark llevaba una máscara que cubría la mitad superior de su rostro. La mitad inferior era de piel oscura, con los labios y los dientes muy agrietados que se parecían más a los pistachos que a cualquier otra cosa. Se acercó a la mesa y tomó una silla. Antes de que pudiera moverla, sin embargo, Kaiser pateó la silla fuera de su alcance, haciéndola caer de costado, deslizándose por el suelo.
“¿Qué mierda?” Gruñó Skidmark.
“Puedes sentarte en un cubículo”, dijo Kaiser. A pesar de que su voz era completamente tranquila, como si estuviera hablando con un extraño sobre el clima, se sintió amenazante.
“Esto es porque soy negro, ¿verdad? De eso se trata, ¿verdad?”
Aún en calma, Kaiser respondió: “Puedes sentarte en un cubículo porque tú y tu equipo son perdedores patéticos y trastornados a los que no vale la pena hablar. ¿Las personas en esta mesa? No me gustan, pero los escucharé. Ese no es el caso contigo.”
“Andate a la mierda. ¿Qué hay con este tipo?” Skidmark señaló a Grue, “Ni siquiera sé su nombre, y él está sentado.”
Faultline le respondió: “Su equipo atracó al Banco Central de Brockton Bay hace una semana. Han enfrentado a Lung varias veces en el pasado y todavía están aquí, lo cual es mejor que la mayoría. Ni siquiera contando los eventos de hace una semana, él sabe sobre el ABB y puede compartir esa información con el resto de nosotros.” Ella le dio a Grue una mirada que dejaba en claro que no tenía otra opción si quería sentarse en la mesa. Él agachó la cabeza con la menor señal de asentimiento en respuesta. Discutimos las cosas de antemano y acordamos qué detalles compartiríamos.
“¿Qué has hecho que valga un asiento en esta mesa?”, Le preguntó a Skidmark.
“Tenemos territorio-“
“No tienes nada”, respondió Grue, alzando la voz y con sus poderes distorsionados. “Son cobardes que toman las áreas que a nadie más le importan, fabrican drogas y se las venden a los niños.”
“Vendemos a todos, no solo-”
“Encuentra un cubículo”, la voz que gruñía de Grue lo interrumpió. Skidmark lo miró y luego miró a los demás sentados alrededor de la mesa. Todos quietos, cada conjunto de ojos que podía ver detrás de las máscaras lo estaba mirando fijamente.
“Putos. Todos ustedes, les arde el culo roto”,[5] gruñó Skidmark, caminando hacia la cabina donde ya estaban sentados sus compañeros de equipo.
La mesera recogió la silla caída y la devolvió a su posición en la mesa, sin mirar a nadie a los ojos mientras se acercaba a la mesa donde estaba sentada la gente de Kaiser, dejaba su libreta y esperaba a que todos escribieran sus órdenes. Me di cuenta por qué el pub tenía una camarera sorda.
“Tomaré una silla, creo”, alguien habló desde la puerta. La mayoría de las cabezas se volvieron para ver a una figura masculina vestida de negro con una máscara roja y sombrero de copa. Me dio una especie de vibra Baron Samedi.[6] Sus compañeros de equipo lo siguieron a la habitación, todos con trajes a juego de rojo y negro, que diferían solo en el diseño. Una chica con un motivo solar, un hombre con armadura voluminosa y una máscara cuadrada, y una criatura tan grande que tenía que arrastrarse sobre sus manos y rodillas para atravesar la puerta. Era difícil de describir, se aproximaba a algo así como un gorila sin pelo de cuatro brazos, con un chaleco, máscara y polainas en el estilo rojo y negro que llevaba su equipo, garras de seis pulgadas que se volcaban en cada uno de los dedos de las manos y los pies.
“Los viajeros, ¿no?” Coil habló, su voz suave, “No son locales.”
“Podrías llamarnos nómades. Lo que estaba sucediendo aquí era demasiado interesante como para dejarlo pasar, así que decidí detenernos para una visita.” El tipo con sombrero de copa realizó la primera reverencia realmente formal que había visto en mi vida. “Me hago llamar Trickster.”[7]
“¿Conoces las reglas aquí?” Grue le preguntó a Trickster.
“Hemos estado en lugares similares. Puedo adivinar. Sin peleas, sin poderes, sin tratar de provocar a otros para que causen problemas, o todos los demás en la sala dejan de lado todas sus diferencias para derribarte.”
“Suficientemente cerca. Es importante tener un terreno neutral para reunirse, tener una discusión civilizada.”
“No voy a discutir eso. Por favor, continúa como si yo no estuviera aquí.”
Cuando Trickster se sentó en una silla y apoyó los pies en la mesa, nadie se quejó, aunque parecía que Skidmark quería matar a alguien. El resto de los Viajeros se instaló en un stand no lejos de nosotros. El gorila estaba sentado en el suelo y todavía era lo suficientemente grande como para estar a la altura de sus compañeros de equipo.
Coil bajó la cabeza asintiendo con la cabeza y agitó los dedos. Cuando habló, su voz era suave, “Esos deberían ser todos. Parece que Lung no vendrá, aunque dudo que ninguno de nosotros se sorprenda, dado el tema de la discusión de esta noche.”
“El ABB”, respondió Kaiser.
“Treinta y cinco personas confirmadas muertas y más de un centenar hospitalizado en la última semana. Presencia armada en las calles. Continuos intercambios de disparos entre miembros de ABB y las fuerzas combinadas de la policía y el ejército. Han atacado nuestros negocios y han bombardeado lugares donde creen que podríamos operar. Se han apoderado de nuestros territorios, y no hay indicios de que pretendan detenerse en el corto plazo”, aclaró Coil la situación para todos los presentes.
Es un inconveniente”, dijo Kaiser.
“Están siendo imprudentes”, dijo Faultline. Ella lo hizo sonar como si eso fuera un crimen a la par con gatitos asesinos.
Coil asintió, “Lo cuál es la verdadera preocupación. El ABB no puede sostener esto. Algo cederá, se autodestruirán tarde o temprano, y es probable que dejen de ser un problema. Si las cosas hubieran sido diferentes, podríamos ver esto como algo bueno. Nuestro problema es que las acciones del ABB llaman la atención sobre nuestra bella ciudad. Seguridad nacional y las fuerzas militares están estableciendo una presencia temporal para ayudar a mantener el orden. Los héroes están acudiendo en masa a la ciudad para apoyar al Protectorado a recuperar el control de la situación. Está dificultando los negocios.”
“Bakuda está en el centro de esto”, Grue se unió al diálogo, “Lung puede ser el líder, pero todo depende de la chica. Ella ‘reclutaba’ orquestando allanamientos en las casas de las personas mientras dormían, sometiéndolos e implantándoles bombas en la cabeza. Luego usó esas bombas para obligar a sus víctimas a secuestrar más. No menos de trescientos en total ahora. Todos y cada uno de sus soldados saben que si no obedecen, Bakuda puede detonar las bombas. Todos ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas, porque las alternativas son la muerte segura o ver a sus seres queridos morir por su fracaso. Derribarla es nuestro objetivo final, pero ella arregló sus bombas para que se disparen cuando se detiene su corazón, por lo que es un poco más complicado que un simple asesinato.”
Extendió la mano hacia la oscuridad que envolvía su pecho y retiró un paquete. “Grabó en video la emboscada que hizo contra mi grupo hace una semana y la dejó atrás cuando corrió. He hecho copias. Tal vez lo encuentren útil para entenderla mejor.”
Grue entregó un CD a todos en la mesa.
Esta fue nuestra demostración de fortaleza. El video mostraba todo, desde el punto en que Bakuda había licuado a Park Jihoo hasta la segunda bomba que había detonado entre sus filas. Cuando la segunda bomba se disparó en medio del grupo de Bakuda, la cámara se detuvo brevemente, grabó el sonido de las armas y todo se oscureció por el poder de Grue, pero no nos mostró corriendo. No reveló nuestras debilidades, la suerte que habíamos tenido al escapar, o lo malas que realmente habían sido nuestras circunstancias. Dejó que todos supieran contra qué nos habíamos enfrentado, les hizo saber que salimos bien y que habíamos podido asistir a esta reunión. Eso haría tanto por nuestra reputación como cualquier otra cosa.
No estaba 100% recuperada de mi conmoción cerebral, y Alec se quejaba de pinchazos en el brazo todavía, pero Brian había enfatizado lo importante que era que asistiéramos, dar la ilusión de que nuestro equipo estaba intacto. Al ver a los otros grupos con sus sutiles exhibiciones, supe que tenía razón.
“Así que,” Coil dejó que las palabras quedaran suspendidas en el aire mientras él hacía crujir cada uno de los nudillos en su mano derecha individualmente, “¿Estamos de acuerdo? No se puede permitir que el ABB continúe operando.”
Hubo asentimientos y murmullos de acuerdo alrededor de la mesa, algunos de los varios villanos se reunieron alrededor de la habitación.
“Entonces sugiero que establezcamos una tregua. No solo todos aquí, sino también entre nosotros y la ley. Me pondría en contacto con las autoridades y les haría saber que hasta que se aclare este asunto, nuestros grupos restringirán nuestra actividad ilegal a solo lo que es absolutamente esencial para nuestro negocio, y haremos cumplir lo mismo para aquellos que hacen negocios en nuestros territorios. Eso permitiría a las fuerzas policiales y militares concentrarse por completo en el ABB. No habría violencia, luchas internas entre nuestros grupos, apropiaciones de territorio, robos o insultos. Nos unimos a los que podemos tolerar para garantizar la victoria e ignoramos a aquellos con quienes no podemos cooperar.”
“Solo voy a decir que mi grupo no se involucrará directamente en esto sin una razón”, dijo Faultline, “No iremos en contra del ABB a menos que se interpongan en mi camino o alguien pague mis tarifas. Es la única política viable cuando eres una capa de alquiler. Y para que quede claro, si el ABB paga, mi equipo estará al otro lado de las cosas.”
“Desafortunado, pero tú y yo podemos hablar después de que termine esta reunión. Prefiero mantener las cosas simples” dijo Coil, “¿Estás de acuerdo con los otros términos?”
“¿Mantenerse por lo bajo, sin armar un escándalo con otros grupos? Eso es status quo con mi grupo de todos modos.”
“Bueno. ¿Kaiser?”
“Creo que eso es aceptable”, estuvo de acuerdo Kaiser.
“Estaba hablando con mi grupo sobre hacer algo no muy diferente de lo que Coil acaba de proponer”, Grue dijo: “Sí, estamos bien con eso.”
“Claro”, dijo Trickster, “No es un problema. Cuenten con nosotros.”
Se estrecharon manos alrededor de la mesa.
“Divertido”, murmuró Tattletale.
Me alejé de la escena para mirarla, “¿Qué?”
“Aparte de Grue y tal vez Faultline, todo el mundo ya está tramando cómo pueden usar esta situación para su beneficio, o joder a los demás.”
Regresé a la escena, los villanos sentados alrededor de la mesa. Me di cuenta de cuánto potencial destructivo se había acumulado en la sala.
Esto podría ponerse complicado.
[1] Fenja y Menja (la “j” se pronuncial como una “i”) eran gigantes de la Cancion de Grotti, un mito nordico, que daban servicio a un rey que desperdiciaba sus dones y por ello calló del poder.
[2] Krieg: lit. batalla en aleman. Nigh y Fog: Noche y Niebla. Hookwolf viene del wolfsangel o gancho de lobo, un símbolo alemán a veces asociado con los nazis.La imagen del lobo también hace alusión a Fenris, el lobo gigante de la mitología nordica.
[3] Coil: lit. espiral o resorte
[4] Skidmark: las manchas que uno hace en los calzones. Moist: lit. húmedo. Squealer: lit. Chilladora
[5] Lo crean o no esto es una traducción bastante literal de lo que dice.
[6] Una figura del vudú que se ve como un hombre negro con pintura de calavera en la cara, traje y sombrero de gala.
[7] El pícaro divino, embaucador o trickster es una figura presente en diversas mitologías el mas conocido trickster hoy es el dios nordico Loki. El termino se usa de forma genérica para la gente que hace tretas.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.29 19:48 master_x_2k Insinuación VIII

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

_________________Insinuación VIII_________________

“¡Detén a tus perros!”, Gritó Brian.
El más grande de los perros, un Rottweiler feo o un perro callejero con sangre fuerte de Rottweiler, agarró mi muñeca en sus fauces. Mis rodillas casi se doblaron en respuesta al dolor, que solo empeoró cuando bruscamente giró su cabeza hacia un lado y me tiró del brazo. Me caí, y en un abrir y cerrar de ojos, los otros dos perros - un pastor alemán y un terrier sin pelo con una oreja y ojo perdidos, estaban sobre mí.
El Pastor Alemán se puso a ladrar y chasquear los dientes en mi cara, ocasionalmente agarrando el cabello que colgaba delante de mi cara para tirar de él. El otro comenzó a rastrillarme con sus garras y mordisquearme, tratando de encontrar algún lugar en mis piernas, cuerpo o trasero en el que pudiera clavar los dientes.
Mientras esos dos estaban en lo suyo, el Rottweiler todavía tenía mi muñeca entre los dientes, y comenzó a tirar, como si quisiera arrastrarme a algún lugar. Apreté los dientes por el dolor y traté de pensar en hacer algo más que acurrucarme en posición fetal para proteger mis brazos, piernas y cara.
“¡Detén a los putos perros!” Escuché a Brian gritar, otra vez.
Un diente o una garra me arañaron la oreja. Creo que eso es lo que me asustó, porque rompí mi compostura y solté un sollozo.
Solo un segundo o dos más tarde, un lapso de tiempo mucho más largo de lo que parece cuando un grupo de perros te está destrozando, hubo un silbido. Al oír el ruido, los perros abruptamente retrocedieron. El terrier de un solo ojo ofreció un ladrido hostil seguido de un largo gruñido incluso mientras se alejaba, como si aún le quedara crueldad que necesitaba dejar salir de alguna manera.
Lisa y Alec me ayudaron a ponerme de pie. Estaba temblando como una hoja. Una de mis manos se agarró al antebrazo de mi otro brazo, tanto para detener el peor temblor como para acunar la herida. Tenía lágrimas en el borde de los ojos y apretaba los dientes con tanta fuerza que me dolía la mandíbula.
En el lado opuesto de la habitación, Brian se frotaba el dorso de una de sus manos. Los tres perros estaban sentados en una línea ordenada, a tres metros de una chica que yacía en el suelo. La chica tenía sangre corriendo por las dos fosas nasales. La reconocí de la imagen que había visto en su página wiki. Rachel Lindt. Hellhound. Perra.
“Odio esta mierda”, le gruñó Brian a la chica, poniendo énfasis en la grosería, “Cuando me obligas a hacer eso.”
Perra se apoyó un poco, medio contra la pared frente a mí, para tener una mejor vista de la habitación. Una mejor vista de mí. Verla en persona solo confirmaba la impresión que me dio su foto en línea. Ella no era atractiva. Una persona poco amable podría llamarla marimacho, y no me sentía especialmente amable con ella. La mayoría de sus características parecía que encajarían mejor en un chico que en una chica. Tenía una cara cuadrada, cejas gruesas y una nariz que se había roto más de una vez, tal vez rota de nuevo hace un momento, debido a la sangre que goteaba de sus fosas nasales. Incluso en lo que se refiere a su constitución física, estaba sólidamente construida sin ser gorda. Solo el tronco de su cuerpo era más grande que el mío con mis brazos a los lados, solo por tener un torso más grueso y ancho, y tener más carne en sus huesos. Llevaba botas, jeans negros con rasgaduras por todas partes, y una chaqueta verde del ejército sobre una sudadera gris con capucha. Su cabello castaño estaba corto.
Tomé una respiración profunda. Luego, hablando lentamente para no tropezar con mis palabras o dejar que un temblor en mi voz, le pregunté “¿Por qué diablos hiciste eso?”
Ella no respondió. En cambio, se lamió el labio superior limpiando la sangre y sonrió. Era una sonrisa burlona y petulante. A pesar de que ella era la que estaba en el suelo con la nariz ensangrentada, de alguna manera tenía en la cabeza que me había vencido. O algo.
“¡La puta madre!”[1], Brian gritaba. Siguió diciendo algo más, pero realmente no lo escuché sobre el zumbido de mi poder en mis oídos. Me di cuenta de que estaba apretando mi puño y por habito me forcé a relajarlo.
Entonces, como lo había hecho tantas veces en los últimos días y semanas, busqué una razón para justificar por qué estaba retrocediendo. Fue casi reflexivo. Cuando los matones se metían conmigo, siempre tuve que tomarme un momento para contenerme y decirme por qué no podía o no debía tomar represalias.
Por unos momentos, me sentí a la deriva. Casi al mismo tiempo en que me di cuenta de que no podía encontrar una razón para retroceder, me di cuenta de que ya me había liberado del apoyo de Lisa y Alec y había cruzado la mitad de la habitación corriendo. Busqué a mis bichos y me di cuenta de que había estado usando mi poder sin pensarlo. Ya se estaban reuniendo en las escaleras y junto a las ventanas. Todo lo que se necesitó fue un pensamiento, y comenzaron a fluir a la habitación en mayor número. Cucarachas, tijeretas, arañas y moscas. No tantos como me hubiera gustado, no había estado usando mi poder por el tiempo suficiente para reunir a los de más allá del vecindario, pero fue suficiente para contar.
Perra vio que me acercaba y se llevó los dedos a la boca, pero no le di la oportunidad de dar la señal a sus animales. Le di una patada en la cara como si estuviera pateando una pelota de fútbol, ​​y abortó el silbato para cubrirse la cabeza con los brazos. Mi pie rebotó en uno de sus brazos y su cuerpo entero retrocedió cuando se estremeció.
Como no había disminuido la velocidad antes de alcanzarla, tuve que usar las manos para evitar chocar contra la pared. Una línea de dolor candente me recorrió el brazo por el impacto, comenzando en el punto donde el Rottweiler me había mordido la muñeca. Recordando a los perros, miré a mi derecha, y vi a el más grande de pie, listo para ir en ayuda de su ama. Así que puse a una gran parte de mis bichos entre yo y las bestias. Lo último que vi de ellos antes de que el enjambre bloqueara la mayor parte de mi vista fue como los perros se alejaban rápidamente del enjambre, sobresaltados.
Al encontrarme parada sobre Perra, apoyada contra la pared, continúe el ataque. Sus brazos estaban cubriendo su rostro y su pecho, pero vi su oreja expuesta como un objetivo y puse mi pie sobre ella. Su cabeza rebotó contra el piso, y la sangre floreció desde la parte superior de su oreja. La vista de la sangre casi me detuvo, pero sabía que retroceder ahora le daría la oportunidad de volver a lanzarlos contra mí con un silbido. Mi pie se encontró con su estómago expuesto, y cuando ella levantó sus rodillas para proteger su vientre, apunté una fuerte patada entre sus piernas. Logre que mis patadas conectaran firmemente contra sus costillas tres veces antes de que ella bajara un codo para protegerlas.
No tuve la oportunidad de hacer más daño, porque los perros habían superado su miedo a los bichos y se estaban acercando, dando vueltas alrededor de Perra y de mi mientras el enjambre se extendía. Abandoné mi asalto a Perra para alejarme y enfrentarme a ellos. Sabía que podía soltar a mis bichos contra ellos, pero algo me dijo que los perros no iban a gritar y huir mientras su ama estaba siendo herida. Podría hacer que el enjambre los atacara, pero si el dolor de las mordeduras y picaduras no los detenía, me atacarían y estaría en la misma situación en la que había estado hace un minuto. Dudaba de que Perra los detuviera por segunda vez.
Una sombra cayó sobre mi visión, como una cortina negra azabache que cerrándose frente a mí, bloqueando mi vista de la mitad de la habitación y los perros. Se disolvió en volutas de humo negro un segundo después, y me sorprendió ver a Brian justo en frente de mí, entre los perros y yo.
“Suficiente”, entonó. El pequeño cíclope de orejas caídas que era el terrier le gruñó en respuesta.
Hubo un sonido que no reconocí. Fue solo cuando Perra lo intentó de nuevo, con más éxito, que me di cuenta de que el primer sonido había sido un débil intento de silbar. Los perros miraron a su ama y luego se retiraron, todavía alejándose del enjambre. Retrocedí un poco también, teniendo cuidado de mantener a Brian entre mí y los chuchos.
Perra tosió, luego levantó la cabeza para mirarme a los ojos. Se frotó la oreja con una mano, y su palma estaba roja de sangre mientras se la quitaba. Cuando el pastor alemán se le acercó, ella apoyó la misma mano en su cabeza. Los otros dos perros se movieron más cerca de ella, como si pudieran protegerla, pero su atención estaba completamente fija en Brian y yo.
Cuando pasaron unos pocos segundos y Perra no hizo más intentos de agresión hacia mí, envié una instrucción al enjambre para que salieran. Pude ver a Brian visiblemente relajarse mientras se desvanecían en las grietas.
“No más peleas”, dijo, su voz más tranquila, “Te estoy dirigiendo eso, Rachel. Te mereces lo que Taylor te dio.”
Ella lo fulminó con la mirada, tosió una vez, y luego miró a los otros dos antes de volver su mirada enojada al suelo.
“Taylor, ven a sentarte. Prometo que vamos a-”
“No”, lo interrumpí, “A la mierda esto. A la mierda ustedes.”
“Taylor-”
“Dijiste que no estaba de acuerdo con que me uniera. Nunca dijiste que estaba enojada lo suficiente como para intentar matarme.”
Perra y Brian comenzaron a hablar al mismo tiempo, pero Brian se detuvo cuando comenzó a toser. Cuando se calmó su ataque de tos, Perra me miró y gruñó: “Si les ordenara que te mataran, Brutus te habría arrancado la garganta antes de que pudieras gritar. Les di la orden de lastimar.”
Me reí un poco, solo un poco más aguda de lo que me hubiera gustado, “Eso es estupendo. Ella tiene a sus perros entrenados para lastimar a la gente. ¿En serio? Váyanse a la mierda. Cuenta esto como otro reclutamiento fallido.”
Me dirigí hacia las escaleras, pero no di dos pasos antes de que apareciera otra vez la cortina de negro, bloqueando mi camino. Los poderes de Brian en la wiki habían sido enumerados como generación de oscuridad. Sabía dónde estaban las escaleras y la barandilla de las escaleras, así que puse mi mano frente a mí para asegurarme de que no estaba caminando en un campo de fuerza opaco, y al encontrar que se parecía más al humo, seguí moviéndome. Cuando entré, la negrura se deslizó sobre mi piel, aceitosa y con una extraña consistencia. Combinado con una absoluta falta de luz que me impedía saber si mis ojos estaban abiertos o cerrados, era siniestro.
Cuando mis manos hicieron contacto con la barandilla, un par de manos se posaron en mis hombros. Me giré y las alejé de un golpe, mi voz se elevó mientras medio gritaba, “¡Aléjate!”
Excepto que las palabras apenas me alcanzaron a mí. El sonido se hizo eco como desde un lugar distante, y tenía un vacío que me hizo pensar en alguien gritando desde el fondo de un pozo profundo. La oscuridad no solo bloqueaba la luz. También se tragaba los sonidos. Solté la barandilla cuando me volví para mirar a la otra persona en la oscuridad, y tuve un momento de pánico cuando me di cuenta de que ya no sabía dónde estaban las escaleras. La textura de la oscuridad era inconsistente, lo que dificultaba identificar el alcance total de mis movimientos. Me acordé de aquellos momentos en que había estado bajo el agua y perdí la pista de la dirección en que estaba la superficie. Podía decir en qué dirección era arriba, seguro, pero eso era todo.
Privación sensorial. Cuando esas dos palabras se me vinieron a la mente, me sentí un poco relajada. El poder de Brian estropeaba tus sentidos... Vista, oído, tacto. No estaba limitado a esos tres. Alcancé con mi poder, identifiqué dónde estaban todos los bichos en el loft y en la fábrica. Usándolos para orientarme como un marinero podría usar las constelaciones, descubrí dónde deberían estar las escaleras y encontré la barandilla. Las manos no me habían vuelto a agarrar, así que bajé corriendo las escaleras y salí de la opresiva oscuridad.
Estaba a solo unos pasos de la puerta cuando Brian me llamó, “¡Taylor!”
Cuando me volví para mirarlo, vi que estaba solo.
“¿Vas a usar tu poder sobre mí otra vez?” Pregunté, cautelosa, enojada.
“No. No al aire libre, no fuera de traje, y no en ti. Fue estúpido de mi parte hacerlo en primer lugar. No estaba pensando, solo quería evitar que salieras corriendo. Apenas puedo notar que está allí, así que olvido cómo puede afectar a otras personas.”
Empecé a alejarme, lista para caminar, pero Brian dio un rápido paso en mi dirección, y me detuve.
Brian lo intentó de nuevo, “Mira, lo siento. Sobre usar mi poder sobre ti, sobre Perra.”
Lo interrumpí antes de que pudiera llegar más lejos, “No tienes que preocuparte. No le diré a nadie lo que ustedes me mostraron esta noche, no los atacaré si me encuentro con ustedes en traje. Estoy enojada, pero no estoy tan enojada.” No estaba segura de cuánto de eso era una mentira, pero parecía que era lo que tenía que decir.
Cuando él no dijo nada en respuesta, agregué: “Ustedes me ofrecieron una elección. Podía tomar el dinero e irme, o podía unirme. Déjame cambiar de opinión. Después de lo que tu compañera de equipo acaba de hacer, me debes al menos eso.”
“Si fuera por mí, patearía fuera a Perra y me quedaría contigo”, dijo Brian.
Sus palabras fueron como un cubo de agua en mi cara, despertándome. Había estado enojada, furiosa, ¿y por qué? Porque me sentí traicionada y decepcionada. La ironía de eso, dado mi completo motivo para estar allí en primer lugar, no se me escapó. No habría estado tan decepcionada y traicionada como lo estaba si no disfrutara de su compañía en algún nivel. Aquí estaba Brian, expresando sentimientos similares desde el otro lado de las cosas.
Dejé escapar un largo suspiro. Supuse, “¿Pero no lo harás?”
“Es complicado. Por mucho que te quiera en el equipo, contamos con el jefe para nuestras mensualidades, información, equipamiento y para lavar todo lo que robamos. Contamos con ella para desplegar nuestros golpeadores pesados. Perderíamos todo eso si la echamos.”
“Me convertí en-” Casi dije superhéroe, “capa para alejarme de esa mierda, de pendejas como Perra”. También estaba el hecho de que Tattletale me asustaba, pero no podía decir eso en voz alta.
“Vuelve adentro, Taylor. Por favor. Te garantizo personalmente que no la dejaré hacer algo como eso otra vez o yo abandonaré el equipo. Estás herida, estás sangrando, tienes la ropa rota y dejaste tu bolsa con el dinero en el piso de arriba. Estoy entrenado en primeros auxilios. Al menos déjanos vendarte y ponerte ropa nueva.”
Miré hacia abajo a mi brazo. Tenía mi mano derecha apretada alrededor de mi otra muñeca, y había sangre en la manga de mi sudadera. ¿Y mi traje todavía estaba arriba? Mierda.
“Bien,” suspiré, “pero para que lo sepas, solo volveré porque ella no quiere que lo haga. Si renuncio, ella gana, y no voy a aceptar esa mierda.”
Brian sonrió y me abrió la puerta. “Tomaré lo que pueda”.
[1]A partir de ahora las “maldiciones” mas fuertes las voy a traducir en argentino por que son las “puteadas” que conozco, y al que no le gusta, que se joda.

Nota del Traductor:

para entrar en mas detalle, el texto pierde mucho si traduzco todo como “diablos” y “maldicion”, hay algunas puteadas que ni siquiera se como traducirlas o si tienen traduccion en neutro. Y no veo por que deberia traducirlo con modismos de mexico o españa, los traductores españoles usan sus expresiones sin verguenza.
Voy a tratar de mantener el texto lo mas neutro posible, pero cuando los personajes hablen, van a hablar lo mas aproximado al original posible, y esto significa con palabras fuertes que el neutro carece.
Aunque me contuve de llamar “forra” a Perra en lugar de “pendeja”, no prometo nada a futuro.
Para una guia de que significa cada puteada: Traducinando: Putear en Argento

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.22 02:03 master_x_2k Insinuación III

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

_____________________Insinuación III______________________

No tuve tiempo para contemplar el mensaje que recibí de Tattletale. Sonó la campana y tuve que apresurarme para cerrar sesión y apagar la PC antes de dirigirme a mi próxima clase. Mientras recogía mis cosas, me di cuenta de que había estado tan absorta investigando sobre los villanos que había conocido la noche anterior y en el mensaje de Tattletale de que había olvidado preocuparme por meterme en problemas por faltar a la clase. Sentí una especie de resignación cuando me di cuenta de que tendría que enfrentar las consecuencias más tarde en el día, de todos modos.
Madison ya estaba en su asiento cuando llegué al salón de clases. Ella tenía un par de chicas agachadas a cada lado de su escritorio, y las tres rompieron a reír al verme. Perras.
Mi asiento preferido era el extremo derecho, primera fila, el más cercano a la puerta. La hora del almuerzo e inmediatamente después de la escuela era cuando el trío tendía ponérmelo más difícil, así que traté de sentarme lo más cerca posible de la puerta, para un escape rápido. Vi un charco de jugo de naranja en el asiento, con la botella de plástico vacía debajo de la silla. Madison iba por un dos por uno. Fue tanto una “travesura” como un recordatorio de cómo me rociaron con jugo y refrescos el viernes pasado. Irritada, evité mirar a Madison y tomé un asiento vacío unas pocas filas atrás.
El Sr. Gladly entró en la habitación, era bajo y lo suficientemente joven que casi podrías confundirlo con otro estudiante de secundaria. Tardó unos minutos en comenzar la clase, y de inmediato nos ordenó dividirnos en grupos de cuatro para compartir nuestra tarea con los demás y prepararnos para compartirla con el resto de la clase. El grupo que tuviera más para contribuir ganaría el premio que había mencionado el viernes, golosina de la máquina expendedora.
Eran cosas como estas las que hacían que el Sr. Gladly fuera el profesor que menos me agradaba. Me dio la impresión de que se sorprendería al saber que no le agradaba a alguien, pero eso era solo una razón más para mi desagrado. No creo que haya comprendido por qué a la gente podría no gustarle, o qué tan miserable era el trabajo en grupo cuando no te identificabas con ninguno de los grupos o camarillas de la escuela. Se imaginó que a la gente le gustaba trabajar en grupo porque les permitía hablar y pasar el rato con sus amigos en clase.
Mientras la clase se distribuía, pensé que en evitar quedarme como una perdedora sin ningún grupo al que unirme y sacarme algo más de encima. Me acerqué al escritorio en el frente del salón.
“¿Señor Gladly?”
“Llámame Sr. G. El Sr. Gladly es mi papá”, me informó con una especie de severidad fingida.
“Lo siento, eh, Sr. G. Necesito un nuevo libro de texto”.
Me miro curioso, “¿Qué le pasó a tu viejo libro?”
Empapado con jugo de uva por un trío de arpías. “Lo perdí”, mentí.
“Los libros de texto de reemplazo cuestan treinta y cinco dólares. No lo espero ahora, pero … ”
“Se lo traeré para el final de semana”, terminé por él.
Me entregó un libro de texto, y miré por encima de la habitación antes de unirme al único grupo con espacio para otro más: Sparky y Greg. Habíamos estado en grupo varias veces antes, como las sobras cuando todos los amigos y camarillas se habían unido.
Sparky aparentemente había conseguido su apodo cuando un maestro de tercer grado lo uso de forma irónico, y se había pegado, hasta el punto en que dudaba que nadie, excepto su propia madre, supiera siquiera su verdadero nombre. Era un baterista, de pelo largo, y estaba tan desconectado de la realidad que podías dejar de hablar en medio de una oración y no se daría cuenta. Simplemente pasaba por la vida aturdido, presumiblemente hasta que podio hacer lo suyo, que era su banda.
Greg era todo lo contrario. Era más inteligente que el promedio, pero tenía una manera de decir cada pensamiento que se le venía a la cabeza: su pensamiento no tenía frenos. O dirección. Hubiera sido más fácil estar en un grupo solo con Sparky y esencialmente hacer el trabajo por mí misma de lo que sería trabajar con Greg.
Saqué mi parte de la tarea de mi nueva mochila. El Sr. Gladly nos había pedido que ideáramos una lista de formas en que las capas habían influido en la sociedad. Entre los varios pasos de mi preparación para mi primera noche de disfraz, me había tomado el tiempo para arreglar mi proyecto de arte y había presentado una lista bastante completa para la tarea del Sr. Gladly. Incluso había usado recortes de periódicos y revistas para apoyar mis puntos. Me sentí muy bien al respecto.
“No hice mucho,” dijo Greg, “me distraje con este nuevo juego que recibí, es realmente muy bueno, se llama Space Opera, ¿lo has jugado?”
Un minuto después todavía estaba hablando sobre el mismo tema, a pesar de que no le estaba prestando atención o dándole ningún comentario sobre lo que estaba diciendo, “… tienes que entender que es un género, y es uno en el que realmente me he metido últimamente, desde que comencé a ver este anime llamado – ¡Oh, oye, Julia! “. Greg se separó de su monólogo para saludar con suficiente energía y emoción que me sentí un poco avergonzada solo estar sentada a su lado. Me volví en mi asiento para ver a uno de los amigos de Madison entrar tarde.
“¿Puedo estar en el grupo de Madison?”, Preguntó Julia al Sr. Gladly.
“Eso no sería justo. El grupo de Greg solo tiene tres personas. Ayúdalos “, dijo el Sr. Gladly.
Julia caminó hacia donde estábamos sentados e hizo una mueca. Solo lo suficientemente alto para que lo oigamos, ella murmuró algo disgustada, “Ew”. Sentí casi lo mismo de que ella se uniera a nosotros.
Fue cuesta abajo desde allí. El grupo de Madison se movió, así que las cuatro estaban sentadas al lado de nuestro grupo, lo que permitió que Julia hablara con ellas mientras aún estaba sentada con nosotros. La presencia de todas las chicas populares y atractivas en la clase solo puso a Greg más nervioso, y comenzó a tratar de insertarse en su conversación, solo para ser ignorado. Fue embarazoso verlo.
“Greg”, le dije, tratando de distraerlo del otro grupo, “Esto es lo que hice durante el fin de semana. ¿Qué piensas?”
Le entregué el trabajo que había hecho. Para su crédito, le dio una lectura seria.
“Esto es realmente bueno, Taylor”, dijo, cuando terminó.
“Déjame ver”, dijo Julia. Antes de que pudiera detenerlo, Greg obedientemente le entregó mi trabajo. La vi mirar por encima y luego la arrojó a la mesa de Madison. Hubo algunas risas.
“Devuélvemelo”, dije.
“¿Devolver qué?”, ​​Dijo Julia.
“Madison”, le dije, ignorando a Julia, “Devuélvemelo”.
Madison, linda y pequeña y objetivo del amor de la mitad de los chicos de nuestro grado, se volteó y logró una mirada y tono combinados de tal condescendencia que un hombre adulto se estremecería, “Nadie te está hablando, Taylor”.
Eso fue todo. A menos que corriera hacia el maestro y me quejara, no iba a recuperar mi trabajo, y cualquiera que considerara esa opción claramente nunca ha estado en la escuela secundaria. Greg miró entre las chicas y yo con una especie de pánico antes de caer en un ataque de disculpas. Sparky tenía la cabeza apoyada en el escritorio, ya sea dormido o cerca ello, y me quedé furiosa. Hice un intento de tratar de salvar las cosas, pero hacer que Greg se concentrara era imposible, ya que constantemente trataba de disculparse e hizo intentos pateticos para convencer al otro grupo de que devolviera mi trabajo. Se nos acabó el tiempo y el Sr. Gladly eligió a personas de cada grupo para ponerse de pie y exponer lo que se les había ocurrido.
Suspiré cuando el Sr. Gladly eligió a Greg para que hiciera la presentación de nuestro grupo, y me vi obligado a mirar a Greg frustrarlo lo suficiente como para que el Sr. Gladly le pidiera que se sentara antes de que terminara. Greg era uno de esos niños que siempre pensé que los maestros gritaban por dentro cuando levantaban la mano en clase. El tipo de niño que se tomaba el doble de tiempo para responder que cualquier otra persona, y a menudo era medio incorrecto o tan fuera de tema que descarrilaba la discusión. No me podía imaginar lo que poseía el Sr. Gladly para elegir a Greg para hacer la presentación de nuestro grupo.
Lo que empeoró las cosas fue que luego pude ver a Madison relatar mi impresionante lista de formas en que las capas habían cambiado el mundo. Ella usó casi todos mis puntos; la moda, la economía, los Tinkers y el boom tecnológico, el hecho de que las películas, la televisión y las revistas habían sido modificadas para acomodar a las capas celebres, y así sucesivamente. Aun así, se equivocó al explicar cómo habían cambiado a las fuerzas de la ley. Mi idea había sido que con capas calificadas para que aliviaran la carga de trabajo y se encargaran de la mayoría de las crisis de alto perfil, las fuerzas del orden de todo tipo podían entrenar y expandir sus habilidades, lo que las hacía más inteligentes y versátiles. Madison simplemente lo hizo sonar como si tuvieran muchos días de vacaciones.
El Sr. Gladly nombró a otro grupo como los ganadores, en virtud de la gran cantidad de cosas que se les habían ocurrido, aunque insistió en que la calidad del trabajo de Madison era lo suficientemente buena para contar. A partir de ahí, pasó a su lección.
Estaba que ardía y apenas podía concentrarme en la lección, ya que mi poder crepitaba y atraía mi atención desde la periferia de mi conciencia, haciéndome muy consciente de cada bicho dentro de área de 160 metros[1].
Podía desconectarlo, pero la concentración extra que tomó, junto con la ira que sentía hacia Madison y el Sr. Gladly, me distraía lo suficiente como para no poder concentrarme en la lección. Seguí el ejemplo de Sparky y puse mi cabeza sobre el escritorio. Como estaba exhausta por la actividad de la noche anterior, era todo lo que podía hacer para no quedarme dormida. Aun así, pasar la clase medio dormida hizo que pasara más rápido. Me sobresalté cuando sonó la campana.
Cuando todos recogieron sus cosas y comenzaron a salir, el Sr. Gladly se me acercó y dijo en voz baja: “Me gustaría que te quedes unos minutos, por favor”.
Solo asentí y guardé mis libros, luego esperé a que el maestro terminara de negociar dónde encontrarse a los ganadores del concurso de la clase para poder darle sus premios.
Cuando éramos solo yo y el Sr. Gladly en el aula, se aclaró la garganta y luego me dijo: “No soy estúpido, ¿sabes?”.
“Está bien”, respondí, insegura de cómo responder.
“Tengo una idea de lo que sucede en mi clase. No sé exactamente quién, pero sé que algunas personas te están haciendo pasar un mal momento “.
“Claro”, dije.
“Vi el desastre que quedo en tu asiento habitual hoy. Recuerdo hace unas semanas cuando pusieron pegamento en tu escritorio y silla. También hubo un incidente que sucedió a comienzos de año. Todos tus profesores tuvieron una reunión sobre eso “.
No pude mirarlo a los ojos cuando trajo el último evento. Me miré los pies.
“¿Y supongo que hay más de lo que no sé?”
“Sí”, dije, aun mirando hacia abajo. Fue difícil explicar cómo me sentía acerca de esta conversación. Me alegré, creo, de que alguien lo hubiera mencionado, pero me molestó que ese alguien fuera el Sr. Gladly. También me sentí avergonzada, como si me hubiera chocado con una puerta y alguien estuviera esforzándose demasiado para asegurarse de que estuviera bien.
“Te pregunté después del incidente del pegamento. Te lo vuelvo a preguntar. ¿Estarías dispuesta a ir a la oficina conmigo, a hablar con el director y el subdirector?
Después de unos momentos de consideración, levanté la vista y le pregunté: “¿Qué pasaría?”
“Tendríamos una discusión sobre lo que ha estado sucediendo. Tu nombrarías a la persona o personas que consideras responsables, y cada una de ellas sería llamada para hablar con el director, a su vez “.
“¿Y serían expulsadas?”, Pregunté, aunque ya sabía la respuesta.
El Sr. Gladly negó con la cabeza, “Si hubiera pruebas suficientes, serían suspendidas por varios días, a menos que hayan hecho algo muy serio. Ofensas adicionales podrían llevar a suspensiones o expulsiones más largas “.
Solté una risita triste, sintiendo que la frustración crecía, “Genial. Entonces, tal vez se pierdan unos días de escuela, y solo si puedo probar que estaban detrás de todo … y si son suspendidas o no, se sienten cien por ciento justificadas en cualquier cosa que le hagan a la soplona para vengarse “.
“Si quieres que las cosas mejoren, Taylor, tienes que empezar en algún lado”.
“Ese no es un punto de partida. Me estaría disparando en el pie “, le dije, tirando de mi bolso sobre mi hombro. Cuando él no respondió de inmediato, salí del aula.
Emma, ​​Madison, Sophia y media docena de otras chicas estaban de pie en el pasillo, esperándome.
[1] La distancia que usa Taylor es una decima de milla, lo que equivale a 176 yardas o 160 metros.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.17 16:42 master_x_2k Agitación 1

Este es el último capítulo completo traducido por Hidet.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

_____________________Agitación I_____________________

El martes por la mañana lo primero que hice fue salir a correr. Me levanté a la hora de siempre, le pedí perdon a mi padre por no desayunar con el, y salí por la puerta, con la capucha de la sudadera puesta para esconder el desastre de mi pelo sin peinar.
Había algo unico en salir y hacer algo antes de que la ciudad se hubiera despertado. Normalmente no salia tan pronto, así que fue un cambio que agradecí. Mientras me dirigia al este con un trote ligero, no había coches o gente en las calles. Eran las seis treinta de la mañana, y el solo acaba de salir, así que las sombras eran largas. El aire era lo bastante frio como para que mi aliento se condensara. Era como si Bahía Brockton fuera un pueblo fantasma, en el buen sentido.
Mi entrenamiento consistia en correr cada mañana, y alternar entre correr más y hacer otros ejercicios por lastardes, dependiendo de que dia de la semana fuera. El objetivo principal era conseguir más aguante. En febrero, Sophia había convencido a unos chicos para que intentaran cogerme, creo que el objetivo era atarme con cinta aislante a un poste. Había escapado, ayudada por el hecho de que a los chicos no les importaba tanto como para correr en serio, pero me quedé exhausta después de correr sólo una calle. Había sido un jarro de agua fria justo cuando estaba empezando a pensar en salir en traje. Poco después, había empezado a entrenar. Tras unos cuantos intentos, había cogido una rutina. Ahora estaba más en forma. Aunque no podría haber dicho que estaba gorda antes, tenía la desafortunada combinación de una pequeña tripa, pechos pequeños y piernas y brazos tan anchas como el palo de una escoba. La combinación había hecho que pareciera una rana forzada a ponerse a dos patas. Tres meses y medio habían quemado la grasa de mi cuerpo, dejandome muy esbelta, y me habían dado el aguante necesario para trotar a un ritmo constante sin dejarme sin aliento. Pero no quería solo trotar. Aumenté el ritmo cada calle que pasaba mientras me dirigía hacia el agua. Para cuando iba por la quinta calle, ya estaba corriendo.
Mi idea era no preocuparme demasiado de contar los kilómetros o medir las distancias. Eso solo parecía distraerme de mi conocimiento de mi cuerpo y sus limitas. Si lo notaba demasiado facil, simplemente me obligaba a esforzarme más que el dia anterior. La ruta que cogía cambiaba cada día, por insistencia de mi padre, pero normalmente me llevaba al mismo sitio. En Bahía Brockton, ir al este te llevaba a dos sitios. O acabas en los Muelles, o acababas en el Paseo. Como la mayoría de las zonas de los Muelles no eran sitios por los que pasases sin problemas, con vagabundos, pandillas y crimines en general, me mantuve en las calles principales que pasaban de largo de los Muelles y al Paseo Maritimo. Eran más o menos las nueve cuando soía llegar al puente que pasaba por encima de Lord Street. De allí, estaba a una calle del Paseo Marítimo.
Reduje el ritmo cuando la acera terminó y empezó la plataforma de madera. Aunque me dolían las piernas y estaba sin aliento, me forcé a mantener un ritmo lento en vez de pararme.
Por el paseo maritimo, la gente estaba empezando el dia. La mayoría de los sitios aun estaban cerrados, con sistemas de seguridad a la ultima, persianas de acero y rejas de metal protegiendo todas las tiendas de lujo, pero había cafeterias y restaurantes abriendo. Otras tiendas tenían furgonetas aparcadas delante, y estaban ajetreadas cargando sus pedidos. Solo había unas cuantas personas pasando por allí, lo que hizo que fuera facil encontrar a Brian.
Brian estaba apoyado en la barandilla de madera, mirando la playa. Apoyado en la barandilla a su lado había una bolsa de papel y una bandejita de cartón con un café en cada uno de los cuatro huecos. Me paré a su lado, y me saludó con una amplia sonrisa.
"Hey, llegas justo a tiempo," dijo Brian. Iba diferente de cuando le había visto el lunes. Llevaba un sueter debajo de una chaqueta, sus vaqueros no estaban rotos, y sus botas relucian. El lunes, me había dado la impresión de una persona normal que vivía en los Muelles. La ropa de moda y a medida que llevaba hoy le hacía parecer alguien que estaba en su sitio en el Paseo Marítimo, junto con los clientes que compraban en tiendas donde nada costaba menos de cien dolares. El contraste y la facilidad con la que parecía haber hecho la transición eran sorprendentes. Mi valoración de Brian subió un poco.
"Hey," dije, sintiéndome un poco avergonzada por haber tardado tanto en responder, y pensando que mi ropa era increiblemente fea en comparación. No había esperado que se vistiera tan bien. Esperé que el estar sin aliento fuera una excusa creible para tardar en responder. No había nada que pudiera hacer sobre mi ropa.
Hizo un gesto hacia la bolsa de papel, "Tengo donuts y croissants de la cafetería de allí, y café si quieres."
"Quiero," dije, y luego me sentí tonta por hablar como un troglodita. Le eché la culpa al hecho de que fuera tan pronto por la mañana. Para intentar salvarlo, añadí "Gracias."
Pesqué un donut cubierto de azucar y le di un mordisco. Inmediatamente noté que no era el tipo de donut que se fabricaba en masa en una fabrica central y luego se llevaba a las tiendas para que los hornearan por la mañana. Era recien hecho, probablemente en la tienda al otro lado de la calle, vendido directamente despues de salir del horno.
"Que bueno", dije, chupando el azucar de mis dedos antes de ir a coger uno de los cafés. Viendo el logo, miré a la cafeteria y pregunté "¿Ahí no cuestan, como, quince dolares la taza?"
Brian se rió un poco, "Podemos permitirnoslo, Taylor."
Me llevó un segundo procesar la idea, y según hice la conexión, me sentí como una idiota.
Estos tipos estaban sacando miles de dolares por un trabajo, y me habían dado dos mil dolares de entrada. No estaba dispuesta a gastarme el dinero, sabiendo de donde venía, asi que estaba cogiendo polvo en el agujero en el que escondia mi traje, llamándome. Tampoco podía decirle a Brian que no lo iba a gastar, sin arriesgarme a explicarle por qué.
"Si, supongo" dije eventualmente. Apoyé los codos en la barandilla de madera al lado de Brian y miré al agua. Había unos pocos fanáticos del windsurf preparándose para empezar el dia. Supongo que tenía sentido, porque luego habría algun barco saliendo al agua.
"¿Que tal tu brazo?" Preguntó
Extendí el brazo, cerré el puño y lo aflojé para demostrar. "Solo me duele cuando lo flexiono." No le dije que había dolido tanto como para costarme algo de sueño la noche anterior.
"Dejaremos los puntos una semana o así, creo, antes de quitartelos." Dijo Brian. "Puedes ir a ver a tu médico a que lo haga, o puedes pasarte y yo me encargo."
Asentí. Una rafaga del viento con olor a agua salada y a algas me quitó la capucha, y dediqué un momento a apartarme el pelo de la cara y a volver a ponerme la capucha.
"Siento lo de Rachel y todo el incidente de anoche." Dijo Brian. "Quería pedirte perdon antes, pero pensé que sería mala idea sacar el tema con ella delante."
"No me importa" En realidad no estaba segura de que no me importara, pero no era culpa suya. Intenté expresar lo que pensaba "Creo, bueno, supongo que esperaba que me atacaran desde el momento en que me pusiera el traje, asi que no deberia sorprenderme, ¿verdad?"
Brian asintió, pero no dijo nada, asi que añadí, "Me pilló un poco por sorpresa que fuera alguien que se supone que esta en mi equipo, pero lo superaré."
"Solo para que lo sepas," me dijo Brian, "Solo por lo que vi después de que te fueras anoche y según se levantava la gente esta mañana, Rachel parece haber dejado de protestar tanto sobre que alguien nuevo se una al equipo. Sigue sin gustarle, pero me sorprenderia que montara un numero así otra vez."
Me reí, quizás más agudo y más abruptamente de lo que me habría gustado. "Dios, espero que no."
"Ella es un caso especial," dijo Brian, "Creo que crecer como lo hizo la ha dejado algo tocada. Sin familia, demasiado mayor y, eh, no lo bastante atractiva como para ser una buena candidata para la adopción. Me siento mal diciendo eso, pero es ocmo funcionan esas cosas, ya sabes." Me miró por encima del hombro
Asentí
"Así que se pasó una decada en acogida, sin un lugar fijo donde vivir, peleando con uñas y dientes con los otros niños de acogida por las posesiones más basicas. Creo que ya estaba algo tocada antes de conseguir los poderes, y los poderes solo la han vuelto aun más antisocial."
"Tiene sentido," dije, y añadí "leí su pagina en la wiki."
"Así que ya sabes algo," dijo Brian, "Es dificil tratar con ella, hasta para mí, y creo que hasta me considera un amigo... o al menos tan amigo como alguien como ella puede considerarte. Pero si al menos puedes tolerarla, deberías ver que tenemos una buena dinámica de equipo."
"Claro", dije, "Lo intentaremos, al menos"
Me sonrió, y aparté la mirada, avergonzada.
Vi a un cangrejo pasando por la playa justo debajo de nosotros. Extendí mi poder y lo paré de golpe. Aunque no me hacía falta, le apunté con un dedo, y luego moví el dedo lentamente mientras le hacía seguir a donde estaba apuntando con el dedo. Como Brian y yo nos estabamos apoyando en la barandilla, y no había practicamente nadie en el pase oque no estuviera ocupado trabajando o abriendo su tienda, estaba bastante segura de que nadie descubriria que estaba haciendo.
Brian vió al cangrejo dando vueltas en circulos y ochos y sonrió. Con aire de conspiratorio, se acercó a mi y me susurró "¿Puedes controlar cangrejos también?"
Asentí, sintiendome algo emocionada por que estuvieramos pegados así, compartiendo secretos mientras la gente a nuestro alrededor no se daba cuenta de nada. Le dije, "Solía pensar que podía controlar cualquier cosa con un exoesqueleto o una concha. Pero puedo controlar gusanos también, entre otras cosas, y no tienen conchas. Creo que todo lo que hace falta es que tengan cerebros muy simples."
Le hice correr en circulos y hacer ochos un poco más, y luego lo solté para que siguiera con su vida.
"Debería llevarles al resto su café antes de que vengan a buscarme. ¿Quieres venirte?" preguntó Brian.
Negué con la cabeza. "Tengo que ir a casa y prepararme para el instituto."
"Ah, cierto," dijo Brian, "Se me olvida."
"¿Vosotros no vais?"
"Yo hago cursos online," dijo Brian, "Mi familia cree que es para que pueda conseguir un trabajo para pagarme el piso... lo que en parte es cierto. Alec lo dejó, Rachel nunca fué, y Lisa se adelantó a su curso y ya tiene su titulo. Hizo trampas con su poder, pero lo tiene."
"Ah," dije, pensando en el hecho de que Brian tenía un apartamento. No el hecho de que Grue el supervillano tuviera un apartamento – Lisa me lo había mencionado - si no en el hecho de que Brian el adolescente con padres y cursos en los que centrarse tuviera uno. No hacia más que cambiar mi marco de referencia para intentar entenderle.
"Toma, un regalo," dijo, cogiendo algo de su bolsillo y extendiendo la mano.
Me asusté al pensar en aceptar otro regalo. Los dos mil dolares que me habian dado ya pesaban bastante en mi consciencia. Pero quedaría mal si no lo aceptaba. Me obligué a poner la mano debajo de la suya, y soltó una llave con una corta cadena en la palma de mi mano.
"Es de nuestro loft," me dijo "Y va en serio. Nuestro incluyendote a ti. Puedes venir cuando quieras, aunque no haya nadie. Relajate y ve la tele, comete nuestra comida, llenanos el suelo de barro, gritale al resto por llenar el suelo de barro, lo que sea."
"Gracias" le dije, sorprendiendome a mi misma al descubrir que estaba realmente agradecida.
"¿Vas a venir despues del instituto, o te veo aqui mañana por la mañana?"
Lo pensé por un segundo. Anoche, no mucho antes de que me fuera, Brian y yo habíamos estado hablando de nuestro entrenamiento. Cuando había mencionado que salia a correr por las mañanas, había sugerido vernos regularmente. La idea era mantenerme al dia, poruqe no estaba viviendo en el escondite del grupo como Lisa, Alec y Rachel. Tenía sentido, y había aceptado. Había ayudado que Brian fuera quien mejor me caía del grupo. Por alguna razón me era más facil sentirme identificada con el. No es que no me cayera bien Lisa, pero estar con ella me hacía sentir como si tuviera la Espada de Damocles colgando sobre mi cabeza.
"Me pasaré luego," decidí en voz alta, sabiendo que podría dejarlo de lado si no me comprometía. Antes de que empezaramos a hablar otra vez, le saludé rapidamente con la mano y empecé a correr de vuelta a casa, con la llave de su escondite firmemente apretada en la mano.
Dirigirme a casa y prepararme para el instituto me dejó con un sentimiento de aprensión, como un peso en mi pecho. Había estado intentando no pensar en las burlas de Emma y en haber huido del instituto llorando. Había pasado una hora o dos dando vueltas en la cama, repitiendo el evento en mi cabeza mientras el dolor en la muñeca me despertaba cada vez que empezaba a dormirme. Aparte de eso, había conseguido evitar pensar en el tema. Ahora la perspectiva de volver me agobiaba, aunque era imposible no pensar en ello mientras me dirigia a casa, me preparaba y cogía el autobus.
No pude evitar pensar en el dia que me esperaba. Aun tenia que hacer frente a las consecuencias de perder dos tardes de clase. Eso era serio, especialmente porque me había pasado la fecha límite para entregar el proyecto de arte. Me dí cuenta de que mi proyecto de arte estaba en mi mochila, y la ultima vez que había visto la mochila había sido cuando Sophia había estado encima de ella, sonriéndome.
También estaba el hecho de tener que ir a la clase del Sr. Gladly. Ya daba bastante asco, estando Madison en esa clase y teniendo que hacer trabajos en equipo con gente como Sparky o Greg. Sabiendo que tenía que sentarme ahí y escuchar a Mr. Gladly dar clase cuando le había visto darme la espalda cuanto estaba siendo acosada... Eso daba más asco aún.
Esa no era la primera vez que tenia que convencerme para ir al instituto. Engañarme a mi misma para ir y quedarme. Los peores dias habían sido en mi primer año de instituto, cuando las heridas de la traición de Emma aun eran recientes y no había pasado por tanto como para preveer la variedad de cosas que se les podrían ocurrir. Entonces había sido terrorífico, porque no sabía qué esperar, no sabía donde o cuando pondrían los limites, si es que los ponían. Había sido dificil, tambien, volver en Enero. Había pasado una semana en el hospital bajo observación psiquiatrica, y sabía que todos habían oido la historia.
Me quedé mirando por la ventana del autobus, mirando a la gente o los coches. En dias como este, después de ser humillada en público, convencerme hasta el punto en el que estaba dispuesta a pasar por la puerta del instituto era cuestión de hacer tratos conmigo misma e intentar mirar más allá del dia de instituto. Me dije que iria a la clase de ordenadores de la Señora Knott. Ninguna del trio estaría allí, sería bastante facil, y podría dedicar el rato a navegar por internet. A partir de ahí, solo era cuestión de convencerme a mi misma de caminar por el pasillo hasta la clase del Señor Gladly.
Si me obligaba a hacer eso, me prometí, me daría un capricho. Un descanso para comer dedicado a leer los libros que había estado guardando, o algún bollo comprado en una tienda después del instituto. Para las clases de la tarde, tendría que pensar en algo más que quisiera, como ver una serie de TV que me gustara o trabajar en mi traje. O, pensé, quizás simplemente podría pensar en estar con Lisa, Alec y Brian. Excepto por la parte ne la que casi me mutilan los perros de Perra, había sido una buena noche. Comida tailandesa, los cinco tirados en los sofás, viendo una peli de acción en una televisión enorme con sonido surround. No me olvidaba de lo que eran, pero pensé que no tenía ninguna razon para sentirme mal por pasar el rato con ellos cuando eramos –en todos los sentidos - sólo un grupo de adolescentes pasando el rato. Además, era por una buena causa. Si se relajaban conmigo quizás revelaran algun secreto, ¿no?
Según me bajaba del autobus, con un par de viejos cuadernos en una mano, mantuve esa idea en la cabeza. Podía relajarme en clase de la Señorita Knott, y luego solo tenia que aguantar tres clases de 90 minutos. Quizás, se me ocurrió, podría intentar encontrar y hablar con mi profesora de arte en el descanso para comer. Significaría mantenerme fuera del alcance del trio, y quizás podría acordar algo para hacer otro proyecto o al menos no sacar un cero. Mis notas eran lo bastante pasables que quizás podría aprobar con un cero en el proyecto, pero aun así, ayudaría. Quería hacer algo más que simplemente aprobar, especialmente con toda la mierda que tenía que aguantar.
La señorita Knott llegó a la clase más o menos a la vez que yo, y abrió la clase para dejarnos entrar. Como una de las ultimas de los cuarenta y pocos alumnos en llegar, acabé al final de la multitud. Mientras esperaba a que hubiera bastante sitio en la puerta, vi a Sophia hablar con tres de las chicas de la clase. Parecía que acabara de llegar de su entrenamiento de atletismo.
Sophia tenía la piel oscura y el pelo negro lo bastante largo como para que le llegara a los riñones, pero ahora lo llevaba recogido en una coleta. No podía evitar resentir el hecho de que aun estando sudada, manchada y que fuera una zorra notable, practicamente todos los chicos del instituto se quedarian con ella antes que conmigo.
Dijo algo, y todas las chicas se rieron. Aun cuando sabía, racionalmente, que no estaba en un lugar alto de la lista de cosas de las que hablarían y que probablemente no estaban hablando de mi, se me encogió el corazón. Me acerque al atasco de alumnos esperando a entrar por la puerta, para que no me pudieran ver. No funcionó. Cuando un grupo de estudiantes entraba en la sala, via a Sophia mirándome. Hizo una expresión de lloriqueo exagerada, pasandose un dedo desde el ojo por la mejilla, imitando una lágrima. Una de las otras chicas se dió cuenta y se rió, inclinandose sobre Sophia mientras ella le susurraba algo al oido. Ambas se rieron. Mis mejillas ardieron con humillación. Sophia me dirigió una ultima sonrisa burlona y se giró para alejarse mientras las otras chicas se ponian en fila para entrar a la sala.
Sintiendome mal mientras lo hacía, me di la vuelta y fuí otra vez pasillo abajo, hacia la puerta principal del instituto. Sabía que sería mucho más dificil volver mañana. Durante un año y tres cuartos, había estado aguantando esta mierda. Había estado nadando a contra corriente mucho tiempo, y aun cuando sabía las consecuencias a las que me enfrentaría si seguía faltando al instituto así, era mucho más facil dejar de esforzarme contra la corriente y simplemente darme la vuelta.
Con las manos en los bolsillas, sintiendo ya un alivio amargo, cogí un atubos hacia los Muelles.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.17 15:41 master_x_2k Gestación 1

Con permiso de Hidet, el traductor original, voy a subir los primeros capitulos

Indice > Capitulo Siguiente

________________________Gestación 1________________________

Breve nota del autor: Esta historia no está pensada para lectores jóvenes o sensibles.
La clase terminaba en cinco minutos y lo único que podía pensar era, una hora es demasiado tiempo para comer.
Desde el principio del semestre, había estado esperando con ganas a la parte de la clase de Mr. Gladly de Asuntos Globales en la que empezaríamos a hablar de capas. Ahora que al fin había llegado, no podía centrarme. Me removí, mi bolígrafo moviéndose de mano a mano, golpeando la mesa o dibujando una figura en la esquina de la pagina donde se uniría a otros garabatos. Mis ojos estaban también inquietos, volando del reloj encima de la puerta a Mr. Gladly y de vuelta al reloj. No estaba captando bastante de su lección como para enterarme de nada. Doce menos veinte, cinco minutos hasta que terminase la clase.
Él estaba animado, claramente interesado en el tema del que estaba hablando, y por una vez, la clase estaba escuchando. Era el tipo de profesor que intenta ser amigo de sus alumnos, el tipo que se hace llamar Mr. G. en vez de Mr. Gladly. Le gustaba acabar la clase antes de lo habitual y hablar con los chicos populares, mandaba muchos trabajos en grupo para que otros pudieran estar con sus amigos en clase, y nos hacia hacer trabajos “divertidos” como juicios de pega.
Me parecía uno de los chicos populares que se había convertido en un profesor. Probablemente pensaba que era el favorito de todos. Me preguntaba como reaccionaria si oyera mi opinión al respecto. ¿Rompería la imagen que tenia de si mismo o lo pasaría por alto como una anomalía de la chica triste que nunca hablaba en clase?
Eché un vistazo por encima de mi hombro. Madison Clements se sentaba dos filas a mi izquierda y dos asientos más atrás. Me vio mirando y sonrió, estrechando sus ojos, y baje la mirada al cuaderno. Intenté ignorar el feo y amargo sentimiento formándose en mi estomago. Miré al reloj. Once cuarenta y tres.
“Vamos a dejarlo aquí” dijo Mr. Gladly. “Lo siento chicos, pero hay deberes para el fin de semana. Pensad en los capas y como han impactado el mundo a vuestro alrededor. Haced una lista si queréis, pero no es obligatorio. El lunes nos separaremos en grupos de cuatro y veremos que grupo tiene la mejor lista. Le compraré al grupo ganador golosinas de la maquina expendedora” Hubo algunos aplausos, seguidos por la clase disolviéndose en un caos ruidoso. La sala estaba llena de sonidos de archivadores cerrándose, libros de texto y cuadernos siendo cerrados de golpe, sillas arañando baldosas baratas y el sordo rugido de conversación emergente. Un grupo de los miembros más sociales de la clase se reunieron alrededor de Mr. Gladly para hablar.
¿Yo? Yo solo guardé mis libros y me mantuve callada. No había escrito casi nada de apuntes. Había grupos de garabatos extendiéndose por la pagina y números en los margenes donde había contado los minutos hasta la comida como si llevase la cuenta del temporizador de una bomba.
Madison estaba hablando con sus amigas. Era popular, pero no guapa como las chicas populares estereotípicas de la televisión . En vez de eso ella era “adorable”. Exageraba esa imagen con extensiones azul cielo en su pelo marrón a la altura del hombro y una actitud mona. Madison llevaba un top sin tirantes y una falda vaquera, lo que me parecía una absoluta estupidez dado que aun era lo bastante pronto en la primavera como para que pudiésemos ver nuestro aliento por las mañanas.
No estaba exactamente en una posición para criticarla. Le gustaba a los chicos y tenia amigos, mientras que lo mismo no se podía decir de mi. La única característica femenina que tenia a mi favor era mi pelo oscuro rizado, que me había dejado largo. La ropa que llevaba no enseñaba piel, y no me llenaba de colores brillantes como un pájaro presumiendo de su plumaje.
Ella les gustaba a los chicos, creo, porque era atractiva sin ser intimidante.
Si supieran.
La campana sonó con un cadencioso ding-dong, y fui la primera en salir. No corrí, pero me moví a un ritmo decente mientras me dirigía por las escaleras al tercer piso e iba al baño de chicas.
Había media docena de chicas ya allí, lo que significaba que tenía que esperar a que quedara libre un cubículo. Vigile nerviosa la puerta del baño, notando que mi corazón se encogía cada vez que alguien entraba.
Tan pronto como hubo un cubículo libre entré y eché el pestillo. Me apoyé contra el muro y exhalé lentamente. No era exactamente un suspiro de alivio. Alivio implica que te sientes mejor. No me sentiría mejor hasta que llegase a casa. No, solo me sentía menos inquieta.
Pasaron quizás cinco minutos hasta que paró el ruido de otras chicas en el baño. Un vistazo por debajo de los tabiques me demostró que no había nadie más en los otros cubículos. Me senté en la tapa del retrete y cogí mi bolsa de comida para empezar a comer.
La comida en el retrete era rutinaria entonces. Cada día de instituto terminaba mi bolsa de comida y después hacia ejercicios o leía un libro hasta que la hora de comer había terminado. El único libro en mi bolsa que aun no había leído se llamaba “Triunvirato”, una biografía de los tres miembros principales del Protectorado. Estaba pensando en dedicar tanto tiempo como pudiera en el trabajo de Mr. Gladly antes de leer, porque no me estaba gustando el libro. Las biografías no eran lo mio, y especialmente no eran lo mio cuando sospechaba que era todo inventado.
Cual fuese mi plan, no tuve oportunidad de terminar mi wrap de pita. La puerta del baño se abrió de golpe. Me quedé congelada. No quería mover la bolsa y darle una pista a nadie sobre qué estaba haciendo, así que me quedé quieta y escuché.
No podía distinguir las voces. El ruido de la conversación fue ahogado por risas y el sonido de agua de los grifos. Alguien llamó a la puerta, sobresaltándome. Lo ignoré, pero la persona al otro lado volvió a llamar.
“Ocupado”, dije vacilante
“Oh dios mio, ¡es Taylor!” exclamó una de las chicas de fuera excitada, y después, respondiendo a algo que otra chica susurro, apenas la oí responder “¡Si, hacedlo!”
Me levanté de un salto, dejando caer al suelo de baldosas la bolsa con el ultimo bocado de mi comida. Lanzándome hacía la puerta, quité el cerrojo y empujé. La puerta no se movió. Hubo ruidos en los cubículos a ambos lados del mio, y luego un sonido encima de mi. Mire hacia arriba para ver que era, solo para ser rociada en la cara. Mis ojos empezaron a arder, y quede momentáneamente cegada por un fluido que enturbiaba mis gafas y hacía que me escocieran los ojos. Pude notar su sabor mientras caía en mi nariz y mi boca. Zumo de arándanos.
No pararon ahí. Conseguí quitarme las gafas justo a tiempo de ver a Madison y a Sophia inclinarse sobre la parte superior del cubículo, cada una con botellas de platico listas. Me agaché con las manos escudando mi cabeza justo antes de que vaciaran los contenidos sobre mi.
Resbaló por detrás de mi cuello, empapó mi ropa y mi pelo. Empujé la puerta otra vez, pero la chica al otro lado estaba sujeta contra ella con su cuerpo.
Si las chicas derramando zumo y refresco encima de mi eran Madison y Sophia, eso significaba que la chica al otro lado de la puerta era Emma, líder del trío. Notando una explosión de ira al darme cuenta, cargué contra la puerta, todo el peso de mi cuerpo golpeándose contra ella. No sirvió para nada, y mis zapatos perdieron tracción en el suelo lleno de zumo. Caí de rodillas en el charco de zumo.
Botellas de plástico vacías con etiquetas de zumos de uvas y de arándanos cayeron al suelo a mi alrededor. Una botella de refresco de naranja rebotó en mi hombro para caer en el charco antes de rodar bajo el tabique. El olor de bebidas afrutadas y refrescos era enfermizamente dulce.
La puerta se abrió de golpe y lancé una mirada penetrante a las tres chicas. Madison, Sophia y Emma. Mientras que Madison era mona, una flor tardía, Sophia y Emma eran el tipo de chicas que encajaban en la imagen de “reina del baile”. Sophia tenia la piel oscura, con un tipo delgado y atlético que había desarrollado como corredora en el equipo del instituto. La pelirroja Emma, por otro lado, tenia todas las curvas que querían los chicos. Era lo bastante guapa como para conseguir trabajos ocasionales como modelo amateur para los catálogos que sacaban las tiendas y centros comerciales locales. Las tres estaban riéndose como si fuera la cosa más graciosa del mundo, pero los sonidos de su diversión apenas se registraron en mi cabeza. Mi atención estaba en el ligero rugido de la sangre bombeando en mis orejas y un urgente, amenazador “sonido” que no se volvería menos ruidoso o menos persistente si me tapaba los oídos. Podía notar gotas corriendo por mis brazos y mi espalda, aun fríos de las maquinas expendedoras refrigeradas.
No confiaba en decir nada que no les diera más munición para meterse conmigo, así que me quede callada.
Cuidadosamente, me puse de pie y les di la espalda para coger mi mochila de encima del retrete. Verla me hizo pararme. Había sido verde caqui, antes, pero ahora manchas morado oscuro la cubrían, la mayoría de los contenidos de una botella de zumo de uva. Echándomela sobre los hombros me di la vuelta. Las chicas ya no estaban allí. Oí la puerta del baño cerrarse de golpe, cortando los sonidos de su diversión, dejándome sola en el baño, empapada.
Me acerqué al lavabo y me mire en el arañado y sucio espejo que estaba anclado encima. Había heredado una boca amplia, expresiva y de labios finos de mi madre, pero mis ojos grandes y mi figura desgarbada hacían que me pareciera mucho más a mi padre. Mi oscuro pelo estaba lo bastante empapado como para pegarse a mi cabeza, cuello y hombros. Llevaba una sudadera marrón sobre mi camiseta verde, pero manchurrones marrones, rojos y naranjas recorrían ambas. Mis gafas estaban perladas con con las gotas multicolor de zumo y refresco. Una gota corrió por mi nariz y cayó de la punta para aterrizar en el lavabo.
Usando un trozo de papel del dispensador, limpié mis gafas y me las puse otra vez.
Las manchas que quedaron hicieron que fuera igual de difícil o más ver de lo que había sido.
Respira hondo, Taylor, me dije a mi misma
Me quité las gafas para limpiarlas de nuevo con un papel mojado, y descubrí que las manchas seguían ahí.
Un inarticulado grito de furia y frustración escapó de mis labios, y le di una patada al cubo de plástico que había debajo del lavabo, lanzando el cepillo para retretes que había dentro volando contra la pared. Como eso no fue suficiente, me descolgué la mochila y usé las dos manos para lanzarla. Ya no usaba mi taquilla: Ciertos individuos la habían vandalizado o abierto en cuatro ocasiones diferentes. Mi mochila pesaba, cargada con todo lo que había anticipado que necesitaría para las clases de hoy. Crujió audiblemente con el impacto.
“¡¿Que coño?!” Le grité a nadie en particular, mi voz haciendo eco en el baño. Había lagrimas en los bordes de mis ojos.
“¡¿Que coño se supone que tengo que hacer?!” Quería pegarle a algo, romper algo. Para tomar represalias contra la injusticia del mundo. Casi golpeé el espejo, pero me contuve. Era algo tan pequeño que parecía que me haría sentir aun más insignificante en vez de desahogar mi frustración.
Llevaba soportando esto desde el primer día de instituto, hace año y medio. El baño había sido lo más parecido que podía encontrar a a un refugio. Había sido solitario e indigno, pero era un lugar al que podía huir, un lugar donde estaba fuera de su alcance. Ahora no tenia ni siquiera eso.
Ni siquiera sabia que se suponía que tenia que hacer para las clases de la tarde. Hoy había que entregar nuestro proyecto de arte, y no podía ir a clase así. Sophia estaría allí, y podía imaginar su presumida sonrisa de satisfacción cuando apareciera con pinta de haber intentado teñir toda mi ropa.
Además, acaba de lanzar mi mochila contra el muro y dudo que mi proyecto aun estuviera entero.
El zumbido al borde de mi conciencia estaba poniéndose peor. Mis manos temblaron mientras me doblaba y agarraba al borde del lavabo, respiraba larga y profundamente y dejaba que mis defensas cayeran. Durante tres meses, me había contenido. ¿Ahora mismo? Ya no me importaba. Cerré los ojos y note el zumbido cristalizar en información concreta. Tan numerosos como las estrellas en el cielo nocturno, minúsculos nudos de intrincados datos llenaron el área a mi alrededor. Podía centrarme en cada uno por turnos, cogiendo detalles. Los grupos de datos habían estado vagando hacia mi por reflejo desde que me salpicaron por primera vez en la cara. Respondieron a mi subconsciente, mis pensamientos y emociones, tan reflejo de mi frustración, mi ira, mi odio por esas tres chicas como lo eran mi corazón golpeando en mi pecho o mis manos temblando. Podía hacerles parar u ordenarles que se movieran casi sin pensar en ello, igual que podía levantar un brazo o mover un dedo.
Abrí los ojos. Podía notar la adrenalina vibrando por mi cuerpo, la sangre corriendo por mis venas. Tuve un escalofrío por las bebidas heladas que el trío había vaciado sobre mi, y por anticipación y un poco de miedo. En cada superficie del baño había bichos; Moscas, hormigas, arañas, cienpies, milpies, tijeretas, escarabajos, avispas y abejas. Cada segundo que pasaba más fluían al interior de la habitación a través de la ventana abierta y las varias entradas al baño, moviéndose con sorprendente velocidad. Algunos se arrastraron dentro a través de un hueco donde el desagüe del lavabo entraba al muro mientras que otros emergieron del agujero triangular del techo donde una sección de la espuma aislante se había roto, o de la ventana abierta con pintura desgastada y colillas de cigarrillos aplastadas entre clase y clase. Se reunieron a mi alrededor y se extendieron por cada superficie disponible; primitivos grupos de señales y respuestas, esperando a más ordenes.
Mis sesiones de practica, realizadas lejos de ojos curiosos, me habían dicho que podía indicar a un solo insecto que moviera una antena, o ordenar a la horda reunida que se moviera en formación. Con un pensamiento, podía separar un grupo particular, una madurez o una especie de este revoltijo y mandarles lo que quisiera. Un ejercito de soldados bajo mi completo control.
Seria tan fácil, tan fácil, ir a por Carrie en el instituto. Darles al trío su justo merecido y hacerles arrepentirse de lo que me habían hecho pasar: los horribles e-mails, la basura que habían vaciado sobre mi escritorio, la flauta –la flauta de mi madre– que habían robado de mi taquilla. No solo eran ellas- Otras chicas y un puñado de chicos se habían unido, “accidentalmente” saltándome cuando pasaban los ejercicios, añadiendo sus voces a los insultos y al torrente de horribles e-mails, para conseguir el favor y la atención de tres de las chicas más guapas y más populares de nuestro curso.
Era muy consciente de que me pillarían y me arrestarían si atacaba a mis compañeros. Había tres equipos de superheroes y un numero de héroes solitarios en la ciudad. No me importaba. ¿Imaginar a mi padre viendo las secuelas en las noticias, su decepción conmigo, su vergüenza? Eso era más desalentador, pero aun así no compensaba la ira y la frustración
Excepto que yo era mejor que eso.
Con un suspiro, envié una orden al enjambre reunido. Dispersaos. La palabra no era tan importante como la idea detrás de ella. Empezaron a salir de la habitación, desapareciendo en las grietas en las baldosas y a través de la ventana. Andé hasta la puerta y me apoye en ella con la espalda para que nadie pudiera tropezar con la escena antes de que todos los bichos se hubieran ido.
Por mucho que quisiera, no podía seguir adelante. Aun temblando de humillación, conseguí convencerme de coger mi mochila y dirigirme pasillo abajo. Salí del instituto, ignorando las miradas fijas y las risitas de todos con los que me cruzaba, y cogí el primer autobús que se dirigía en la dirección general de mi casa. El frio de los comienzos de la primavera agravaba la molestia de mi pelo y ropas empapados, haciéndome temblar.
Iba a ser una superheroina. Ese era el objetivo que usaba para calmarme en momentos como este. Es lo que usaba para hacer salir de la cama los días de instituto. Era un loco sueño que hacia las cosas tolerables. Era algo que desear, algo por lo que trabajar. Hacia posible no seguir obsesionándome con el hecho de que Emma Barnes, líder del trío, había sido una vez mi mejor amiga.

Indice > Capitulo Siguiente

Si tienen instalado el RES pueden usar el 1 para ir al capitulo anterior, el 2 para abrir el indice y el 3 para abrir el siguiente capitulo.

Si hay algún voluntario para QA (edición, corrección) o traducción envieme un PM o dejen un comentario.

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2016.07.04 00:46 359gcu La gurú de San Francisco que hizo ganar las elecciones a Mariano Rajoy

El PP contrató a la agencia de las campañas de Obama, Macri, Renzi y Cameron para preparar las elecciones
La victoria 'le costó' al partido 290.000 euros 03/07/2016 19:02 En la fiesta de la calle Génova, Isabelle celebra. Sonrisa congelada. Es la confirmación de su talento y su esfuerzo. Llegó a España a finales de mayo. Sin saber español. Trabajando más de 14 horas al día en la zona noble del Partido Popular. Que incluso la había mandado al hospital. Con los ojos rojísimos de tanto calcular y mirar estadísticas, el día de las elecciones es su Día D. El presidente Rajoy levanta los brazos en señal de victoria. Jorge Moragas -su jefe de gabinete en La Moncloa y responsable de la campaña de los populares, quien convenció a los líderes del partido de traer a España a la empresa para la que trabaja Isabelle: The Messina Group (TMG)- aprieta el puño. "Es un secreto. Deben mantenerlo en secreto", les dijo el consejero delegado de TMG, Jim Messina, a los altos cargos del PP. Y así fue. La llegada de Isabelle fue un secreto. Pero en el fondo es quien revolucionó la campaña electoral de Rajoy por dentro. La que permitió un éxito que sus rivales aún no se explican. Crónica desvela cómo trabajaron y cómo consiguieron arrebatarle los votos decisivos a los partidos de la competencia. Cómo el PP venció con la asesoría del equipo que antes ayudó a ganar a Barack Obama y David Cameron. Isabelle escribe el 27 de junio, 1.00 de la mañana. "Increíble resultado para el PP en España esta noche. Los sondeos públicos predijeron 117 escaños para el PP, TMG predijo 135, resultado final 137". Euforia.
Es un trabajo que comenzó cuando Jim Messina "arribó a España, en junio de 2015, por primera vez", nos confirman desde el epicentro del equipo de campaña. Pasó desapercibido. La discreción es, de facto, su principal virtud. Su fama mundial comienza cuando revoluciona la campaña de reelección de Obama en 2012. Su apodo: The Fixer (El Reparador). El reconocimiento a su labor con Obama, donde planteó una estrategia total basada en el uso del Big Data (administrar y procesar la información de enormes bases de datos) para captar electores, fue el abrazo ganador entre ambos cuando se hizo pública la victoria.
Jim es un caso único. Nació en 1969, lejos de los centros tecnológicos de EEUU, en Denver (Colorado). Se licenció en Políticas y Periodismo en la Universidad de Montana, en 1993. Pero aprendió a codearse con los mejores pronto: Steve Jobs (Apple) o Eric Schmidt (Google) o Steven Spielberg... De ellos aprendió que la tecnología, la innovación y la escenografía son claves. En los negocios, el entretenimiento y la política. Y eso le enseña a sus pupilos, como Isabelle. "Jim Messina acordó formalmente trabajar para el PP en la primavera de 2016. Ha visitado España varias veces, incluyendo el miércoles anterior al día de las elecciones", confirman a este suplemento.
"Isabelle ha vivido en España durante las últimas semanas de la campaña. Empujó al PP para intentar el voto táctico. Aplicó la teoría del voto táctico como hizo en el Reino Unido en la campaña de David Cameron". Voto táctico focalizado en el uso de la red social que ha marcado esta campaña: Facebook.
No hay fondos suficientes
¿Por qué no fue contratado para diciembre de 2015, para la primera vuelta? Dinero. No había fondos suficientes. Eso que Jorge Moragas, el gran impulsor de su llegada, trataba de convencerlos a todos ya entonces. Y se experimentó con una fórmula más tradicional. Obtuvieron sólo 123 escaños. Hubo caras largas y una enorme decepción. Llegaron a verlo todo perdido. Golpes de puño en los escritorios y lágrimas, incluso. Los pactos del PP con otros partidos eran imposibles. No salían las cuentas. El "asalto al cielo" de Podemos los había hundido. Pero era la primera ronda.
El fracaso de acuerdo entre PSOE, Ciudadanos y Podemos en cualquier escenario les dio otra oportunidad. Moragas vuelve a la carga. Había que contratar a Jim fuera como fuera. Un miembro del equipo de campaña del PP cuenta las negociaciones: "En diciembre no sale por dinero. Messina nos pedía un millón de euros".
Messina, acostumbrado a presupuestos abultados -se gastó 1.100 millones en la campaña de Obama y 29 en la de Cameron-, nunca entendió la primera negativa. En la segunda negociación hay más en juego y esta vez es Messina el que dice "no". Todos sus esfuerzos estaban focalizados en apoyar al primer ministro británico en su "Bremain", o no al Brexit. Intercede el propio David Cameron y convence a TMG para que apoyen a Rajoy, que es un socio apreciado. Y así llega Isabelle Wright a España.
Es responsable de Estrategia Digital de TMG. "Un genio... Y extraordinariamente atractiva", dicen quienes la conocen. La ayuda Ben Mallet. Los dos jóvenes con aspecto de veinteañeros se integran rápidamente en el equipo de campaña de Rajoy. La tarifa era casi un pacto de amigos: "Unos 100.000 euros... El servicio se reducía a la publicidad en Facebook. Queríamos el Ferrari pero sólo pudimos comprar las ruedas. ¿Nos valdría?", se preguntaba un alto cargo del PP.
La carrera contra reloj se inicia. Aun así, Isabelle se siente muy cómoda desde el inicio, sabe lidiar con la presión. Ella, que dirige la oficina de San Francisco de TMG, que previamente trabajó para una empresa de capital riesgo ayudando en sus inversiones en redes sociales, que se describe como residente en la ciudad del Golden Gate, Londres, Washington DC y Los Ángeles, añade otra urbe a su lista, la primera en castellano. Escribe un tuit el 30 de mayo: "Palacio de Moncloa. Un maravilloso Miró y comida española #lavidaesbuena #Madrid".
Desde el partido tuvieron que adaptarse. Primero, contratarles un traductor, pues ninguno de los chicos de Messina habla español. Otra persona del equipo de campaña describe su esfuerzo inicial: "Isabelle y Ben han trabajado 14 horas al día desde que llegaron a España. Vivían en el barrio de Salamanca. Estaban en un despacho en la séptima planta de Génova entre el de Pablo Casado y el de Andrea Levy. No entendían la falta de puntualidad. Han recibido ayuda de mucha gente. La chica se puso mala dos días y hubo que llevarla al hospital. Se asustó un poco. No han tenido fines de semana. Comían en los sitios aledaños a Génova. El equipo de redes sociales llegó a ser de 25 personas. Pero no había una relación directa entre ellos y ese equipo". Iban por libre. Su misión era secreta y apenas hubo tiempo para distracciones.
Otro miembro del partido añade: «Son muy jóvenes y han currado demasiado. Se les contacta tarde. Toda la parte de segmentación se hace por encuestas. Se han pegado una paliza de pelotas. Había que definir todos los targets (objetivos), los portavoces, los mensajes. El sistema es muy sencillo. Definir públicos muy claros, cuáles son los mensajes que interesan a esos públicos, cómo puedes localizar a esos públicos por sus perfiles de Facebook para comprar publicidad y llegar a ellos y luego qué tipo de mensajes tienes que mandarle a esos tíos. Ellos han definido esos grupos, ellos han hecho la compra y la agencia de publicidad Shackleton ha hecho la creatividad». Shackleton tenía una orden clara: el principal impulso iba a ser digital. Pero mientras Podemos atiborraba la red de tuits, donde son los amos, los del PP iban por la vía de Facebook.
Periodo de aprendizaje
¿Qué tuvieron que aprender Isabelle y Ben? Mucho. "Los problemas al principio eran que estos jóvenes no conocían la política española. Conocían el lado técnico, pero el lado político se lo teníamos que dar y explicar. Ellos no entendían las provincias, el sistema electoral de circunscripciones.Han tenido que aterrizar primero en el sistema español, luego en la política... El sistema proporcional al principio les choca porque si tú estás acostumbrado a que si ganas uno lo ganas todo, es radicalmente distinto. No es un sistema muy habitual. Todos los inputs [datos] se los hemos tenido que dar. Igual que los mensajes". Aprendieron rápido. Muy rápido.
El 13 de junio, Isabelle Wright está atenta a la actuación de los candidatos en el debate televisivo. Las teclas las presiona furtivamente. Lanza un retuit de su publicación de cabecera en España: The Spain Report (que da en inglés las más importantes noticias de España). Es una frase de Rajoy: "Predicar es fácil, lo difícil es gobernar".
Al acabar el debate, publica un vídeo en su Facebook personal. Es el presidente siendo fotografiado tras el encuentro con los líderes del PSOE, Podemos y Ciudadanos. "Gran desempeño del primer ministro Rajoy en el debate de esta noche", describe. El reconocimiento a su trabajo viene en los comentarios de sus amigos. Shelley escribe: "¡Muy orgullosa! ¡Estás triunfando en España! Pepe [sic, por PP] ganó el debate y nunca había visto a una mujer tan dedicada como tú y llegando tan lejos. Es un honor verte y me inspiras todos los días... Además, tu piso aquí no está tan mal". Gabi añade: "Todo gracias a ti".
A la distancia también sigue la campaña del Brexit donde está volcado todo TMG. Y ella en España desarrollando cómo ganar unas elecciones donde todos hablaban del sorpasso. Seguía una premisa de su maestro Jim Messina, una que había aprendido del mismísimo Bill Clinton: "Todas las elecciones son un referéndum sobre el futuro". No sobre el pasado. De allí un hashtag clave para indirectamente contraatacar a Podemos. #Afavor.
Mientras, nos comenta un dirigente del partido, "se reducían partidas como la publicidad en la calle, banderolas, etc. Teníamos más recursos para Facebook. Aparecían anuncios en función de los gustos. En redes ensayaron perfiles concretos. Apuntaron a las caras que mejor respuesta tenían -en compartidos y favoritos-, las de Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado. Sólo han circulado memes -imágenes multimedia usadas para transmitir ideas- de ellos". ¿A quién apuntaban? "A los votantes de Ciudadanos principalmente".
Era un método que ya le había funcionado. Así lo explican: "Era sincronizar los mensajes oportunos a las personas oportunas en el momento oportuno. Que es muy parecido a lo que hizo David Cameron en las legislativas británicas, donde también se produjo el bombazo respecto a lo que decían los sondeos". Y allí también estuvo Isabelle. Era lo que desde TMG conocen como "lograr el voto táctico".
La experiencia con Cameron
Las encuestas no eran las más optimistas. Algunas incluso hablaban de un derrumbe hasta los 117 escaños. Era trascendental el trabajo silente y complementario de Ben, que "se encargó del correo directo y de los textos que se repartieron puerta a puerta en los lugares seleccionados en los días finales, lo más cercano al 26-J", comentan desde la organización de la campaña. "Además hicimos más de 100 pruebas online para descubrir qué mensaje funcionaría en qué circunscripción electoral. Isabelle lideraba esto, hizo lo mismo para David Cameron en 2015".
La remontada iba en esta línea: "Era buscar bolsas de indecisos. En Argentina también se aplicó el mismo sistema en la campaña de Macri y también hubo un bombazo. Aquí replicamos ese modelo... No íbamos al votante tradicional del PP. Era una tontería gastarnos dinero cuando ya los teníamos asegurados", cuenta un alto cargo del PP.
Y llegó el Brexit. Los resultados le rompieron el corazón a Isabelle. Fue un golpe directo hacia Messina y su equipo. Con diferentes enemigos, se hablaba de que había perdido el toque mágico. Cameron dimitió. Pero los jefes de campaña decidieron que incluso podía serles útil.
"En el sistema de Jim Messina se lanzaron más de 500 mensajes. Y luego los propios vídeos que se fueron lanzando los últimos días de campaña estaban destinados ya no sólo a la viralización propia de las redes sociales sino a segmentos que eran muy sensibles al mensaje de voto útil y a los mensajes de la búsqueda o la unidad de la España moderada frente a la posibilidad de que Pablo Iglesias llegase a La Moncloa... No eran mensajes que lanzaban a un millón de personas. Los que más éxito tuvieron fueron los que se lanzaron el viernes tras el Brexit".
Jim se dio cuenta de la importancia de estos mensajes oportunos cuando trabajaba para Obama en su reelección de 2012. Los sondeos estaban apretados y él siempre se había vanagloriado de que los indecisos caerían en bloque. "Lo mismo ocurrió con Cameron. Lo mismo ocurrió con Macri". Le falló con el Brexit y las elecciones del 26 de junio eran -también- un examen para probar si Messina conserva la frescura. Sudor frío. Más cuando aún le quedan las elecciones italianas, el referéndum constitucional, con otro cliente selecto: Matteo Renzi en octubre.
Miembro del equipo de campaña del PP: "Sólo podíamos anunciarnos durante dos semanas por la ley electoral. Conseguimos un coste por impresión [aparición de un anuncio en el timeline o muro del usuario de Facebook] de promedio de medio céntimo de euro. No podíamos permitirnos pagar por click porque eso es mucho más caro. Diseñamos las audiencias a las que queríamos atacar con muchísimas variables. Buscábamos garantizar impactos y para eso pujamos para evitar que otros anunciantes nos robasen el espacio".
El presidente Barack Obama y Messina, su jefe de campaña, se abrazan al lograr la reelección en 2012. PETE SOUZA Era el todo o nada y se la jugaron al final. Gastaron los últimos euros. "El último día el PP sí optó por un modelo llamado reach and frequency [alcance y frecuencia] que permitía garantizar una audiencia concreta en un período corto de tiempo sin necesidad de pujar, para que nadie se interpusiese entre su público objetivo y el PP. Y lo usaron para lanzar los vídeos más exitosos. El de Pablo Iglesias dudando del euro en plena resaca del Brexit. Y el del líder de Podemos, en [el programa de TV] La Tuerka, celebrando que le habían metido una paliza a un policía".
¿Por qué Facebook?, le preguntamos a Natalia Basterrechea, directora de asuntos públicos de la red social en España: "La audiencia es fundamental. 22 millones de personas entran en Facebook en España mensualmente, y la política es un tema importante de conversación en la plataforma. Las elecciones generales fueron el tema más debatido en Facebook España en 2015. La conversación política en Facebook es auténtica. Es un lugar para hablar en tiempo real y de forma genuina sobre los temas que importan a los votantes españoles y tomar el pulso de la opinión pública. En total, desde enero de 2016, seis millones de personas han generado 90 millones de interacciones (me gusta, comentarios y contenido compartido) en torno a temas políticos". Esto lo vieron los miembros del equipo de segmentación: Jim, Isabelle, Ben y los locales José Cerdán, Eduardo Baeza (traductor, cicerone de Wright y marido de la cantante Nena Daconte), Andrés Medina y Abelardo Bethencourt, estos últimos miembros del gabinete del presidente. Y su apuesta publicitaria les costó 190.000 euros impuestos incluidos, que se sumaban a los 100.000 por la asesoría de TMG, según fuentes del partido.
El consultor político Iván Redondo analiza la estrategia utilizada: "En política el mensaje más efectivo es silencioso. No se cuenta en una rueda de prensa ni se hace visible en los medios. Y una estrategia de microtargeting te permite conectar y comunicarte directamente con tu votante objetivo sin intermediarios. Para cuando tus adversarios se dan cuenta, ya es tarde".
"A formar gobierno"
Cuando el 26 de junio se cierran los colegios electorales, la encuesta a pie de urna destroza al PP. Pero era ficción. Lo describe la propia Isabelle a la 1 de la mañana: "Increíble resultado para el PP en España esta noche. Los sondeos públicos predijeron 117 escaños para el PP, TMG predijo 135, resultado final 137". Ben Mallet se pronuncia también: "Ha sido un gran privilegio haber trabajado con un equipo tan dedicado y patriótico en una campaña de elecciones histórica. Me emociona saber que el Reino Unido no es el único país con terribles encuestadoras... [Rajoy] se ha ganado el derecho a formar gobierno".
El 27 de junio, a las 06.23, otro post de Ben. Es sólo una foto, la del equipo de Rajoy celebrando en el balcón de Génova con un cartel de "Gracias" al frente. Comenta Isabelle con una sola palabra: "¡Victoria!".
Todos los tuits de Isabelle y Ben cobran sentido el 28 de junio, a las 0.15. El gurú Messina rompe su silencio: "Felicitaciones a nuestro cliente español PM [primer ministro] Mariano Rajoy y al PP por su decisiva y dilatada victoria".
Era el modo de Jim de celebrar su éxito, el de los suyos, y que no había perdido su "toque mágico".
Ciudadanos y Podemos han pasado los siguientes días en KO. Los primeros, reunidos para entender cómo perdieron 400.000 votos y siete diputados. Los segundos pensando en un sorpasso devenido en gatillasso...
Sucedió así, cuentan desde lo más alto de la organización de la campaña del PP: "Moragas nos pidió que atacásamemos varias provincias concretas donde podían caer escaños de más. Los 12 que marcó los conseguimos. Luego cayeron dos más que no esperábamos: A Coruña y el decimoquinto de Madrid", comenta un miembro del PP. Las provincias a atacar que especificó Moragas fueron: Orense, Salamanca, Lleida, Madrid (para ganar 14), Badajoz, Toledo, Cuenca, Valencia, Alicante, Almería, Sevilla y Tenerife". El paso de 123 diputados a 137. Victoria a precio de saldo -290.000 euros- de El Reparador.
submitted by 359gcu to podemos [link] [comments]


2016.04.29 17:03 Falkain ¿Consejos (para mujeres) para que ni las agredan sexualemente y no las violen? Leed esto majos..

Hoy toca salir por la noche. Has quedado con tus amigas y vais a ir de bares y a bailar después. Antes, te vistes con la ropa con la que te ves guapa, te maquillas, te peinas y hasta es posible que decidas ponerte unos tacones y que llenes tu bolso de tiritas por si le hacen a tus pies aquello que los tacones hacen: destrozarlos. Te miras al espejo unas cuantas veces para confirmar que te gusta cómo te has vestido, te sientes guapa (sin pensar en si la imagen que tienes es realmente la que te gusta o la que le gusta al patriarcado, porque ese es otro tema) y contenta porque te apetece ver a tus amigas y pasártelo bien. La noche transcurre sin incidentes, aparte de los típicos moscones molestos, algún piropo que no te apetecía oír y un par de babosos que te han mirado de una forma que ha hecho que la piel se te erizara, pero vamos, lo normal (¿o no debería ser lo normal?). Se ha hecho tarde y te duelen los pies. Probablemente te hayas preguntado un par de veces por qué has tenido que ponerte esos zapatos o esa falda que no te deja sentarte con comodidad, pero tus amigas te han dicho lo guapa que estás y ese chico que te gusta también, así que te sientes atractiva y contenta e incluso es posible que un poco más contenta de la cuenta gracias al último chupito al que el camarero ha insistido en invitaros. Te despides de tus amigas que viven en otro barrio, pero, antes de irte, todas te dicen que tengas cuidado y que escribas al llegar o cosas así, porque las mujeres sabemos que cuando una va sola a esas horas siempre corre algún riesgo. Sales de la discoteca y piensas en coger un taxi, pero vives a 15 minutos y te has gastado más dinero del que debías esta noche, así que empiezas a caminar. De camino a tu casa hay zonas iluminadas y zonas que no lo están tanto, pero es un trayecto relativamente seguro que haces a menudo. A estas horas ya no queda mucha gente por la calle. Delante de ti, una pareja que camina de la mano se mete en un portal cercano y, de pronto, te ves sola. Sacas el móvil o lo llevas en el bolsillo del abrigo, jugueteas con las llaves y cosas así. Alguien dijo algo en un programa de la tele sobre llevar las llaves en la mano, para que parezca que estás a punto de llegar. Empiezas a sentir un poco de miedo, pero te dices que eres tonta, que no va a pasar nada. Que has visto demasiadas películas. Al cruzar el parque, un hombre se acerca y camina detrás de ti. No lo ves, aunque oyes sus pasos cerca. Ahora sí estás asustada, pero no quieres que se te note. Por un lado crees que estás siendo ridícula: «Solo es alguien que va a su casa», te dices. Por otro lado, otra vocecilla te pregunta: «¿Y si no?». Llegados a este punto y como correr sería absurdo porque, primero, no sabes si te persiguen y, segundo, llevas esos malditos tacones, sacas el móvil y finges que hablas con tu novio o con tu padre. Te aseguras de decir en alto que ahora mismo llegas o que os encontráis en la próxima esquina, pero al mismo tiempo te sientes algo ridícula, porque el hombre que va detrás puede no tener el más mínimo interés ni en ti ni en tu conversación. De pronto te sientes culpable por tu aspecto: «Si no me hubiera puesto esta falda tan corta, si me hubiera pintado menos…». Al poco llegas a tu casa. Respiras tranquila y sientes que te has asustado por nada. Aun así, mandas un mensaje a tus amigas para que sepan que estás bien. La vida de una mujer transcurre entre situaciones tan absurdas como estas. Y no absurdas por el miedo, sino por tener que vivirlo. Absurdo por esa normalización de la violencia a la que somos sometidas mediante el miedo. Sabes desde niña que eres una víctima potencial de desalmados que pueden usar tu cuerpo a placer en cualquier momento y, al mismo tiempo, la sociedad te obliga a enseñarlo y a embutirlo en una talla 36, aunque si finalmente ocurre lo peor, eso se usará para condenar tu conducta porque se entiende, supongo, que en toda relación sexual no consentida también participan dos, el que agrede y la que se ha buscado que la agredan por vestirse como una puta.
En España, de todos los delitos denunciados, menos del 1% es una agresión sexual y en las cárceles tan solo el 5% de presos cumplen condena por este tipo de delito. La incidencia de las agresiones sexuales es muy baja en comparación con otros hechos típicos y aun así, la alarma social que generan es altísima, aunque no me queda claro si esa alarma es, en ciertos casos, por verdadera empatía hacia el infierno que ha vivido (y vivirá) la víctima o por algo mucho más relacionado con la cosificación de la mujer y esa cultura del “machismo amable” que se empeña en tratarnos a las mujeres como objetos preciosos a los que proteger. No digo, desde luego, que se deba restar importancia a tales actos, nada podría estar más lejos de mi planteamiento viendo que la cultura de la violación se perpetúa en cada sociedad de nuestro planeta, pero sí creo que habría que ver el asunto desde una dimensión más realista atacando el problema desde su origen. Vamos a matizar: el índice de violaciones es bajo, pero el de agresiones y abusos, no. Cada una de nosotras ha sufrido a lo largo de su vida algún tipo de manifestación de esta forma de violencia machista, bien sea en el colegio, cuando los compañeros jugaban a tocar el culo o levantar la falda de las chicas, bien por algún profesor de gimnasia más sobón de la cuenta, cuando vamos en el metro y un tipo decide frotarse con nosotras, cuando por la noche alguien se pega demasiado mientras bailas, cuando un ligue no entiende la palabra no a la primera… Es una violencia constante que hemos sufrido y sufrimos a lo largo de nuestra vida todas y cada una de nosotras y, sin embargo, nadie se lleva las manos a la cabeza por ello incluso se frivoliza al respecto. Una mujer vive su vida como víctima desde que es una niña, porque sí, los hombres son los victimarios, pero tu obligación como mujer es no provocarlos, ya que al parecer la sociedad supone que el nacer varón te convierte en un ser desprovisto de voluntad, un violador nato, atávico, que al ver a una mujer atractiva pierde completamente la racionalidad y la ataca cual león hambriento tras gacela coja. Si nos ponemos a pensarlo fríamente, esta cultura, esta sobredimensión del fenómeno de la violación y la despenalización social de las conductas diarias que finalmente desembocan en la agresión, hacen que todas las mujeres seamos víctimas constantes y vivamos bajo un estado de paranoia absoluto. Cuando agreden a una nos agreden a todas, porque el miedo se contagia y se expande como las ondas en el agua. Vivimos así. Eso es lo más sangrante. Sabemos que no debemos ir solas, que no debemos hablar con extraños, hacer autostop, vestir de determinada manera, beber más de la cuenta… Sabemos que nos pueden dañar y vivimos suponiendo que puede pasarnos en cualquier momento, algo que es tan sumamente aberrante que no comprendo cómo no nos ha dado todavía por llevar un hacha en el bolso. Por el contrario, los hombres no saben qué deben hacer para cambiar esto y probablemente la mayoría de ellos ni siquiera se plantean cuál es nuestra situación y qué medidas podrían tomar para que nos sintamos más seguras y no vivamos con miedo. Y para rizar el rizo, el Gobierno crea una lista para prevenir las agresiones sexuales (por si aún no teníamos bastante miedo) en la que nos dice cosas como que corramos las cortinas de casa y dejemos luces de varias habitaciones encendidas para que no parezca que estamos solas, que no caminemos por zonas solitarias ni solas ni acompañadas, que no pongamos en el buzón más que las iniciales o mi favorita: «Antes de aparcar su vehículo mire a su alrededor, por si percibiera la presencia de personas sospechosas (¿perdona? ¿llevan algún tipo de estigma reconocible?, ¿un cartel luminoso acaso?). Haga lo mismo cuando se disponga a utilizar su coche. Antes de entrar, observe su interior. Podría encontrarse algún intruso agazapado en la parte trasera». Porque ya no se trata solo de culpabilizar a la mujer, no. Se trata de atemorizarla hasta extremos patológicos, pero claro, por su bien, no vaya a ser que un pobre chiquillo con las hormonas descontroladas vaya y la viole. ¡Por Dios! ¿En qué cabeza cabe? Ninguna de estas listas tan bien pensadas dice a los hombres qué pueden hacer para no agredir a una mujer y ni siquiera les dicen qué hacer para diferenciarse de un violador o cómo hacer para no asustarnos cuando vamos solas por la calle (algo tan simple como «no seas capullo y cámbiate de acera» no sería para tanto ¿no?). Es más, tampoco hay una lista de recomendaciones que les digan a los hombres qué hacer si ven que otro está agrediendo a una mujer. Pero, además, estas recomendaciones no son solamente injustas, machistas y poco realistas, es que encima son contraproducentes, porque en la mayoría de las agresiones sexuales, agresor y víctima se conocían, es decir, que tú le pides a Pepe, tu amigo del alma, que te acompañe a casa porque el Gobierno te ha dicho que no vayas sola por la noche y llega Pepe y te viola. Es más, igual Pepe no te hace nada, pero cuando llegas a casa resulta que tu padrastro ha bebido más de la cuenta y va y te viola. O puede que estés casada y que al llegar a casa tu marido decida que hoy le apetece mambo quieras tú o no, porque para eso eres SU mujer. Finalmente, parece que el mayor riesgo que tenemos de sufrir abusos o agresiones sexuales es teniendo cualquier tipo de relación con hombres, pero de eso no dicen nada las fantásticas recomendaciones gubernamentales, porque ya sería lo más. ¿Y de quién es la culpa de que te violen? Pues dependiendo del juez o jueza que te toque, será tuya o del violador, o generalmente de los dos (eso si te atreves a denunciar), porque se valorará si pusiste o no resistencia, si habías bebido o no, si llevabas vaqueros o falda, etc. Se verá cuál es tu parte en todo este asunto, porque sí, la victimodogmática se expande a estos delitos nos parezca correcto o no. Y la sociedad tomará cartas en el asunto y opinará sobre ti, sobre si la denuncia es falsa o sobre si en el fondo lo querías, ¡la carnaza está en la mesa, vamos a darnos un festín! ¿Y qué hacemos entonces? Resulta que una forma de prevención es concienciar a la víctima de un delito de qué cosas debe o no debe hacer para protegerse. Y eso es eficaz. La eficacia es un concepto que nos gusta mucho en esta sociedad capitalista, claro, pero ¿qué pasa si la eficacia está reñida con la ética, con la justicia? Pues que no sirve para nada. Por ejemplo, eficaz podría ser el toque de queda para todos los varones a partir de las 8 de la tarde. Eficaz también sería la amputación de piernas, brazos y miembro a los agresores sexuales. Eficaz para evitar la reincidencia es matar a todo delincuente condenado por cualquier delito o eficaz es que pongan una cámara en cada hogar y un chip rastreador a cada uno de nosotros. Pero si la eficacia daña, si colisiona con los derechos fundamentales del individuo, estas políticas no sirven para nada. Son socialmente dañinas y no deberían considerarse. Personalmente creo que no hay justificación alguna en una lista de recomendaciones que suponen atemorizar a las mujeres y limitar nuestra libertad. No hay excusa razonable para que el Gobierno me diga por dónde puedo andar o qué debo poner en mi buzón y, por supuesto, las luces que debo encender cuando, además, no me pagan la factura de la luz. Las recomendaciones culpabilizan sí o sí a las mujeres porque nos hacen parte activa del delito (vaya, me han violado porque olvidé mi silbato). Se debe invertir, por tanto, en concienciación y educación del victimario y, si cabe alguna lista, que sea para ellos no para nosotras.
Por Milena García.
submitted by Falkain to Feminism [link] [comments]


Atrapé a mi Novio Besando a Una Chica Más Atractiva (Yo ... Cómo ser más atractivo o atractiva  La psicología de la ... 10 gestos que te hacen ver mas atractiva : Patrocinado por ... Que hace atractivo a un hombre? La chica más bella de la escuela! Los chicos se enamoraron ... 3 Rasgos Claves De Una Mujer Atractiva e Irresistible Para ... EL RASGO FEMENINO MÁS ATRACTIVO PARA LOS HOMBRES  QUÉ BUSCAN LOS HOMBRES? 15 señales de que eres más atractiva de lo que piensas y ... Cómo Ser más Atractiva  Qué Hacer para Interesar a un ...

¿Qué hace que un chico sea físicamente atractivo? Girlismes

  1. Atrapé a mi Novio Besando a Una Chica Más Atractiva (Yo ...
  2. Cómo ser más atractivo o atractiva La psicología de la ...
  3. 10 gestos que te hacen ver mas atractiva : Patrocinado por ...
  4. Que hace atractivo a un hombre?
  5. La chica más bella de la escuela! Los chicos se enamoraron ...
  6. 3 Rasgos Claves De Una Mujer Atractiva e Irresistible Para ...
  7. EL RASGO FEMENINO MÁS ATRACTIVO PARA LOS HOMBRES QUÉ BUSCAN LOS HOMBRES?
  8. 15 señales de que eres más atractiva de lo que piensas y ...
  9. Cómo Ser más Atractiva Qué Hacer para Interesar a un ...

¿Cómo ser más atractiva? es el tema que yo, Florencia Deffis, te presento en este video. Las mujeres que tienen éxito en el amor y le resultan atractivas a l... 15 señales de que eres más atractiva de lo que piensas y aún no lo sabes. Suscríbete al canal, PULSA AQUÍ: http://bit.ly/2Vmmdc4 Si quieres conocer más del t... 7 cosas que te HACEN MÁS GUAPO - Duration: 7:23. Consejos Imagen 87,209 views. 7:23. Rasgos de la personalidad que atraen a las mujeres - Duration: 6:10. Hedras Roaldo Gonzalez 437,862 views. La chica más bella de la escuela! Los chicos se enamoraron! Instagram: https://www.instagram.com/diankazaichionok/ New video: https://youtu.be/lQC520KkQps ¿Quieres saber qué hace a las mujeres más atractivas a los ojos de los hombres? En este video te presento los principales hábitos que tienen las mujeres atra... Hola! gracias por estar aquí! En este video te hablo de esa característica verdaderamente magnética para el inconsciente masculino, algo de lo que muchas veces, ni siquiera se percatan pero ... Video patrocinado por : https://www.beliky.com?t=ytb No es necesario ser como una estrella de Hollywood para llamar positivamente la atención del resto. “Lo ... ¿Quieres aumentar tu atractivo para volverte irresistible? Aprende los trucos psicológicos más efectivos para enamorar a hombres y mujeres, clientes, amigos.... ¿Tienes una historia que vale la pena contar ? Envíanosla a https://www.deardiary.video/ Nos encantan las historias, pero sólo animaremos la tuya si es 100% ...